Ensambles a media madera

Los ensambles a media madera permiten de manera análoga a los de caja y espiga, unir dos piezas de madera de igual grosor que formen entre sí cierto ángulo y se reúnan por los extremos o en medio de una de ellas o bien atravesándola.

Se recurre al ensamble de media madera para reunir dos made­ros que se crucen en ángulo recto u oblicuo. Hay que tener en cuenta que es uno de los ensambles menos estables de todos los que se pueden rea­lizar y que requiere un buen encolado para que tenga cierta solidez.

Los ensambles a media madera permiten, de manera análoga a los de caja y espiga, unir dos piezas de madera de igual grosor que formen entre sí cierto ángulo y se reúnan por los extremos o en medio de una de ellas o bien atravesándola.Cualquiera que sea el tipo particular de ensamble a media madera que se lleve a cabo, en una de las piezas se realiza una entalla cuya longitud correspon­de a la anchura de la pieza que se encaja y cuya profundidad corresponde a la mitad del gro­sor de ambas piezas.

El más clásico de los ensam­bles a media madera es el que permite unir dos piezas que forman un ángulo recto por sus extremos. Es la manera típica de conseguir el montaje de di­versos tipos de marcos y arma­zones. En este caso se emplea el gramil para realizar el marca­do en cada uno de los extremos de los maderos y luego se pro­cede a realizar el rebajo, cuya profundidad corresponderá a la anchura de la otra pieza.

En este caso se realiza un re­bajo en lugar de una entalla, puesto que el labrado está abierto por uno de sus lados. Después de haber marcado con el gramil, sólo queda por practicar el rebajo con ayuda de un serrucho y proceder a un buen encolado.

El ensamble a media madera y en cruz permite reunir dos maderos que se entrecruzan dispuestos en su sentido plano. Pueden entrecruzarse formando ángulos de 90° o bien en forma oblicua, de modo que dos án­gulos de la misma abertura se opongan por el vértice y que, naturalmente, la abertura del ángulo menor quede suplemen­tada por la del mayor.

En este caso, lo que hay que practicar son verdaderas en­tallas, es decir, que el labrado o rehundido en el madero esté delimitado por dos cortes pa­ralelos entre sí y cuya separa­ción corresponda al grosor de ambas piezas que se entrecruzan. Su trazado se realiza tam­bién con el gramil y hay que marcar con mucha precisión la anchura de la entalla para que se produzca la exacta coin­cidencia entre ambas piezas. El recorte se lleva a cabo con la sierra y luego se elimina la ma­dera sobrante con el formón.

En el entrecruzamiento obli­cuo de dos maderos (general­mente con el ángulo menor de 45°) hay que marcar primeramente el trazo oblicuo en el paramento de las piezas. Esto se lleva a cabo con una falsa escuadra o también colo­cando en posición adecuada la escuadra de carpintero, si se dispone de ella. Se presenta la otra pieza y se determina la anchura de la entalla en función de dicha pieza superpuesta. También en este caso la pro­fundidad de la entalla se traza con el gramil. Los límites de la entalla se realizan con una sierra de costilla y se arranca el material sobrante con el formón. Encolar y ajustar ambas piezas con ayuda de un mazo.

El ensamble en forma de T es una variante del de ángulo, en que una pieza recibe un rebajo y la otra una entalla en la que el primero viene a alojarse. Es decir, una pieza recibe el labra­do en un extremo y la otra en una parte central de ella.

Ensamble en ángulo recto a media madera.

Trazar el grosor de los rebajos en los extremos de las pie­zas con el gramil. Su pro­fundidad es la mitad del grosor de las piezas.

Trazar el grosor de los rebajos en los extremos de las pie­zas con el gramil. 

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Su pro­fundidad es la mitad del grosor de las piezas.

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El trazo de pro­fundidad ya está hecho en los cantos. Se prolonga por los la­dos hasta coincidir con la anchura del encaje aproximadamente.El trazo de pro­fundidad ya está hecho en los cantos.

Se prolonga por los la­dos hasta coincidir con la anchura del encaje aproximadamente.

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Marcar los lími­tes del rebajo en función de la anchura de la pieza que está destinada a recibir. Em­plear una escuadra me­tálica de carpintero.Marcar los lími­tes del rebajo en función de la anchura de la pieza que está destinada a recibir.

Em­plear una escuadra me­tálica de carpintero.

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Empezar aserran­do a lo largo del grosor de la pieza.Empezar aserran­do a lo largo del grosor de la pieza.

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A continuación aserrar los limitas del rebajo en función de la anchura que se haya marcado.A continuación aserrar los limites del rebajo en función de la anchura que se haya marcado.

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Para hacer más sólida la unión (en si bastante frágil) as preciso un perfec­to encolado da ambas piezas.Para hacer más sólida la unión (en si bastante frágil) es preciso un perfec­to encolado de ambas piezas.

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Ensamble a media madera en forma de cruz.

Empezar igualmente con un trazado con el gramil para determinar la profundidad de las entallas en una y otra pieza.Empezar igualmente con un trazado con el gramil para determinar la profundidad de las entallas en una y otra pieza.

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Luego determinar la anchura de los labrados haciendo servir una escuadra metálica. Rayar las partes que se tendrán que eliminar.Luego determinar la anchura de los labrados haciendo servir una escuadra metálica. Rayar las partes que se tendrán que eliminar.

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Aserrar los cortes que se acaban de mar­car evitando penetrar más a fondo de lo que se ha marcado.Aserrar los cortes que se acaban de mar­car evitando penetrar más a fondo de lo que se ha marcado.

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Proceder al arranque del material de las entallas con un formón, tra­bajando primeramente en el sentido del veteado y luego acabar en sentido transversal al mismo, para que el fondo de la entalla quede perfectamente plano.Proceder al arranque del material de las entallas con un formón, tra­bajando primeramente en el sentido del veteado y luego acabar en sentido transversal al mismo, para que el fondo de la entalla quede perfectamente plano.

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El encaje de ambas piezas se realiza con ayuda de una maza después de haber enco­lado las superficies que entran en contacto.El encaje de ambas piezas se realiza con ayuda de una maza después de haber enco­lado las superficies que entran en contacto.

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Ensamble a media madera en forma de T.

Tras marcar rebajo y entalle empezar realizando el primero con ayude de un serrucho de dientes finos. Debe ser un aserrado preciso.Tras marcar rebajo y entalla, empezar realizando el primero con ayuda de un serrucho de dientes finos.

Debe ser un aserrado preciso.

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Después de haber trazado la entalla realizar los cortes que delimitan su anchura con ayuda del serrucho de dientes finos.Después de haber trazado la entalla realizar los cortes que delimitan su anchura con ayuda del serrucho de dientes finos.

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Arrancar el material entre los dos cortes de la misma manera como se he procedido para las entallas de un ensamble en cruz.Arrancar el material entre los dos cortes de la misma manera como se ha procedido para las entallas de un ensamble en cruz.

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El ensamblado de las piezas requiere asimismo, después del encolado de los labrados, ser ayudado con algunos golpes de maza.El ensamblado de las piezas requiere asimismo, después del encolado de los labrados, ser ayudado con algunos golpes de maza.

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Ensamble a media madera en cruz oblicua.

Determinar una de las líneas de la entalla sirviéndose de una falsa escua­dra o de una escuadra de carpintero que permita trazados oblicuos de 45° si el ensamble tiene que hacerse con esta inclinación.Determinar una de las líneas de la entalla sirviéndose de una falsa escua­dra o de una escuadra de carpintero que permita trazados oblicuos de 45° si el ensamble tiene que hacerse con esta inclinación.

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Superponer la pieza que se tiene que ensamblar de modo que un canto de la misma coincida con la línea marcada. De esta manara se podrá determinar la otra pared de la entalla según la anchura del madero.Superponer la pieza que se tiene que ensamblar de modo que un canto de la misma coincida con la línea marcada.

De esta manera se podrá determinar la otra pared de la entalla según la anchura del madero.

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Marcar la profundidad de la entalla con el gramil.Marcar la profundidad de la entalla con el gramil.

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Cortar los límites de la entalla vigilando no profundizar más de la cuenta.Cortar los límites de la entalla vigilando no profundizar más de la cuenta.

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Proceder a arrancar el material que hay que eliminar con la ayuda del formón.Proceder a arrancar el material que hay que eliminar con la ayuda del formón.

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Ensamblar ambas piezas con el mazo tras encolar las caras del labrado.Ensamblar ambas piezas con el mazo tras encolar las caras del labrado.

 

 

 

 

 

 

 

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