Coser cintas para cabecillas.- Tipos de cortinas visillos y estores.

Las cortinas que colgaremos de la barra o del riel por método de utilizar  ganchos los debemos insertar en las presillas que están en la cinta de frunce.

Esta cinta  se cose por el revés, en el borde superior de la tela, y al fruncirla determina la forma de la cabecilla.Esta cinta  se cose por el revés, en el borde superior de la tela, y al fruncirla determina la forma de la cabecilla.

Existen varios modelos de cintas, que determinan el estilo formal o in­formal, de las cortinas en cuestión.

Las cintas pueden ser de nailon, para cortinas ligeras, o de algodón, para las más pesadas. El ancho de frunce depende también del tipo de cinta que estemos utilizando.

Para hacer pliegues fruncidos, la mejor cinta a utilizar es la más estrecha, dicha cinta tiene una sola fila de presillas para colocar los ganchos y para fruncir tiraremos de los cordones de la cinta hasta el punto que nos guste.

Pliegues fruncidos

Pliegues fruncidos.

Para hacer pliegues fruncidos, la mejor cinta a utilizar es la más estrecha, dicha cinta tiene una sola fila de presillas para colocar los ganchos y para fruncir tiraremos de los cordones de la cinta hasta el punto que nos guste.

Esta cinta es recomendable para usar en cortinas informales y de las que no usan forro, un buen ejemplo pueden ser las cortinas utilizadas en el cuarto de baño y en la cocina.

Si se monta unos centímetros más abajo del borde de la tela, se obtiene un atractivo volante para cubrir el riel. Asimismo es la que suele emplearse con más frecuencia en cortinas con galería. El ancho de frunce es, aproximadamente, dos veces la longitud del riel.

Esta cinta es más ancha y posee dos o tres cordones que al fruncirlos, forman estrechos pliegues verticales uniformes.

Pliegues redondos

Pliegues redondos.

Esta cinta es más ancha y posee dos o tres cordones que al fruncirlos, forman estrechos pliegues verticales uniformes.

Pliegues redondos, cinta especial para nido de abeja

Pliegues redondos, cinta especial para nido de abeja

Existen tres posiciones para insertar los ganchos.

La superior suele utilizarse cuando la cortina se cuelga de una barra y se quiere dejar las anillas a la vista o detrás de una galería o un bandó.

La posición central e inferior se usa con riel, que, de este modo, queda oculto por la cabecilla.

El ancho de frunce de esta cinta es entre dos veces y cuarto y dos veces y media la longitud del riel.

Estos pliegues se forman con ganchos especiales de metal o de plástico que se insertan en las presillas de la cinta.

Pliegues en abanico

Pliegues en abanico.

Estos pliegues se forman con ganchos especiales de metal o de plástico que se insertan en las presillas de la cinta.

Esta cabecilla es; quizá, la más elegante y formal, por lo que se recomienda especialmente para cortinas hasta el suelo forradas, pues tanto la cinta, de algodón fuerte, como los ganchos pueden soportar su peso.

Los ganchos pueden ser más o menos largos. Los más largos se usan con cortinas que se cuelgan de las anillas de una barra, mientras que los intermedios y cortos se’ aconsejan para rieles.

Asimismo existen ganchos de plástico ajustables, que, además de no oxidarse, admiten cinco posiciones. No es raro que las cortinas caigan y siempre resulta más fácil ajustar los ganchos que acortar aquéllas.

El ancho de frunce de esta cinta es entre dos veces y cuarto y dos veces y media la longitud del riel.

Los tapiceros profesionales realizan estos pliegues, conocidos tradicionalmente como pliegues franceses, a mano, lo que, sin duda, resulta más laborioso y costoso.

Como el efecto final es muy similar al que se consigue con la cinta y los ganchos especiales  la confección manual está cayendo en desuso cada vez más.

Esta cortina de café con pliegues y trabilla se ha adornado con una bonita cenefa de tela.

Esta cortina de café con pliegues y trabilla se ha adornado con una bonita cenefa de tela.

Jaretas cosidas a mano y a máquina.

Las Jaretas a través de las cuales se inserta la barra de la cortina producen también un efecto muy interesante.

Doblar el extremo superior de tela, y hacer a 7 cm del borde, dos pespuntes paralelos con una separación entre 6 y 7 cm.

Este es el tamaño idóneo para una barra de madera estándar. Ajustar, en su caso, la anchura de la jareta al diámetro de la barra que vaya a utilizarse, de forma que quede ceñida.

Al insertar la barra, la tela se frunce ligeramente  formando un bonito volante, según muestra la ilustración. Esta cortina no puede abrirse o cerrarse, pero, si se quiere, puede recogerse con un alzapaños durante el día. Este sistema puede utilizarse también con bandós y cortinas de café. El ancho de frunce es dos veces la longitud de la barra.

1. Marcar las ondas en la tela de la cortina y en el forro. 2. Coser el forro de la tela.

1. Marcar las ondas en la tela de la cortina y en el forro. 2. Coser el forro de la tela.

Cabecillas onduladas con trabillas.

Esta cabecilla suele utilizarse sobre todo en cortinas de café.

Las ondas se rematan a, máquina y las anillas se cosen a mano  en los extremos superiores.

3. Hacer trabillas de tela.

3. Hacer trabillas de tela.

Otra variedad  es formar trabillas a través de las cuales se inserta la barra.

Estas cortinas no pueden abrirse ni cerrarse.

Si el espacio entre las ondas lo permite, pueden formarse pequeños pliegues para dar más vuelo a la cortina. 

Cómo coser cintas para cabecillas 8

4. Alternativamente formar uno o dos pliegues y coser las anillas

El ancho del frunce es en este caso dos veces la longitud de la barra.