Este ensamble, llamado cruz del diablo, es realmente algo endemoniado.
Para que no sea el primero en desconcertarse, una vez terminadas las piezas, se da también la solución del montaje.
De seis piezas se hace una sola esto es la cruz del diablo.
Su construcción pieza por pieza, tal como te detallo en este artículo, puedes realizar en una tarde, pero en su montaje, si no se conoce el intríngulis, puedes perderte y gastar muchas horas hasta agotar la paciencia.
Los labrados suelen estar muy bien estudiados para que las piezas encajen entre sí de forma correcta, mediante una sola disposición. Las piezas se montan de manera que cada una de ellas sigue una única dirección.
La madera con que se haga la cruz del diablo carece de importancia pudiendo utilizarse cualquier retal que se tenga a mano. En nuestro caso se ha realizado con madera de teca, aunque también puede hacerse con haya, plátano o arce. Desde luego, es preferible que la madera sea dura, para que soporte bien las impaciencias de los que, al montarla, intenten forzar los encajes incorrectos.
La cruz del diablo consta de seis piezas de madera de 15 cm de longitud y sección cuadrada de 2,4 cm de lado, de las cuales sólo hay una que no se debe labrar.
Las demás reciben un encaje que permite ensamblarlas entre sí sin necesidad de elementos secundarios, para quedar perfectamente unidas.
El dibujo expuesto te muestro cómo deben hacerse las muescas y entallas en cada una de las piezas (ayudarse con una sierra pequeña de dientes finos y un formón bien afilado).
El trabajo debe ser minucioso y esmerado para que, al montar la cruz, todas las piezas encajen justamente y no haya exceso de holguras; cada pieza debe quedar ajustada si está exactamente colocada.
En primer lugar realiza los cortes marcados en una misma dirección, después de haber reunido y retenido convenientemente las piezas, si se emplean guías auxiliares no se correrá el riesgo de hacer cortes demasiado oblicuos o excesivamente desviados.
A continuación se elimina en este momento el material sobrante con el formón y, por último, se pule todo el conjunto con un limatón de grano muy fino.
El tercer elemento tiene un resalto doble, que es el punto de más difícil ejecución, ya que no se puede aplicar la sierra y, por tanto, habrá que hacer el rebaje con atención mediante el formón y un rematado con la lima. La cruz quedará lista cuando cada pieza se ensamble como corresponde.
2.
Los cortes para las entallas deben ser hechos a 1,2 cm.
Si se ha construido una plantilla que limite el avance del serrucho se tiene la seguridad de un trabajo correcto.
3.
A continuación debes arrancar el material sobrante del encaje de cada pieza.
Se utiliza el formón y se avanza paso a paso.
Trabaja con precisión, pues las piezas bailarán al ensamblar la cruz.
4.
Pieza a pieza se logran todos los elementos de la cruz del diablo.
El acabado se realiza con un limatón de grano fino. Los resaltos estarán exactamente a escuadra.