Técnicas básicas para realizar trabajos con papel

Con papeles, cartulinas y diversas clases de películas sintéticas se puede construir buen número de objetos decorativos y útiles.

A continuación vamos a ver unas cuantas normas básicas, que quizá ya serán conocidas por los aficionados a las manualidades, pero que, a lo mejor, de tan elementales como son no habían llegado a merecer su atención. 

Hay que tener en cuenta que cuando se trabaja con el ­papel se opera con una materia inanimada a la que conviene precisamente darle vida y explotar todas sus posibilidades de ser doblado recortado y encolado, al objeto de que, mediante relieves y contrastes entre partes huecas y llenas, se cree un juego de sombras y de luz que lo anime esencialmente, además de poder jugar con el color y en sus combinaciones inagotables. 

Manualidades con papelLo primero que debemos considerar al ir a trabajar con  papel son las características del material de que disponemos, estudiar sus apariencias, comprobar la docilidad al plegado, la la textura aparente, probar si es capaz de curvarse fácilmente sin que se estropee, etc.

Solo conociendo bien todos estos detalles  podremos explorar las posibilidades que tienen en sí cada uno de los diferentes papeles o cartulinas.

Las características estructurales de cualquier papel podrán transformarse por dobleces más o menos reiteradas e incluso por raspados con una carda cuando se trata de papeles lisos. En cambio  papeles arrugados podrán plancharse para recuperar, aunque sea parcialmente  su lisura y tener así contrastes textuales en un mismo trozo o superficie del papel.

El principal objetivo de cualquier trabajo decorativo con papeles es conseguir una forma tridimensional desde una calidad rugosa, granulosa o peluda hasta un verdadero cuerpo geomé­trico en volumen de mayor o menor regularidad.

Una primera acción impor­tante sobre el papel es el curvado, ya sea en una sola dirección, ya en direcciones contrapuestas, simples o reiteradas. De esta manera se puede conseguir un efec­to onduloso continuo o bien quebrado por líneas o planos rectos.

El papel en que se actúa suele curvarse contra el canto relativamente agudo de una mesa y se presiona por encima reiteradamente con una regla, mientras se aprieta contra la superficie sobre la cual se trabaja (foto 1). Si bien el papel continúa conservando su naturaleza, su estructura habrá sido notablemente alterada.

Si se quieren aumentar los efectos conseguidos por curvado se puede rociar sobre el papel un barniz de tipo celulósico. Al propio tiempo, cuando el barniz seque se habrá conseguido una mayor estabilidad del curvado obtenido.

Otro efecto importante que se puede conseguir con el papel es el arrugado. Este efecto resulta diferente sobre cada tipo de papel, según sea más o menos rígido, tenga más o menos cola en su composición y sea más o menos grueso.

Bastará probar haciendo borujos de papel con diferentes mues­tras que se tengan a mano. Resultan muy interesantes y se pueden aprovechar con gran efectividad los papeles arrugados realizados con pá­ginas ilustradas a todo color de revistas, carteles, papeles de envolver de almacenes y con papeles especialmente decorados con motivos di­versos. En la foto 2 se ven diferentes resultados conse­guidos con diversos papeles.

El doblado simple, el do­blado y plegado con reitera­ción diversa, ya sea hacién­dolo en una sola dirección o bien contraponiendo y super­poniendo las dobleces, serán otros sistemas de acción para conseguir aquel propó­sito enunciado de lograr una tridimensionalidad. Toda la técnica oriental de la ori­gami, también denominada papiroflexia, estriba en el desarrollo de estos proce­sos de doblado elementales, combinándolos y multipli­cándolos hasta conseguir toda clase de figuras y repro­ducciones de animales o de otros objetos.

Para realizar doblados efi­caces se deben presentar bien entre sí las aristas y án­gulos del trozo de papel que se trabaja y llevar a cabo el pliegue, a ser posible con una plegadera o útil análogo al que emplean los encua­dernadores. Un listón de ma­dera dura, con los lados re­lativamente aguzados, pero cuyo extremo sea un poco romo, para que no hiera el papel, resultará una plega­dera muy eficaz. Ciertos abrecartas podrán servir también para el caso. El frun­cido o plisado consiste en el doblado en una sola dirección. Podrán producirse in­tervalos de regularidad y con ello diferentes clases de relieves.

En cambio, mediante el plegado entrecruzado y rea­lizando pliegues alternada­mente se conseguirá un efecto mucho mayor de cuerpo volumétrico. Y estas formas geométricas más o menos regulares perderán totalmente ese carácter cuando se empieza a inver­tir el orden de doblado, colo­cando el trozo de papel de tal modo que los pliegues de una cara se contrapongan con otros de otra cara. Es­quinas y depresiones serán tanto más efectivas cuanto más cuidado se haya puesto en la buena definición de los pliegues y en el encuentro de líneas convergentes en un solo punto.

El recortado es otro de los procedimientos empleados para realizar elementos de­corativos con papel. El re­cortado puede ir desde el perfilado plano de una silueta para conseguir filigranas (e ir a parar, por ejemplo, a las sombras chinescas) hasta la figura volumétrica, ya sea por desarrollo de un corte hecho en un plano o bien por des­plegado de un papel que se ha doblado varias veces so­bre sí mismo y en cuyas aristas se han realizado dos o más cortes rectos o sinuo­sos. A manera de ejemplo, véanse las figuras que en­cabezan este artículo, obte­nidas todas ellas por estos procedimientos.

Como complemento del cortado mediante tijeras o con instrumento cortante hay que mencionar el rasguñado y desgajado hecho de ma­nera irregular con los pro­pios dedos, sin instrumento de ninguna clase. Las cali­dades obtenidas son muy diferentes de las logradas con instrumentos cortantes, sin que tengan que conside­rarse ambos procedimientos incompatibles, sino todo lo contrario, como dos siste­mas que se pueden comple­mentar. Para realizar estos desgarrados es conveniente trabajar sobre una superfi­cie plana, ya que así se controlarán mejor los objetivos que se persiguen.

El doblado y el rasguñado proporcionan efectos inesperados  incluso operando con papeles corrientes y de poca calidad, como pueden ser las hojas de papel de periódico (como se ve en la foto 7).

También provocará inesperados resultados la reiteración de un mismo perfil, inscrito dentro del mismo o bien alternándolo con otro contorno. Al ser ensamblada entre sí, una misma figura sencilla multiplicada en diferentes tamaños cobra un aspecto completamente diferente e insospechado, que la figura única no consigue (foto 8).

Queda finalmente, como otro de los procesos fundamentales en el trabajo con el papel, el encolado entre elementos que se han obtenido separadamente o bien de partes que quedarían normalmente separadas si se utilizase sólo el plegado y el doblado. Gracias al encolado entre bordes se logran fácilmente el cilindro y el cono y -con un poco más de dificultades técnicas- la esfera. También se pueden lograr por encolado todos los cuerpos poliédricos por desarrollo de polígonos que estén convenientemente dispuestos  al mismo tiempo que adyacentes entre sí.

Se conseguirán objetos, quizás efímeros según el trato que se les dé, pero susceptibles de poder adornar y desplegar un afán creativo de formas, que sería mucho más caro si se realizasen con otros materiales y mucho más fácil de manipular, pues las herramientas y pegamentos que se requieren para trabajar el papel quedan extremadamente reducidos si se parangonan con los mínimos que se precisan para la madera, el hierro e incluso los mismos materiales plásticos.

A partir de los procedimientos que brevemente se han enumerado, combinándolos entre sí se concebirán y crearán una gran cantidad de formas, en las que cada una de ellas tendrá su propia personalidad.

Manualidades con papel 11.

Depositar el papel sobre una superficie plana y con una plegadera, repasada varias veces en un mismo sentido, se conseguirá el curvado del papel. 

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Manualidades con papel 22.

Haciendo borujos de papel arrugado se obtendrán efectos muy diversos en función de la calidad y clase del papel e incluso de la textura y del colorido o muestrario del mismo. 

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Manualidades con papel 33.

Si se toma un cuadrado, se pliega en el sentido de sus diagonales y si invierte en el de sus perpendiculares al centro se consigue inmediatamente la apariencia de una estrella. 

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Manualidades con papel 44.

Se dobla cualquier lado de un cuadrado del papel escogido hasta su medio por uno y otro lado para mostrar en asta ocasión un simple fruncido del papel. 

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Manualidades con papel 55.

Si el plegado anterior se invierte de cara y se contra pliega resultan fruncidos muchos más complejos, susceptibles de recibir numerosos tratamientos en su misma materia. 

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Manualidades con papel 66.

Efecto bastante inusitado es el de rasguñar una superficie de papel con las propias manos. Si se trabaja contra una superficie plana se controlan mejor los desgarrados.  

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Manualidades con papel 77.

Con un vulgar papel de periódico fruncido se realizan desgarrados en las aristas y se obtiene un elemento de gran relieve, susceptible de ser aplicado diversamente. 

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Manualidades con papel 88.

Recortado de una misma figura de papel en diversos tamaños para ser superpuestos o complementados, los cuales se guardan a intervalos regulares o irregulares.  

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Manualidades con papel 99.

Manera de realizar un círculo de cualquier tamaño sobre un trozo de papel empleando una aguja o chincheta situada en el centro y con un bramante y un lápiz la circunferencia. 

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Manualidades con papel 1010.

Para un trazado previo del desarrollo de cualquier figura geométrica, con sus pestañas para unión de los lados, se consiguen poliedros y figuras geométricas, aunque irregulares. 

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Manualidades con papel 1111.

La combinación de papel plegado y el color proporciona infinidad de figuras y formas, en las que se pondrá a prueba la fértil imaginación del aficionado al arte de la papiroflexia. 

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