Flores hechas con migas de pan.- Manualidades migas de pan

La confección de flores con pasta elaborada básicamente mediante pan, es uno de los trabajos en los que el aficionado a las manualidades puede desarrollar todas sus habilidades.

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Flores hechas con migas de panPero hay algo más: es también donde se exponen sensibilidad artística, gusto y estética.

Regalo apreciado cuando se obsequia a otras personas, finalmente puede ser una fuente de ingresos suplementaria basada sobre una distracción original.

Los ingredientes necesa­rios para la confección de la pasta son: pan de molde, cola blanca, zumo de limón, glicerina y crema de zapatos líquida de color blanco. 

Se abre el envoltorio del pan de molde para que éste se seque un poco pero sin extender las rebanadas.

Al día siguiente (osea que de­ben prepararse un día para otro) se quita la corteza de las rebanadas y se las des­miga hasta que quede como pan rallado. A continuación se añade la siguiente pro­porción: para cada 4 reba­nadas de pan, 8 cucharillas de cola blanca, 8 gotas de glicerina, 8 gotas de zumo de limón y 1 cucharada so­pera de crema de calzado líquida de color blanco.

Se amasa todo hasta que quede unido y resulte una pasta fi­na, suave al tacto y sin nin­gún grumo. Como orienta­ción debe amasarse un mí­nimo de 15 minutos.

Para que la pasta no se pe­gue a las manos, éstas se untan con cualquier crema a base de glicerina.

Al ser tra­bajada la pasta no debe de­formarse ni agrietarse. Si se deforma se añade miga de pan, ya que hay exceso de cola; si se agrieta es por falta de cola.

Los añadidos de miga de pan o de cola deben hacerse con cuidado y en pequeñas por­ciones, para no descompensar las cantidades estableci­das inicialmente.

Al contacto con el aire la pasta obtenida se seca con cierta rapidez. Por ello es aconsejable que una vez elaborada, se guarde inme­diatamente en una bolsa de plástico bien cerrada y se tenga en la nevera; incluso cuando se trabaja debe mantenerse dentro de la bolsa de plástico y retirar úni­camente las porciones de pasta necesarias para las piezas que se realizan.

La pasta puede trabajarse en su color natural y luego pintar el conjunto montado y seco o bien darle color antes de trabajarla.

Para darle color se añaden pe­queñas cantidades de pintu­ra al óleo una vez la pasta ya está hecha, volviendo a mez­clarlo todo hasta obtener el color deseado y vigilando que éste quede uniforme­mente repartido y homogé­neo.

Se tienen ya preparadas porciones de pasta colorea­da con diversos colores, pero siempre en sendas bol­sas de plástico y conserva­das en el refrigerador. Si se desea aclarar su tono se añade un poco de pasta sin colorear y se repite el ama­sado.

Tampoco hay inconve­niente en añadir más color (igual o diferente) a una masa previamente colorea­da, ya sea para modificar su tono u obtener un nuevo colorido.

Los ingredientes necesarios para la confección de la pasta son: pan de molde, cola blanca, zumo de limón, glicerina y crema de zapatos líquida, de color blanco.Los ingredientes necesarios para la confección de la pasta son: pan de molde, cola blanca, zumo de limón, glicerina y crema de zapatos líquida, de color blanco.

En la foto 1 se esquematizan las posibilidades apuntadas hasta aquí. El pan de molde debe ser elegido entre las marcas existentes, ya que según el clima (humedad ambiental, temperatura, etcétera), no todas las marcas se adaptan por igual a la confección de la pasta. En los comercios especializados en manualidades hay pasta ya hecha. Pero suele ser más recomendable hacérsela uno mismo, pues la experiencia enseñará a trabajarla en una u otra forma según la pieza que se desea obtener, consiguiéndose la mejor calidad.

Para la confección de los tallos y las hojas se requieren alambres de los números 2 y 4, cinta flor (Flor Tape) de color verde y hojas naturales con los nervios bien marca­dos y gruesos.

Además deberá disponerse de un plástico transparente y flexible los forros usados para libros son muy adecuados y de un trozo de corcho sintético, utilizado para sostener las piezas que van confeccionándose , como se verá más adelante.

2 Los tallos se confeccionan con trozos de alambre de los números 2 y 4, cor­tados en trozos de unos 15 cm de longitud recubiertos con «cinta flor». Al arrollar la cinta sobre el alambre, aquélla debe tensarse ligeramente, a fin de eliminar irregularidades que perjudicarían el perfecto acabado del tallo. El arrollado de la cinta en espiral proporciona generalmente una mayor vistosidad y buen acabado de la obra en curso.Los tallos se confeccionan con trozos de alambre de los números 2 y 4, cortados en trozos de unos 15 cm de longitud recubiertos con «cinta flor». Al arrollar la cinta sobre el alambre, aquélla debe tensarse ligeramente, a fin de eliminar irregularidades que perjudicarían el perfecto acabado del tallo. El arrollado de la cinta en espiral proporciona generalmente una mayor vistosidad y buen acabado de la obra en curso.

La cinta flor que se adquiere en los comercios especializados en manualida­des, es adhesiva por uno de sus lados y arrugada por el otro y en diferentes anchos.

El alambre se corta en trozos de unos 15 cm de largo y se forran con la cinta flor, se­gún se ve en la foto 2, dejando en uno de los extremos un tramo de unos 2 cm sin forrar para poder clavarlos con más facilidad en el corcho.

El alambre fino se usa para el tallo de las hojas y el más grueso para el de las flores.

También puede usarse alambre pintado de color verde, pero la uniformidad de la pintura quizá quite rea­lismo al conjunto, pues la pintura, no siempre adheri­da con la facilidad deseada, requiere un tiempo de seca­do, etc.

Se hacen tallos también más gruesos si se cubre longitudinalmente el alambre con una tira de pasta. Para ello se prepara tal tira de pasta del largo del alambre, se coloca entre los plásticos y se aplasta presionando con el dedo. Colocado el alambre sobre la cinta de pasta obtenida, se dobla ésta de forma que una parte monte sobre la otra.

Con un dedo mojado en agua se alisa la unión de ambos bordes para que no queden resaltes. Es importante que en los tallos así forrados se dé al alambre la forma final deseada antes de forrarlo, ya que se quiebra la pasta si se conforma una vez forrado. Dejar secar con un extremo clavado en el corcho.

Los tallos hechos con alambre forrado de pasta son adecuados para flores colocadas en cuadros o sueltas para adornar mesas.

Si se desea un mayor realismo en el caso concreto de rosas se pegan espinas naturales al tallo, operación que se realiza con cola blanca.

La confección de las ho­jas se empieza colocando la hoja natural dentro de la fun­da de plástico, con los ner­vios vueltos hacia nosotros. Luego se coge un trozo de pasta del tamaño de una avellana, se redondea entre las palmas de las manos, rotán­dolas y con el dedo índice se afina por un extremo para darle forma de gota.

3 El corazón o pieza central de la flor es necesa­rio en casi todos los modelos, por lo que su con­formado debe practicarse hasta dominarlo por entero.El corazón o pieza central de la flor es necesa­rio en casi todos los modelos, por lo que su con­formado debe practicarse hasta dominarlo por entero.

Esta operación puede hacerse con la gota suelta o clavada en un alambre (foto 3). Es importante practicar hasta que se consiga la gota con facilidad, ya que suele ser necesaria para casi todo lo que se hace; las manos pue­den untarse con la crema de glicerina para que no se pe­gue la pasta.

4 Modo de confeccionar una hoja presionando una gota de pasta sobre una hoja natural y colo­cándolas entre dos hojas de plástico flexible.Modo de confeccionar una hoja presionando una gota de pasta sobre una hoja natural y colo­cándolas entre dos hojas de plástico flexible.

Se pone la gota sobre el nervio principal de la hoja, con la parte redonda hacia el tallo, se tapa con el plásti­co y suavemente con el dedo índice, se presiona so­bre la pasta a través del plás­tico, extendiéndola por un igual y siguiendo la forma de la hoja (foto 4).

Esta debe ser más bien grande y la pasta ya exten­dida no ha de sobresalir de los bordes. Con mucho cui­dado se levanta el plástico y se separa la pasta de la hoja: se verá cómo los nervios han quedado marcados en la pasta.

5 La punta encolada del alambre se sitúa sobre el nervio central de la hoja. Luego se sujeta la hoja sobre el alambre pellizcándola por su parte posterior.La punta encolada del alambre se sitúa sobre el nervio central de la hoja. Luego se sujeta la hoja sobre el alambre pellizcándola por su parte posterior.

Se coge ahora un alambre ya preparado y, mojando la punta forrada en la cola blan­ca, se coloca sobre el nervio principal de la hoja de pasta, montando aproximadamente 1 cm, y se pellizca la parte posterior de la pasta para que el alambre quede cubier­to, conforme puede verse en la foto 5. Así se ha obtenido ya una hoja, cuyo tallo se cla­va en el corcho en espera de que seque.

Si la hoja que se hace es de rosal, con unas tijeras se picotean los bordes todos al­rededor, con los cortes un poco al bies.

Las hojas naturales, cuan­do no se usan, se envuelven en papel de aluminio y se guardan en la nevera, con­servándose así durante mu­cho tiempo.

Para confeccionar rosas se requiere un buril de punta redonda de los utilizados para repujar cuero y estaño. La rosa se hace en varias etapas.

Primero se forma el cora­zón. Se hace una gota de pasta y mojando la punta fo­rrada de un alambre en cola blanca, se clava en el centro de la parte más redondea­da de la gota; véase nueva­mente la foto 3. Este conjun­to se clava a su vez en el corcho y se deja secar total­mente hasta que esté duro.

6 El pétalo de rosa se conforma con un buril de puntas redondas, según puede verse en esta fotografíaEl pétalo de rosa se conforma con un buril de puntas redondas según puede verse en esta fotografía

Para los pétalos se proce­de de la siguiente forma: se hace una gota de pasta y se pone entre los dos plásticos; se presiona con cuidado con el dedo y se extiende la pas­ta al mismo tiempo que se le da forma de pétalo.

Esta pieza se separa del plástico, se pone en el cuenco de la mano y con el buril de punta redonda mojado en la crema para manos (foto 6), se hun­de la parte central del pétalo moviendo el buril en forma de círculos concéntricos. Pa­ra finalizar los laterales del pétalo se curvan un poco hacia el centro.

Si un pétalo no queda bien al primer intento, no importa recuperar la pasta, amasarla de nuevo entre las palmas de las manos e intentarlo otra vez. Confeccionar un pé­talo es una operación nada difícil, pero es evidente que se requiere cierta práctica.

Una rosa se hace super­poniendo varias capas de pétalos de la siguiente for­ma: la primera capa con 3 pétalos, la segunda con 5, la tercera con 8, y la cuarta y última con 11.

Queda so­brentendido que del número de capas dependerá el tama­ño de la rosa, pero siempre será conveniente amoldarse a lo dicho referente al núme­ro de pétalos de cada capa.

7 Los pétalos se montan sobre el corazón pe­gándolos por su base y cuidando de que los laterales queden montados como se indica en el texto.Los pétalos se montan sobre el corazón pe­gándolos por su base y cuidando de que los laterales queden montados como se indica en el texto.

Para el montaje de la rosa se procede de esta forma: cuando el corazón está seco se hacen inmediatamente los 3 pétalos de la primera capa y sin entrete­nerse, para que la pasta no se seque. Se da cola blan­ca a la base del corazón de la rosa y se pegan los pétalos por su parte inferior, mien­tras se monta un lateral del pétalo sobre el siguiente, de modo que el último lateral se meta debajo del primero (fo­to 7).

Una vez pegados los 3 pé­talos se juntan lo más posible sobre el corazón de la rosa y se deja que la cola seque totalmente. Para mejorar la solidez del conjunto es nece­sario que seque bien una ca­pa de pétalos antes de mon­tar la siguiente.

Importante es que la rosa no se deforme durante el se­cado, por lo que se clava el alambre en el corcho y se dobla de modo que la rosa mire hacia abajo (foto 7, al fondo), pues, de lo contra­rio, se abrirán los pétalos se­gún se sequen.

Las siguientes capas de pétalos se hacen de la misma manera, con el número de pétalos que corresponda, y confeccionando siempre los pétalos sin interrupción, pe­gándolos de una sola vez y con un buen secado entre dos capas consecutivas.

El tercer paso para la eje­cución de una rosa son los sépalos, para la confección de los cuales se forma una gota del tamaño de un piñón aproximadamente, pero más alargado para ello se hace girar la bolita de pasta sobre la palma de una mano con el dedo índice de la otra, afi­lándola por un extremo.

Se coloca de nuevo la hoja natu­ral entre el plástico y se pone la pasta sobre el nervio prin­cipal, lo .mismo que cuando se hace una hoja, pero al ex­tender la pasta sólo lo hace­mos en sentido longitudinal, alargándola. Se separa el plástico de la hoja y se le dan dos cortes a cada lado, al bies y sin llegar al nervio principal.

Los sépalos de ca­da rosa son siempre 5, y para su montaje se opera como con los pétalos: se hacen to­dos seguidos y se pegan a la base de los pétalos, con la parte marcada hacia dentro. Finalmente se forma una bo­la del tamaño de una avella­na pequeña, que se pega en el centro de los sépalos y se pasa a través del alambre, presionándola ligeramente.

8 En este artículo viene cómo confeccionar con cuerda de pita y semilla de trébol este centro, que confiere gran realismo a ciertas rosas.En este artículo viene cómo confeccionar con cuerda de pita y semilla de trébol este centro, que confiere gran realismo a ciertas rosas.

Cuando se hace una rosa de 11 pétalos se puede cam­biar el centro de la flor, he­cho de pasta, por uno hecho de cuerda de pita, de un par de centímetros de longitud, atado en el extremo de uno de los alambres; se deshi­lacha un poco la cuerda y untando las puntas con cola blanca, se sumerge en un recipiente que contenga se­milla de trébol. Queda un centro de gran realismo y muy decorativo (ver foto 8).

El botón de los capullos de rosa completamente cerra­do se hace poniendo la capa de sépalos directamente so­bre el corazón de pasta, con los nervios hacia fuera lo más juntos posible cubriendo la totalidad del corazón. Se acaba poniendo la bola de pasta en la unión de los sé­palos como en las rosas.

Con una capa de 3 pétalos se pueden hacer capullos que empiezan a abrirse.

Los materiales requeridos para confeccionar margari­tas son: pasta teñida de ama­rillo, pasta teñida con color blanco cinc, alambre forrado y una aguja de hacer media de tamaño mediano.

9 El corazón de flo­res de las mar­garitas se obtiene pin­chando toda su super­ficie con un punzón cual­quiera, para lo cual son muy convenientes cier­tos husos de tapicero o unas agujas laneras a propósito.El corazón de flores de las margaritas se obtiene pinchando toda su superficie con un punzón cualquiera, para lo cual son muy convenientes ciertos husos de tapicero o unas agujas laneras a propósito.

Para el centro de la marga­rita se coge un poco de pasta de color amarillo, como me­dia avellana y se hace una gota con ella. Se moja la pun­ta de un alambre en la cola y se le pega la gota, pero por su parte fina, o sea al revés de como se hacía con el co­razón de la rosa, y con un punzón cualquiera se proce­de a pinchar la superficie redondeada de la bola en toda su extensión (foto 9).

10 Conformación de los pétalos de una mar­garita con una aguja de hacer media para obtener una pieza como un cono.10 Conformación de los pétalos de una mar­garita con una aguja de hacer media para obtener una pieza como un cono.

Hecho esto con las manos bien limpias para que no se manche la pasta blanca, se forma con ésta una gota del tamaño de una avellana. Se coge con los dedos cora­zón y pulgar de la mano iz­quierda por el extremo afi­lado y se apoya el resto so­bre el dedo índice.

Se clava la punta de la aguja de hacer media en el centro de la bola y se agranda el agujero ha­ciendo pivotar la aguja, para conseguir una forma de cono o de, embudo (foto 10). Si la pasta se pega, úntense las manos o la aguja, o ambas, con la crema de manos.

11 Practicados los cortes alrededor del borde de la pieza se señalan con una aguja lanera o un punzón poco afilado los pétalos de la margarita.11 Practicados los cortes alrededor del borde de la pieza se señalan con una aguja lanera o un punzón poco afilado los pétalos de la margarita.

Cuando el agujero tiene un diámetro aproximadamente de 1 cm, se hacen con unas tijeras una serie de cortes al­rededor del borde, hacia el centro y lo más juntos posi­ble, y se señalan los pétalos mediante una aguja o pun­zón poco afilados (foto 11). Nuevamente con la aguja y poniendo su punta en el cen­tro de la flor se presiona so­bre cada pétalo, en toda su longitud con suavidad, de manera que el extremo del pétalo quede curvado.

Ahora es necesario que los dedos medio y pulgar vayan dando un movimiento de rotación a la pieza, a fin de que los pé­talos presionen de modo uniforme, teniendo la pre­caución de que tales pétalos estén siempre apoyados so­bre el dedo índice.

12 Cómo se montan las dos piezas que com­ponen una margarita. Una vez acopladas, se inclinan los pétalos para lograr un mayor realismo.12 Cómo se montan las dos piezas que com­ponen una margarita. Una vez acopladas, se inclinan los pétalos para lograr un mayor realismo.

Si la pieza ya está ter­minada sólo resta darle un poco de cola blanca en el hueco central y pasar a su través un alambre con su co­rrespondiente centro seco (foto 12), más se presiona algo para conseguir la per­fecta adherencia. Finalmen­te se inclinan un poco los pétalos según el gusto personal y se espera el com­pleto secado del conjunto.

Las pastas blanca y ama­rilla deben estar coloreadas con la masa, puesto que el acabado resulta mucho me­jor que pintar con la pasta sin colorear.

13 Las dalias se confeccionan como las mar­garitas, con la única diferencia de que se superponen varias capas de pétalos, algo más largos.13 Las dalias se confeccionan como las mar­garitas, con la única diferencia de que se superponen varias capas de pétalos algo más largos.

El procedimiento para confeccionar una dalia es el mismo que el expuesto para las margaritas, pero con la pasta sin colorear, ya que luego se pintará uniforme­mente del color deseado.

En lugar de pinchar el centro se picotea con la pun­ta de unas tijeras. Los péta­los se forman de la misma manera que la margarita, pero, según el tamaño de la flor que se desee obtener, se superpondrán varias ca­pas, cuidando de que cada nueva tenga los pétalos algo más alargados que los de la anterior (foto 13).

Los materiales necesa­rios para las calas o lirios de agua son: alambre del núme­ro 4, forrado conforme se ha explicado, pasta amarilla y pasta blanca. Para hacer los centros se coge una bolita de pasta amarilla y se forma una gota bastante alargada, que por su parte más redon­deada se pega al alambre forrado y se deja secar com­pletamente.

Luego se forma una gota de pasta blanca con la punta más alargada que lo habitual. Colocada entre las hojas de plástico, se extiende con el dedo índice y se procura que ofrezca un espesor uni­forme, de modo que quede bastante ancha por la parte redonda inferior.

14  Modo de realizar una cala o lirio de agua, mon­tando primero un borde sobre el centro o corazón y luego el segundo borde sobre el anterior. Finalmente se procede a doblar ambos bordes hacia el exterior.14  Modo de realizar una cala o lirio de agua, mon­tando primero un borde sobre el centro o corazón y luego el segundo borde sobre el anterior. Finalmente se procede a doblar ambos bordes hacia el exterior.

Se da un poco de cola en la base del centro que ya estará com­pletamente seco, y se coloca sobre el «pétalo» obtenido anteriormente, al igual que se hacía con las hojas. Final­mente se dobla primero un lado y luego el otro del «pé­talo» sobre el centro o cora­zón para que uno monte so­bre el otro y se doblan los bor­des hacia el exterior (foto 14).

El proceso del pintado de las flores cualquiera que sea la flor construida es siempre el mismo: primeramente se da una capa de color blanco plata y una vez bien seca (unas 24 horas como mínimo), se da la capa del color deseado.

15 Para el pintado se manchan algunos puntos y se extien­de la pintura de manera uniforme.15 Para el pintado se manchan algunos puntos y se extien­de la pintura de manera uniforme.

Ambas capas deben darse de la forma que se indica. Se coge un poco de pintura con el pincel y se mancha la super­ficie a pintar en algunos pun­tos (foto 15); luego se extien­de con barniz de retoque -brillante o mate, según el gusto- sobre toda la super­ficie.

Las capas de pintura de­ben ser muy superficiales y sobre todo finísimas, muy estiradas. La finura de am­bas capas de pintura es lo que da al acabado el aspecto de porcelana, tan decorativo en estas flores.

Se emplean pinturas al óleo de buena calidad. Con el propio tubo se mancha el pincel y se procede como queda dicho ya antes.

Los materiales que se re­quieren para flores de bisu­tería son: bases de metal para broches, pendientes, etcétera, pasta de miga co­loreada previamente, cola blanca, cola de impacto y alambre muy fino.

Las flores se construyen de la forma indicada variando únicamente en su tamaño. Los alambres de los tallos no se forran, pues sólo sirven para trabajar con más comodidad, y se cortan a ras de cogollo cuando la flor está seca y en el momen­to de montarla.

A su vez los pétalos se forman cogiendo un poco de pasta en forma de gota y aplastándola entre los dedos índice y pulgar, sin colocarlas entre las hojas de plástico. Del mismo modo, las hojas pueden confeccio­narse apretando la pasta co­locada sobre el plástico directamente con el dedo.

En las rosas pequeñas, el centro se hace con un pétalo enrollado sobre el alambre, como si se tratase de un cu­curucho de helado.

16 Cuando se trate de confeccionar pequeñas piezas de bisutería será siempre conveniente disponer de cierto surtido de piezas que se prepararán previamente.16 Cuando se trate de confeccionar pequeñas piezas de bisutería será siempre conveniente disponer de cierto surtido de piezas que se prepararán previamente.

Sobre las bases de metal se coloca una gota de pasta pero sin pegarla, y sobre esta bola se van pegando con cola blanca las flores y hojas que previamente habremos preparado. Los hue­cos se rellenan con peque­ñas bolitas de pasta colorea­da, que también dispondre­mos con antelación (foto 16). Estas piezas deben estar completamente secas y es recomendable que se con­feccionen con pasta colo­reada o que ya estén pinta­das, ya que dado su tamaño esta operación resulta muy dificultosa una vez montado el conjunto.

Cuando la pieza ya está confeccionada y la cola ha secado totalmente se despe­ga todo el conjunto (recuér­dese que se había dicho de no pegar la bola que servía de base al montaje) para pegarlo esta vez definitiva­mente con cola de impacto a la base de bisutería.

17 A título de ejemplo se muestra en esta foto un broche, una sortija y unos pendientes, bonito con­junto realizado siguiendo las indicaciones dadas en el texto.17 A título de ejemplo se muestra en esta foto un broche, una sortija y unos pendientes, bonito con­junto realizado siguiendo las indicaciones dadas en el texto.

O sea que, en principio, la base de bisutería sólo sirve para dar forma al conjunto y sólo se pega definitivamente a la base de bisutería cuando el conjunto está terminado. En las fotos 17 y 18 pueden ver­se conjuntos de broche pen­dientes y sortija confeccio­nados de esta manera.

18 Otro ejemplo de conjunto pendientes y sortija logrado con flores de mi­gas. La creatividad y el gusto personal no tienen límites en este caso y permiten obtener modelos todos ellos diferentes de gran variedad y colorido.18 Otro ejemplo de conjunto pendientes y sortija logrado con flores de mi­gas. La creatividad y el gusto personal no tienen límites en este caso y permiten obtener modelos todos ellos diferentes de gran variedad y colorido.

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19 En esta foto se muestra un broche en cuya base se ha aplicado previa­mente una capa de esmalte en frío. Un fondo de color, preferentemente neutro, hace destacar el ramillete de flores colocado sobre el mismo.19 En esta foto se muestra un broche en cuya base se ha aplicado previa­mente una capa de esmalte en frío. Un fondo de color preferentemente neutro, hace destacar el ramillete de flores colocado sobre el mismo.

En la foto 19 se ha montado un rami­llete de flores sobre una base de broche, a la cual se ha dado previamente un fondo de esmalte en frío que desta­ca del colorido de las flores.

Otra de las posibilidades que ofrecen las flores de mi­gas es su colocación en cuadros y centros. Su reali­zación sigue siendo la ya indicada precedentemente, pero variando el tamaño, forma y disposición.

Las piezas que deben ir unidas sobre tela, tejido ad­hesivo o madera se pegan con cola blanca o con cola de contacto.

Cuando se trate de flores de sobremesa o de ramille­tes se clavan los tallos de largo conveniente, sobre un bloque de pasta o también de arcilla u otro material se­mejante, ya que es posible que los tacos de pasta se agrieten al secarse. Cuando se confeccionen piezas de este tipo procúrese siempre cubrir los huecos, a fin de que no aparezcan los tallos; la sensación de lleno propor­ciona más vistosidad al con­junto.

En las fotos 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26 y 27 se ven ejem­plos de cuadros y de rami­lletes, así como de flores de sobremesa con distintos acabados y coloridos.

20 Un viejo marco restaurado, que lleva un fondo de terciopelo, encuadra un ramo de flores de migas. Es otra de las muchas posibilidades que ofrece esta afición.20 Un viejo marco restaurado, que lleva un fondo de terciopelo, encuadra un ramo de flores de migas. Es otra de las muchas posibilidades que ofrece esta afición.

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21 Otra forma de encuadrar un ramillete. Cuando como en este caso se trate de miniaturas debe tenderse a exagerar un poco el resalto de las flores.21 Otra forma de encuadrar un ramillete. Cuando como en este caso se trate de miniaturas debe tenderse a exagerar un poco el resalto de las flores.

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22 Un conjunto de miniaturas de ramilletes de flores de variado colorido puede ser la so­lución para decorar un rincón íntimo.22 Un conjunto de miniaturas de ramilletes de flores de variado colorido puede ser la so­lución para decorar un rincón íntimo.

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23 Con una flor montada sobre base de arcilla se obtiene un vistoso y original objeto de decoración sobre una mesa o en una estantería.23 Con una flor montada sobre base de arcilla se obtiene un vistoso y original objeto de decoración sobre una mesa o en una estantería.

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24 De igual manera que se montan flores de cierto tamaño sobre una base pueden rea­lizarse ramilletes de gran efecto decorativo.24 De igual manera que se montan flores de cierto tamaño sobre una base pueden rea­lizarse ramilletes de gran efecto decorativo.

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25 Un elemento decorativo muy original puede ser la imitación de una o varias flores echadas como casualmente sobre una mesa o en un mueble. De todas formas no se recomienda que el aficionado se inicie con este tipo de modelos, ya que se requiere tanto cierta práctica para su realización como un ade­cuado conocimiento de los materiales que se manejan para lograr estos artísticos conjuntos florales.25 Un elemento decorativo muy original puede ser la imitación de una o varias flores echadas como casualmente sobre una mesa o en un mueble. De todas formas no se recomienda que el aficionado se inicie con este tipo de modelos, ya que se requiere tanto cierta práctica para su realización como un ade­cuado conocimiento de los materiales que se manejan para lograr estos artísticos conjuntos florales.

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26 Los pisapapeles no quedan ciertamente excluidos dentro de esta afición. Para que el objeto cumpla precisamente su función de pisapapeles para la que ha sido diseñado debe tenerse especial cuidado al confeccionar la base de tal objeto, que puede hacerse con arcilla, dentro de la cual se colocará un trozo de metal. Si se prefiere, antes de que la arcilla seque puede grabarse un motivo cualquiera para la base.26 Los pisapapeles no quedan ciertamente excluidos dentro de esta afición. Para que el objeto cumpla precisamente su función de pisapapeles para la que ha sido diseñado debe tenerse especial cuidado al confeccionar la base de tal objeto, que puede hacerse con arcilla, dentro de la cual se colocará un trozo de metal. Si se prefiere, antes de que la arcilla seque puede grabarse un motivo cualquiera para la base.

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27 Un canastillo de flores es otra de las posibilidades que deben tenerse en cuenta. Al igual que se hacía con los tallos gruesos, los troncos o las asas se las recubre con pasta mediante un alma de alambre grueso y se esculpe la pasta cuando se inicia su secado. El objeto logrado se asemeja a la porcelana más consegui­da después de darle una mano de barniz mate que previamente ha sido finamente diluido.27 Un canastillo de flores es otra de las posibilidades que deben tenerse en cuenta. Al igual que se hacía con los tallos gruesos, los troncos o las asas se las recubre con pasta mediante un alma de alambre grueso y se esculpe la pasta cuando se inicia su secado. El objeto logrado se asemeja a la porcelana más consegui­da después de darle una mano de barniz mate que previamente ha sido finamente diluido.

De todo cuanto antecede no debe concluirse que las flores de migas de pan es una afición o un entreteni­miento sólo para privilegia­dos. Es un trabajo ­cuidadoso y bastante completo, pero nada difícil. Pre­cisamente la diversidad de flores, de tamaños y de infinitas composiciones que pueden realizarse ofrece a cada aficionado a las manualidades dominio de un campo, en el que en breve tiempo será un exper­to, según sus aficiones se in­clinen por la miniatura, la su­perficie o el volumen.

Un poco de práctica y de observación será siempre necesario. La observación de una flor natural será una gran ayuda, mas la imagina­ción hará el resto. Sin em­bargo, no se pretenda copiar íntegramente cada flor; por el contrario, la belleza de las flores reside precisamente en la no repetición de una misma forma o de un mismo color.

La práctica residirá no pre­cisamente en la conforma­ción de un pétalo o de un corazón, sino en la cantidad de pasta que se requiere cada vez, según el tamaño que se desee obtener, máxi­me siendo conveniente que las piezas tengan el grosor mínimo que cada uno sea capaz de darles. Ciertos aficionados a las manualidades consiguen tal finura de piezas que puede verse la luz por transparencia y consiguen efectos parecidos a los de las mejores porce­lanas.

Como habrá podido ob­servarse en las fotos prece­dentes, las manos deberán mantenerse casi continuamente untadas con crema de manos a base de glice­rina y aunque ello ocasione al comienzo ciertos incon­venientes, pues parece que las herramientas se escapen de las manos, es una prácti­ca que pronto dará sus fru­tos, puesto que permitirá manejar la pasta con toda soltura, que en definitiva es de lo que se trata.

Se ha descrito la confec­ción de algunas flores, las básicas para lograr conjun­tos y las más adecuadas.

Pero ello no excluye en modo alguno la confección de otras flores, que en esencia siem­pre estarán formadas por elementos muy semejantes a los descritos. La observa­ción y la creati­vidad del aficionado pueden componer incluso flores fan­tásticas, de igual presencia y calidad que las reales.

Con la pasta de migas pueden confeccionarse ob­jetos o modelos distintos de flores, pero con la sal­vedad de que cuando se al­canzan ciertos tamaños y sobre todo ciertos espesores, la pasta se agrieta al secarse y provoca serios inconve­nientes.

Los modelos hechos con pasta de miga de pan son tanto más frágiles cuanto más finas sean las piezas conseguidas. Es pues re­comendable tener sumo cuidado con las piezas que se secan y con las ya con­feccionadas, protegiéndolas contra eventuales golpes que las quiebran, ya que re­sulta prácticamente impo­sible su posterior reparación.

28 Nunca debe desecharse una pieza que al elaborarla se haya deteriorado. Por el contrario; es siempre recomendable proceder a su total acabado. Independientemente de que se adquiere una mayor práctica, es muy posible que, a pesar de todo, se obtenga una pieza ciertamente de forma y belleza notables, sin du­da inesperadas. Al iniciar una obra de este género se pueden dar toda clase de he­chos sorprendentes.28 Nunca debe desecharse una pieza que al elaborarla se haya deteriorado. Por el contrario; es siempre recomendable proceder a su total acabado. Independientemente de que se adquiere una mayor práctica, es muy posible que, a pesar de todo, se obtenga una pieza ciertamente de forma y belleza notables, sin du­da inesperadas. Al iniciar una obra de este género se pueden dar toda clase de he­chos sorprendentes.

Un consejo final: cuando se inicie una flor termínese a toda costa y totalmente. Con ello se conseguirá una buena práctica para lograr con más facilidad los mo­delos siguientes. Pero es muy posible que una vez finalizada la pieza, el aficio­nado se encuentre con la grata sorpresa de haber ob­tenido una flor digna de figu­rar en una vitrina, cuando inicialmente pensaba des­cartarla. En la foto 28 se ofrecen dos ejemplos de ello.

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2 comentarios en Flores hechas con migas de pan.- Manualidades migas de pan

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  2. Las confecciono desde niña y no hay un regalo más lindo para dar que mis florecitas de pan. Celebro a todo a toda persona que lo hace, un beso, Rosi.

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