Bisagras que no precisan encaje.- Bisagras superpuestas.

Bisagras de giro que pueden resultar interesantes para hacer manualidades caseras.

Bisagras y pernos que no necesitan encaje 7En todos los casos en que las puertas se reciben por luz, es decir, dentro del marco que las aloja, es necesario realizar el encajado de las palas o de cualquiera de los demás elementos de fijación de las bisagras, pernos, etc.

En cambio, cuando se utilizan puertas superpuestas o solapadas, podemos recurrir a otros accesorios de giro, que se colocan más fácilmente.

Sólo hay que tener en cuenta en algunos casos la «mano», o sea, que la puerta se abra a la derecha o a la izquierda.

La colocación de puertas es uno de los trabajos que requieren más atención y destreza y que, por tanto, re­sulta una de las operaciones que ponen a prueba la destreza del montador. 

Bisagras y pernos que no necesitan encaje 8Dibujo que representa las tres formas típicas de recibir una puerta.

Hay tres maneras de colo­car una puerta: entrada por luz, solapada (en la que el canto de la puerta recibe un galce de casi su mitad, de modo que la parte rebajada entra por luz y la que resalta se sobrepone al marco) y superpuesta (en que todos los bordes de la puerta baten a tope contra el marco).

Salvo en puertas muy rústicas y en construcciones rurales en que las bisagras se superponen directamente desde fuera, en las puertas entradas por luz es obligado tener que recibir las bisa­gras, pomelas, pernos o cualquier otro sistema de giro mediante un encaje en el marco que aloja la puer­ta o en el canto de la misma, cuando no en ambas partes a la vez.

Bisagras y pernos que no necesitan encaje 1

Sacando el casquillo que hace las veces de relleno entre la parte hueca de las dos palas, se presenta la bisagra en el lugar donde debe fijarse. 

La puerta entrada por luz requiere además, y como cosa previa, un ajuste exacto dentro del marco, lo cual constituye otro escollo para cualquier aficionado, especialmente si la puerta es de grandes dimensiones.

No sólo hay que realizar los encajes de manera que co­rrespondan exactamente al grosor de las palas de la bi­sagra y a las dimensiones de las mismas, sino que también tienen que corresponder exactamente los encajes de marco y puerta en altura, para que no roce la puerta con el marco y el giro sea correcto. 

Las puertas directamente superpuestas se pueden co­locar de manera basta super­poniéndose asimismo las bi­sagras. Pero salvo que se quiera ofrecer un carácter rústico con bisagras forjadas, ello aparenta estar mal aca­bado.

Para estos casos son más indicados los pernos y pomelas con el botón salien­te, pero también requieren un encajado, particularmente difícil en el caso de las fijas.

En cambio, las puertas su­perpuestas se colocarán fácilmente con el tipo de bi­sagras o pernos que no pre­cisan encaje, como los que se presentan en este artículo.

Ahora bien, las puertas su­perpuestas, para que no que­den rendijas entre la puerta y el marco, requieren que es­tén perfectamente escuadra­das y planas. Pero, a pesar de esto, en la puerta super­puesta siempre resulta muy difícil de conseguir un ce­rramiento correcto, Con la punta de un lápiz o con un punzón se señalan exactamente los puntos en que se fijarán los tirafondos.

En cambio, una gran solu­ción para el montaje de puer­tas es la colocación solapa­da, ya que la puerta siempre bate contra el marco y retor­na en sus lados rozando las partes interiores del marco.

Como sea que siempre se suele dar un poco de huelgo al galce, la colocación queda así facilitada. El único cuida­do que debe tenerse es vigi­lar que las puertas (cuando son más de una las que se fijan) queden enrasadas en altura. Ello se logrará fácilmente insertando peque­ñas cuñas en la base de las puertas en el momento de presentarlas antes de su co­locación.

Desde luego, las bisagras que resultan más cómodas para su colocación son aque­llas cuyo pasador está suel­to y se saca para proceder a la fijación de las palas, inser­tándose en el momento de montar definitivamente la puerta sobre el marco.

En las fotografías que se acompañan se muestra la manera de proceder para la colocación de dos tipos dife­rentes de bisagras super­puestas que no requieren encajado. 

Bisagras y pernos que no necesitan encaje 3Las palas se atornillan de manera completamente independiente sobre el marco y sobre el canto de la puerta. 

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Bisagras y pernos que no necesitan encaje 4Encarando la puerta y el marco, de manera que se correspondan las palas de las bisa­gras, se van colocando los pasadores que permitirán el giro. 

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Bisagras y pernos que no necesitan encaje 5Como esta bisagra posee unos puntos de referencia, no requiere señalarse con lápiz ni punzón. Basta presentar la bisagra completa en el ángulo que forma el marco y el Lado de la puerta, y presionar para que las puntas dejen su huella. 

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Bisagras y pernos que no necesitan encaje 6Desmontando el pasador, bastará volver a presentar cada una de las palas sobre el marco o sobre el canto de la puerta y cuidar que las puntas se correspondan con aquellos mismos puntos que han quedado marcados durante la operación anterior. 

Si las bisagras no quedan bien enrasadas, se puede recurrir a un truco que usan los pro­fesionales: intercalar un tro­zo de chapa o cartoncillo entre la pala y el fondo del encaje cuando, por haberlo hecho demasiado profundo o desigual, es conveniente que la bisagra quede enrasada con los bordes del en­caje. 

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