Un sofá realizado con retales de tela de saldo

El sofá tiene las medidas oportunas para que puedan sentarse cómodamente en él dos personas, pero en cambio, se hace con las medidas justas para acomodarlo en cualquier espacio pequeño.El sofá tiene las medidas oportunas para que puedan sentarse cómodamente en él dos personas, pero en cambio, se hace con las medidas justas para acomodarlo en cualquier espacio pequeño.

Su parte interior está formada por un armazón estable de madera y trozos de espuma encolados.

Evidentemente, este sofá se hubiera podido recubrir con una tela de igual tonalidad, pero sin duda se habría tenido que pagar una cantidad de dinero mucho mayor que la que han costado unos cuantos retales.

Por otra parte, la combinación de estos retales permite dar curso libre a la fantasía.

Si alguien se decide a construir el sofá que aquí se propone tendrá, con toda seguridad, una pieza única, que no se parecerá en nada a lo que se ofrece en las tien­das de muebles.

La misma manera de ser tapizado ya estimula la fanta­sía de cada uno. Las telas pueden buscarse y adquirir­se en un establecimiento que salde sus existencias por final de temporada. Natural­mente, los trozos pequeños son los más baratos y los que sin duda hay que saber apro­vechar. Al fin y al cabo, con la mezcolanza de trozos se conseguirá algo que está muy en boga: un patchwork. Pero en lugar de aplicarlo a un edredón o cojín se utiliza aquí para funda del sofá.

Igualmente cabe la posibi­lidad de variar las medidas del sofá y acomodarlas a las que más convengan para la casa o para cualquier rin­cón de la misma. El sistema constructivo de su esqueleto es muy sencillo, pues está formado por trozos de ta­blero aglomerado y de ma­dera maciza de pino. En pri­mer lugar, se procede a la construcción del esqueleto o armazón. Este está consti­tuido por el cajón destinado a soportar el asiento y los elementos que forman los respaldos y brazos.

El cajón se basa en que las piezas pequeñas se entregan sobre las más largas.

El armazón exterior, for­mado por tres cuerpos o bastidores, se construye in­dependientemente y luego se incorpora al cajón del asiento. Las piezas horizon­tales cargan sobre las verti­cales y se fijan por medio de atornillado y encolado.

Después de proceder al ensamblado conjunto de to­das las piezas que forman el esqueleto del sofá, conve­nientemente atornilladas y encoladas, se deposita sobre una plataforma que rebasa 7 cm por todos lados. Esto permitirá recibir las placas de espuma, que para facilitar su encolado cubren los ar­mazones que quedan huecos con un tablero de fibras de 5 mm. Basta retener estos tableros con clavado.

La parte correspondiente al asiento se cubre asimismo, pero en este caso con un ta­blero aglomerado de 10 mm de grosor.

La espuma se puede enco­lar con un adhesivo especial para ella, que es fácil soli­citar del propio estableci­miento que vende espuma al detalle. En este forrado del esqueleto, lo importante es que todas las piezas de es­puma queden colocadas co­rrectamente y no se provo­quen resaltos o desigualda­des superficiales.

La colocación de la funda de tela requiere un poco de tiempo y de paciencia, pues habrá que presentar los reta­les de modo que contrasten o hagan juego, combinando toda la apariencia exterior del sofá.

Para facilitar estas presen­taciones se puede recurrir a grapar las telas en los cantos de los tableros o en sus su­perficies. Si se ha logrado una cuidadosa presentación podrá luego obtenerse una tela continua que forre el mueble, unidos todos los trozos mediante cosido a máquina.

Sugerimos que para coser a máquina se emplee torzal en lugar de sedalina, pues es un hilo mucho más grueso y más fuerte.

Muy cómodos resultan unos grandes bolsillos en la parte exterior de los brazos, en los que se podrá guardar buen número de cosas pequeñas. Atiéndase que, si bien son muy cómodos, hay que realizarlos de manera que resistan y no se desco­san fácilmente.

2 El cajón del asiento está hecho de aglomerado, y los respaldos y brazos de pino. Sobre este esqueleto van los tableros de fibras que reciben la espuma previamente encolada.2
El cajón del asiento está hecho de aglomerado, y los respaldos y brazos de pino.
Sobre este esqueleto van los tableros de fibras que reciben la espuma previamente encolada.
3 Para colocar por encolado la espuma se recubren todos los espacios huecos con tableros de fibras mediante clavos o tachuelas.3
Para colocar por encolado la espuma se recubren todos los espacios huecos con tableros de fibras mediante clavos o tachuelas.

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4 Las piezas de espuma que se adhieren sobre las super­ficies reciben el recubrimiento de una cola específica que se aplica sobre dichas superficies.4
Las piezas de espuma que se adhieren sobre las super­ficies reciben el recubrimiento de una cola específica que se aplica sobre dichas superficies.

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5 Aquí se ve el orden que debe se­guirse para la incorporación de las placas de espuma al sofá. La última es la de detrás. Los cojines del asiento se aportan sueltos tras haberlos forrado.5
Aquí se ve el orden que debe se­guirse para la incorporación de las placas de espuma al sofá.
La última es la de detrás.
Los cojines del asiento se aportan sueltos tras haberlos forrado.

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6 Al encolar los diferentes trozos de espuma debe vigilarse que ninguno sobresalga y el re­sultado sea homogéneo y sin resaltos.6
Al encolar los diferentes trozos de espuma debe vigilarse que ninguno sobresalga y el re­sultado sea homogéneo y sin resaltos.

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7 Hay que intentar una buena combinación de colores y muestras de las telas. Al presentar los trozos no deben quedar muy escasos de material en las costuras. Para esta presentación se recurre a un grapado. Luego se procede al cosido.7
Hay que intentar una buena combinación de colores y muestras de las telas.
Al presentar los trozos no deben quedar muy escasos de material en las costuras.
Para esta presentación se recurre a un grapado.
Luego se procede al cosido.
8 En la parte interior del sofá (en aquel punto donde luego se colocarán los co­jines sueltos), la funda se puede grapar directamente sobre el tablero. No hay que temer ahora una tensión especial de la tela.8
En la parte interior del sofá (en aquel punto donde luego se colocarán los co­jines sueltos), la funda se puede grapar directamente sobre el tablero.
No hay que temer ahora una tensión especial de la tela.

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9 Son muy prácticos unos bolsillos o bolsas aplicados en los lados del sofá, que podrán llevar periódicos y revistas u otros detalles. Se cosen muy bien estos bolsillos para evitar que se desgarren o descosan.9
Son muy prácticos unos bolsillos o bolsas aplicados en los lados del sofá, que podrán llevar periódicos y revistas u otros detalles.
Se cosen muy bien estos bolsillos para evitar que se desgarren o descosan.

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10 Si este sofá se quiere construir de otro tamaño que el correspondiente a las medidas acotadas no provocará dificultades y basta sólo determinar tales medidas. A lo sumo, se tendrán que añadir unos elementos transversales de refuerzo en los armazones longitudinales del asiento y del respaldo.10
Si este sofá se quiere construir de otro tamaño que el correspondiente a las medidas acotadas no provocará dificultades y basta sólo determinar tales medidas.
A lo sumo, se tendrán que añadir unos elementos transversales de refuerzo en los armazones longitudinales del asiento y del respaldo.

Materiales (todas las medidas en cm)

Armazones (pino)

2 piezas de 136,0 x 8,0 x 3,0

4 piezas de 58,0 x 8,0 x 3,0

8 piezas de 44,4 x 8,0 x 3,0

Cajón para el asiento (aglomerado).

2 piezas de 136,0 x 22,0 x 1,6

3 piezas de 46,8 x 22,0 x 1,6

1 pieza de 136,0 x 50,0 x 1,0

Base del mueble (aglomerado)

1 pieza de 166,0 x 72,0 x 1,9.

Tablero de fibras (forrado laterales).

1 pieza de 244,0 x 122,0 (de 5 mm de grosor)

Espuma.

2 cojines de 60,0 x 50,0 x 12,0

1 pieza de 152,0 x 50,4 x 8,0

2 piezas de 66,0 x 50,4 x 8,0

1 pieza de 136,0 x 28,0 x 8,0

2 piezas de 42,0 x 28,0 x 8,0

2 piezas de 74,0 x 24,0 x 8,0

2 piezas de 50,4 x 24,0 x 8,0

1 pieza de 120,0 x 24,0 x 8,0

1 pieza de 120,0 x 22,5 x 8,0

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