Restauración y encuadernación de libros, Las tapas o cubiertas.- Manualidades papel y cartón.

Restauración y encuadernación de libros, Las tapas o cubiertas.

En los artículos anteriores se han descrito los pasos sucesivos que llevan desde los pliegos a tener dispuesto y preparado el cuerpo del libro.

Restauración de libros, las tapasLlegó, pues, el momento de decidir qué tapas se le va a poner. Para ello se prepara un cartón de grosor apropiado a la anchura del lomo y a las medidas del libro a que debe corresponder.

Debe medirse entonces la superficie total del libro con la mayor exactitud y cortar el cartón necesario dejando de 2 a 3 milímetros más en tres de los lados.

Para reforzar el lomo, se corta una cartulina de la misma altura de los cartones que formarán la delantera o la trasera de la cubierta y que tenga el ancho del lomo del libro, medido de cajo a cajo. Es muy importante que las medidas de esta cartulina sean muy precisas.

Restauración de libros, las tapas 1Con la finalidad de preparar las cubiertas adecuadas a cada clase de libros, se tomarán cuidadosamente las medidas de la página, a las que se añadirán 2 o 3 mm más en tres de sus lados. 

Después se toma un pedazo de papel reforzado con gasa y 6 cm más ancho que la cartulina, al que se aplicará cola muy diluida y se unirá a dicha cartulina.

A unos 3-5 milímetros del borde de la cartulina, se señalan dos líneas para encolar, guiándose los cartones por aquéllas.

Es preciso realizar estas operaciones con gran cuidado, pues de ellas depende el éxito de la cubierta o tapa.

Restauración de libros, las tapas 3La cabezada, cordoncillo de variados colores que se pone a la cabeza y a los pies del lomo, se pegará antes da comenzar las tapas.

Clases de tapas.

Llega ahora el momento de elegir el tipo de cubiertas o tapas que se prefiera, dentro de los sistemas más sencillos que puede utilizar el encuadernador aficionado: con lomo de tela, con el lomo y los ángulos de tela o bien toda ella de papel.

La selección de los colores de la tela y del papel dependerá del gusto particular de cada uno.

Como operación previa se tomará una cabezada que haga juego y se encolará a la cabeza y al pie. Una vez pegada, se cortará el fragmento que sobre.

Restauración de libros, las tapas 4Esquema en que se representa la disposición de los dos cartones que formarán los planos anterior y posterior de la cubierta, así como, en el centro, cartulina que sirve de refuerzo al lomo. El cartón se llama gris cuando en su fabricación se emplean desperdicios y recortes de papel. La cartulina o falso lomo es una tira de este material destinada a dar consistencia al lomo, reforzar la tela o papel y mejorar el aspecto del libro. En este dibujo están colocados sobre un trozo de papel o tela con el fin de distribuir regularmente el espacio de que se dispone.

Las cabezadas son unos cordoncillos de papel  tela, algodón o seda  que se colocan en el extremo de la cabeza y del pie del lomo de un libro.

Con lomo de tela.

Restauración de libros, las tapas 5Acto de pegar la tira de tela sobre uno de los cartones que constituirán la tapa.

Se procede a cortar una tira de tela en el sentido de la urdimbre, cuya anchura sea la del lomo más unos 4 cm por lado y cuya longitud exceda unos 2 cm los límites de los cartones.

Se encola con almidón el revés de la tela y, tomando con la mano la cubierta, se pega la cartulina del lomo en el centro de la tela.

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Restauración de libros, las tapas 6Marcado de uno de los dos cajos del libro con el auxilio de la plegadera

Se toma rápidamente el conjunto, se le da la vuelta a la cubierta o tapa y se pasa la plegadera a lo largo del cartón para que quede bien pegada la tela; ejercer esta presión por ambos cartones.

Se le da la vuelta otra vez a la cubierta y se gira la tela en los dos extremos y se estira para que se adhiera a los bordes del cartón. Se extiende bien con la plegadera.

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Restauración de libros, las tapas 7Apriete y extensión de la tira de tela sobre el cartón de la tapa

Con el libro cerrado, y con un rápido movimiento de derecha a izquierda, pasar la plegadera por los dos extremos del lomo para darle una forma perfecta  bien redondeado y con los dos cajos a los lados.

Ya está preparado el lomo de tela: ahora hay que acabar de recubrir los planos del libro con el papel con que se desee encuadernarlo.

Para ello se mide con el compás y, desde el cajo, la anchura de la tela que se quiere que quede visible, indicándolo con una señal hecha con un lápiz.

Restauración de libros, las tapas 8Remetido de la solapa de tela entre la cartulina del lomo y la cabezada. Se emplea para ello la punta de la plegadera.

Se corta el papel a partir de la señal hecha sobre la tela, pero añadiéndole 2 cm más de la medida del cartón en tres de sus lados.

A continuación se encola toda la superficie del papel y se coloca sobre la tela a partir de la señal que se ha trazado con el lápiz y se centra bien.

Se pasa rápidamente la plegadera para que la adhesión sea lo más perfecta posible.

Restauración de libros, las tapas 9Libro a cuyo cuerpo se han colocado las tapas de cartón y la tela del lomo; también se han marcado los cajos

Se da después la vuelta a la cubierta, se cortan los ángulos de papel al bies a unos 3 mm de la punta del cartón, se giran los lados más cortos, que corresponden a la cabeza y al pie, y se remete el papel en los ángulos con la uña del pulgar.

Entonces se repite la operación con el tercer lado, el más largo.

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Restauración de libros, las tapas 10Momento en que se está marcando con un lápiz y un compás el segmento de tela que quedará visible tras pegarle el papel que constituirá la cubierta del libro.

Debe procurarse que los tres trozos de papel que se giran tengan la misma anchura; si un lado es mucho más ancho que los otros habrá que igualarlo con un cutter y una regla.

Las diferencias de tamaño de los papeles girados se notan mucho a través de las guardas una vez terminada la encuadernación.

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Restauración de libros, las tapas 11Colocación del papel, previamente encolado, sobre la tapa de cartón a partir de la línea señalada en la tela del lomo del libro

Terminación del libro.

Para terminar de encuadernar el libro mediante este tipo de cubiertas se preparan dos cartones que sean de 2 a 3 milímetros más grandes que el libro de que se trata en tres de sus lados.

A continuación se procede a encolar las tapas al cuerpo del libro.

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Restauración de libros, las tapas 12Después de haber girado las solapas de los lados menores del cartón, se va a hacer lo propio con el lado mayor, después de cortar debidamente las puntas.

Para ello se toma éste por la parte del corte y se apoya en la cubierta; se coloca este conjunto sobre una tabla, de la que ha de sobresalir el lomo.

Se abre entonces la cubierta o tapa y se centra el cuerpo del libro haciéndolo descansar sobre el cartón, de modo que los bordes que sobresalgan sean iguales.

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Restauración de libros, las tapas 13Encolado de la tira que dejamos al preparar las guardas y sobre la que se pegaron las cintas que se emplearon para efectuar el cosido de los pliegos

Se levanta la tira de la guarda que dejamos al formarla y en la que se han encolado las cintas y se aplica cola sobre la guarda de debajo.

Una vez pegadas estas dos partes, se encola el conjunto de toda la guarda.

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Restauración de libros, las tapas 14Pegado de dicha tira sobre la guarda, la cual se encola

Se termina la operación apoyando la mano derecha sobre el cuerpo del libro con gran firmeza y con la izquierda se aprieta el lomo de la cubierta contra el del libro; poco después se deja caer la tapa, acompañándola con la mano, sobre el cuerpo del libro.

Una buena precaución consiste en introducir dos cartones entre la tapa y la guarda, pero sin levantar mucho aquélla; una vez colocados, la humedad de la cola no pasará al libro.

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Restauración de libros, las tapas 15Proceso 1

A continuación se le coloca entre dos tablas de madera, dejando siempre fuera el lomo y se somete durante un breve lapso de tiempo a la acción de la prensa.

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Restauración de libros, las tapas 16Proceso 2

Es conveniente comprobar que las guardas estén bien puestas y que los cartones que se introdujeron entre el cuerpo del libro y las tapas no se han humedecido ni ensuciado de cola.

Ya puede, a partir de ese momento, dejarse todo en la prensa por un espacio que oscila entre 24 y 48 horas.

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Restauración de libros, las tapas 17Proceso 3
Tres momentos de la confección de unas tapas, en las cuales, ya engomado el papel se aplica la cola sobre los cartones que formarán las tapas

Cubierta con el lomo y los ángulos de tela.

A este tipo de encuadernación, al igual que a la precedente, se le suele dar el nombre de encuadernación (a media tela).

Esta tapa se hace por el mismo procedimiento que la del lomo de tela. Los ángulos, que también serán de tela, se cortan sobre un modelo de cartón preparado a medida.

Para cortarlos, se coloca este cartón con el lado mayor sobre la tela en el sentido de la urdimbre y se corta la tela de modo que salgan dos solapas de 2 cm de ancho y largo, pero con 0,5 cm más en la base y 3 mm en el vértice. Se cortan cuatro triángulos iguales.

Se encola la tela por el revés y se pega a los ángulos, ayudándose para ello de la plegadera, y se doblan bien las solapas hacia el interior de la tapa. A continuación se prepara el papel como para el otro tipo de tapa. Después se toma el triángulo de cartón previamente preparado y se coloca en el ángulo de la tela de la cubierta, señalando su borde inferior o base con un lápiz. Se coloca a continuación el papel sobre el límite señalado  se le pone un peso encima y se remata en los ángulos el papel a lo largo de la señal que previamente se hizo; se elimina con el Cutter ese trozo de papel del ángulo.

Se encola ahora todo el papel, se dispone sobre el cartón y se pasa la plegadera o se ejerce una ligera presión con las manos para que se pegue; se levanta a continuación la cubierta y se giran los márgenes que hay que solapar.

Se vuelve a pasar por encima la plegadera para asegurarse de que se ha pegado bien y se termina esta tapa como en el caso anterior.

Tapa de papel.

Restauración de libros, las tapas 18Encuadernación terminada con unas tapas enteramente de papel

Para hacer unas tapas o cubiertas enteramente de papel, el procedimiento es el mismo que para las anteriores. La tapa se corta en un solo pedazo de papel, procurando siempre que queden unos 2 cm de margen en los cuatro lados.

Se señala con la mayor exactitud, en el revés del papel, el centro donde debe colocarse la cartulina del lomo, y después de encolar, aplicarlo bien presionando con la plegadera, pero con muchísimo cuidado, pues el papel es más delicado que la tela.

Conservar las tapas viejas.

Restauración de libros, las tapas 19Encuadernación terminada con unas tapas de papel y a media tela

Cuando se restaura un libro antiguo y se quieren conservar sus tapas, puede operarse de estas dos maneras: o pegarlas sencillamente sobre las nuevas  que se habrán hecho con tela, o pegar el lomo y los dos laterales después de hechas y encoladas las guardas y restaurar después el resto de la tapa.

Vídeos de encuadernación de libros.

Encuadernación de libros 1

Encuadernación de libros 2

Encuadernación de libros 3 Las tapas