El cuello es la terminación decorativa del escote de una prenda.
Existe gran variedad de estilos de cuellos, pero las diferencias entre unos y otros se refieren exclu
sivamente al borde exterior. El método de aplicación sobre la línea del escote es siempre el mismo.
En este artículo se explica la confección de cuatro tipos de cuellos ( de dos piezas, vuelto, mao y camisa con pie, con las técnicas para pegar los estilos más corrientes.
El cuello de una prenda ha de sentar perfectamente y, para ello, es preciso que su borde inferior y la línea del escote de la prenda casen con exactitud.
Todos los piquetes de correspondencia deben coincidir y estar claramente señalados. El margen para costuras del cuello se recorta al mínimo para impedir que se formen bultos y se piquetean las curvas hasta muy cerca de la línea de costura.
Cuello de dos piezas.
El cuello de dos piezas consta de dos capas de tela -superior e inferior- y de una entretela idéntica a la del cuello terminado.
Modo de hacer el cuello de dos piezas.
1
Sujeta, primero con alfileres y después con un hilván, la entretela en el revés de la capa superior del cuello. Si la entretela es termo adhesiva plánchala sobre el revés de la capa superior.
2
Sujeta, primero con alfileres y después con un hilván, la capa superior con la entretela a la inferior, encarando los derechos de ambas, pero solamente a lo largo del borde exterior.
3
Pasa un pespunte a lo largo de la línea de costura exterior, reduciendo la longitud de las puntadas en las curvas del cuello para reforzarlas.
4
Recorta la entretela hasta llegar casi al pespunte.
A continuación, recorta el margen de la capa inferior de tela hasta dejarlo de 3 mm de anchura y el de la capa superior a 6 mm.
Da unos piquetes en el margen de las partes curvas del cuello hasta llegar casi al pespunte.
5
Plancha el cuello, y en especial los márgenes de las telas, y vuelve la prenda del derecho.
Asienta los márgenes de las telas con los dedos y la costura del borde introduciendo un dedo en el revés.
Pasa un hilván bien próximo al borde del cuello y plancha el cuello.
6
Si el cuello es puntiagudo, al efectuar la costura del borde refuerza las esquinas con un par de puntadas cortas realizadas transversalmente.
A continuación corta el pico de los márgenes de las telas.
Cuello vuelto.
Los cuellos vueltos se confeccionan con una sola pieza de tela cortada al bies y doblada a la mitad antes de proceder a su costura.
Una vez terminados, se llevan vueltos nuevamente a la mitad, de manera que el borde superior quede flexible.
Estos cuellos no precisan entretela y pueden ir pegados en escotes con o sin vuelta.
Modo de hacer el cuello vuelto.
1
Dobla el cuello a la mitad dejando el derecho de la tela hacia adentro.
Haz coincidir sus piquetes con los de la línea del escote de la prenda.
2
Cose un extremo con otro dejando abierto el lado que va pegado al escote.
3
Recorta el margen para costuras de la parte interior del cuello hasta dejarlo de 3 mm de ancho y el de la parte exterior a 6 mm.
Corta al sesgo los picos de los márgenes de las telas en las esquinas.
Da la vuelta al cuello del derecho y extrae las puntas con cuidado. Plancha las costuras, pero deja sin planchar el borde doblado para que no quede rígido.
Cuello Mao.
Es un cuello levantado que queda tieso y en contacto con el cuello del destinatario de la prenda.
Se corta al bies en dos piezas y lleva una abertura en la parte delantera o posterior.
La entretela, en caso de no ser termo adhesivo (entretela de papel), debe sujetarse previamente con alfileres en el revés de la capa exterior de tela.
El derecho de esta capa se pone después en contacto con el derecho de la capa interior de tela para sujetar, la una a la otra.
Modo de hacer el cuello Mao.
1
Recorta la entretela hasta tan cerca como puedas del pespunte.
Recorta seguidamente a 6 mm los márgenes de las dos telas.
Corta al sesgo las esquinas próximas al pespunte.
2
Da unos piquetes en el borde curvo hasta llegar casi al pespunte.
3
Da la vuelta al cuello del derecho.
Enrolla ligeramente hacia adentro los márgenes de la base del cuello y sujételos en esta posición, primero con alfileres y después con un hilván.
Pasa la plancha a continuación.
Cuello de camisa con pie.
Este cuello es una versión más estrecha del cuello camisero, aunque su altura se aumenta mediante la adición de un pie.
Modo de hacer el cuello de camisa con pie.
Confecciona un cuello camisero y prepara a continuación el pie, sujetando la entretela a la capa exterior de tela, de la forma habitual.
1
Introduce el cuello ya cosido entre las dos piezas del pie previamente preparado, encarando los derechos de ambos y haciendo coincidir las marcas.
Sujeta las dos partes, primero con alfileres y después con un hilván.
2
Recorta las entretelas y los márgenes de las telas a anchuras escalonadas. Da unos piquetes en los márgenes para que siente bien la costura y plancha el cuello.
3
Vuelve el pie del derecho y plánchalo en esta posición.
En los extremos del pie, el margen para costuras debe quedar ligeramente más enrollado hacia adentro que en el resto de la pieza.
Coser un cuello sin vuelta.
Este procedimiento se emplea para pegar cuellos sobre escotes sin vuelta.
Si la prenda lleva abertura, la costura principal debe hacerse antes de pegar el cuello.
Modo de pegar el cuello.
1
Coloca la capa inferior del cuello sobre la línea del escote, encarando los derechos de ambas partes y alineando los bordes cortados de las telas.
Comprueba si coinciden todas las marcas.
2
Pasa un pespunte y, seguidamente, recorta los márgenes de las telas a 6 mm de anchura y pasa la plancha.
Desdobla el cuello para dejarlo levantado..
3
Remete hacia el revés el margen inferior de la capa superior de tela. Sujétala con alfileres y con un hilván en la posición correcta, comprobando que la tela tenga la suficiente holgura para permitir que quede bien doblada una vez plegado el cuello.
Costura de un cuello con vuelta al bies.
Cuando el cuello consta de dos piezas, el escote suele llevar vuelta de tela.
Colócalo sobre la vuelta del escote, encarando los derechos de ambas piezas.
Modo de pegar el cuello.
1
Sujeta las piezas con alfileres primero y después con un hilván cogiendo todas las capas de tela.
A continuación, pasa un pespunte continuo a lo largo de la línea de costura del escote.
2
Recorta los márgenes de las telas hasta dejarlos de 6 mm de anchura, corta al sesgo las esquinas y da unos piquetes en la curva de la línea del escote hasta llegar casi al pespunte efectuado.
Dobla la tirilla hacia el interior de la prenda y extrae las esquinas.
3
Para que la tirilla quede en la debida posición, cósela a la prenda en los márgenes de los hombros.
todo lo de la confeccion es hermoso