Accesorios superpuestos para la unión de maderos

De esta manera tan sencilla se pueden unir entre sí varios maderos o vigas. 

Para ello no hay nece­sidad de realizar labrados compli­cados en los maderos, pues basta reunirlos a tope unos contra otros.

Antes, los carpinteros estaban orgullosos de los trabajos que realizaban para poder conseguir unas uniones y unos ensambles perfectos entre maderos. En la actualidad son muchos los carpinteros que echan mano de estos accesorios para simplificar el trabajo por motivos de economía de tiempo y dinero.

Antes, los carpinteros estaban orgullosos de los trabajos que realizaban para poder conseguir unas uniones y unos ensambles perfectos entre maderos. En la actualidad son muchos los carpinteros que echan mano de estos accesorios para simplificar el trabajo por motivos de economía de tiempo y dinero.Casi tan resistentes como las tradicionales uniones de maderos labrados, se pue­den conseguir ahora unas uniones reforzadas con ac­cesorios metálicos super­puestos, clavados e hinca­dos, que se desarrollan sobre todo para facilitar los mon­tajes de carpintería de obra, como armazones de tejado o de pequeñas edificaciones. Su origen arranca de los paí­ses nórdicos de Europa, donde es muy frecuente la construcción en madera.

Con estos accesorios se eliminan complicados traba­jos y labrados conducentes a la unión entre sí de dos o más maderos o vigas. Existe tal variedad de estos accesorios que puede afirmarse que los hay para cada caso concreto, tanto en la forma de recibirse los maderos como en sus dimensiones (especialmente la anchura).

No hay por qué soslayar el empleo de estos accesorios, ya comunes en algunos paí­ses, aunque sólo empiezan a divulgarse en otros. Existen ferreterías que ofrecen una gama más o menos extensa de estos artilugios, pero se localizarán quizá mejor en los establecimientos dedica­dos a materiales para la construcción, sobre todo en las casas especializadas en herramientas para obras o en las que se dedican a la venta de aglomerantes y ma­teriales pétreos (ladrillos, azulejos, etc.).

Para la fijación de estos accesorios es preferible uti­lizar clavos, sobretodo clavos de anclaje, que ofrecen una gran resistencia al arranque tras haber sido hincados: clavos retorcidos, con espi­gas resaltadas, etc.

Al lado de los accesorios que se ilustran merece especial atención otro nuevo sistema de unión de maderos conse­guido sin necesidad de tener que incorporar clavos nor­males o especiales. Este ac­cesorio consiste en una es­pecie de grapa múltiple que basta ser percutida para lo­grar una buena estabilidad entre dos maderos. Aparte sus diversos tamaños, existe una doble versión: los que presentan una serie de dien­tes agudos continuos en uno y otro lado de la U, y otros que ofrecen una solución de continuidad del dentado en el centro para poder doblar el accesorio en algunos cantos y consolidar bien la fijación por ambas caras de los ma­deros.

Para lograr la máxima efi­cacia y resistencia en la fija­ción de estos accesorios es importante disponer de un martillo de regular peso (preferible de más de medio kilogramo) o bien de una maceta de albañil o de un martillo de chapista, gracias a cuya potente percusión se logra rápidamente el oportu­no hincado de los dientes del accesorio.

Hay dos tipos de grapas: las que presentan una hilera continua de dientes en am­bos lados de la U y otras que carecen de dientes en el cen­tro para permitir el doblado del accesorio y así poder hincarlo por otra cara, cual­quiera que sea el ángulo que lleguen a formar entre sí am­bas caras.Hay dos tipos de grapas: las que presentan una hilera continua de dientes en am­bos lados de la U y otras que carecen de dientes en el cen­tro para permitir el doblado del accesorio y así poder hincarlo por otra cara, cual­quiera que sea el ángulo que lleguen a formar entre sí am­bas caras.

Unión a tope de dos maderos mediante tiras de grapas. Naturalmente, la unión queda consolidada mediante idéntico trabajo por la cara opuesta, pues cabe incluso el recurso de hincar grapas en los lados exteriores.Unión a tope de dos maderos mediante tiras de grapas. Naturalmente, la unión queda consolidada mediante idéntico trabajo por la cara opuesta, pues cabe incluso el recurso de hincar grapas en los lados exteriores.

Acoplamiento de dos maderos mediante una grapa co­mún en las juntas de los mismos. En este caso conviene tam­bién realizar igual trabajo por la otra cara, para lograr una eficaz y resistente unión.Acoplamiento de dos maderos mediante una grapa co­mún en las juntas de los mismos. En este caso conviene tam­bién realizar igual trabajo por la otra cara, para lograr una eficaz y resistente unión.

Planchetas perforadas.

Permiten realizar uniones de madera en ángulo recto y en oblicuo. Se utilizan para ensambles a tope, así como para empalmados de made­ros de considerable grosor. Las hay de diversos tamaños y, si es necesario, pueden ser recortadas y ajustadas a las medidas que convenga, pues para ello basta cortar­las con una sierra para me­tales. También pueden ser acodadas y asimismo utili­zarse para reforzar los án­gulos interiores.Permiten realizar uniones de madera en ángulo recto y en oblicuo.

Se utilizan para ensambles a tope, así como para empalmados de made­ros de considerable grosor. Las hay de diversos tamaños y, si es necesario, pueden ser recortadas y ajustadas a las medidas que convenga, pues para ello basta cortar­las con una sierra para me­tales. También pueden ser acodadas y asimismo utili­zarse para reforzar los án­gulos interiores.

Clavijas hincadas.

Son estos accesorios unas clavijas metálicas cuyos ex­tremos presentan un aro pro­visto de una serie de dientes doblados.  Este conjunto de dientes se hincan por la parte exterior de la madera que se desea unir con otra y suelen estar roscadas tales clavijas en el otro extremo de su astil para poder atornillar entonces una hembra.Son estos accesorios unas clavijas metálicas cuyos ex­tremos presentan un aro pro­visto de una serie de dientes doblados.

Este conjunto de dientes se hincan por la parte exterior de la madera que se desea unir con otra y suelen estar roscadas tales clavijas en el otro extremo de su astil para poder atornillar entonces una hembra.

Al hincar los propios dien­tes, el eje que forma la clavi­ja queda perfectamente asen­tado y no puede girar hacia ningún lado.

Tales clavijas hincadas las hay en diámetros y longitu­des de eje muy variados para las distintas aplicaciones que puedan interesar en un mo­mento determinado.

Accesorios de ángulo.

Este ángulo es de lados desiguales y se utiliza para reforzar uniones de maderos de desigual anchura o grosor y repartir mejor por este medio las cargas y la resis­tencia que deben soportar las vigas o largueros. Los hay de varios tamaños.Este ángulo es de lados desiguales y se utiliza para reforzar uniones de maderos de desigual anchura o grosor y repartir mejor por este medio las cargas y la resis­tencia que deben soportar las vigas o largueros. Los hay de varios tamaños.

Este accesorio de ángu­lo es especialmente resisten­te gracias al nervio repulsa­do que actúa a manera de escuadra de refuerzo. Se emplea para consolidar ma­deros que se hallarán some­tidos a grandes pesos o trac­ciones.Este accesorio de ángu­lo es especialmente resisten­te gracias al nervio repulsa­do que actúa a manera de escuadra de refuerzo. Se emplea para consolidar ma­deros que se hallarán some­tidos a grandes pesos o trac­ciones.

Los ángulos que aquí se muestran son el resultado de adaptar las planchetas pla­nas a las conveniencias de cada trabajo, ya sea cortán­dolas, ya doblándolas en las medidas que se precisen.Los ángulos que aquí se muestran son el resultado de adaptar las planchetas pla­nas a las conveniencias de cada trabajo, ya sea cortán­dolas, ya doblándolas en las medidas que se precisen.

Esta clase de accesorio es el que suele denominarse zapata. Sirve para descansar y aguantar cabios, travesa¬ños o largueros que tengan que estribar en una viga im¬portante. Esta clase de accesorio es el que suele denominarse zapata.

Sirve para descansar y aguantar cabios, travesa­ños o largueros que tengan que estribar en una viga im­portante. Gracias a este ac­cesorio se evitan los labra­dos con mechas y espigas, cuyo ensamblado es a veces difícil cuando no se dispone de suficiente espacio entre vigas maestras para introdu­cir las mencionadas espigas, en el caso de que deban aportarse estas viguetas a un armazón existente que no se puede desmontar.

Hay diversas medidas para estas zapatas, de acuerdo con las anchuras habitua­les de maderos empleados en las obras de carpintería.

Si el bricolador no las ha­lla a la medida conveniente deberá realizarlas con plan­cha de 2-3 mm, inspirándose en este mismo principio.

Para la fijación se requie­ren gruesos clavos de por lo menos 4 mm de diámetro.

Anillos de acoplamiento.

Consisten en unos anillos cuyas caras van provistas de fuertes púas, que son las que en definitiva se hincan sencillamente en uno y otro madero.Consisten en unos anillos cuyas caras van provistas de fuertes púas, que son las que en definitiva se hincan sencillamente en uno y otro madero.

Sirven para acoplar entre sí ciertos maderos de diver­so tamaño (tanto en anchura como en grosor) con plena seguridad, sin peligro alguno.

Se ofrecen tales anillos de acoplamiento en determina­das medidas de varios diá­metros, correspondiendo en este caso Ja mayor resisten­cia a la tracción a los anillos de mayor tamaño diametral.

Accesorios de anclaje.

Esta clase de accesorios se utilizan preferentemente para el montaje de armadu­ras de tejados, sobre todo cuando en una obra ya exis­tente se tienen que efectuar complementaciones con vi­guetas supletorias. Los hay en varias medidas de longi­tud de anchura de alas.Esta clase de accesorios se utilizan preferentemente para el montaje de armadu­ras de tejados, sobre todo cuando en una obra ya exis­tente se tienen que efectuar complementaciones con vi­guetas supletorias. Los hay en varias medidas de longi­tud de anchura de alas.

Este accesorio de an­claje ha sido especialmente concebido para uniones de vigas y viguetas metálicas con otras de madera. La pala que debe fijarse a la madera es mucho más larga que la que soporta la vigueta de hierro y está provista de agu­jeros de dos tamaños para consolidarse mediante clavos o con tornillos pasantes.Este accesorio de an­claje ha sido especialmente concebido para uniones de vigas y viguetas metálicas con otras de madera.
La pala que debe fijarse a la madera es mucho más larga que la que soporta la vigueta de hierro y está provista de agu­jeros de dos tamaños para consolidarse mediante clavos o con tornillos pasantes.

Para lograr una perfecta consolidación de todos estos accesorios se utilizarán cla­vos especiales de anclaje que, una vez hincados, ofre­cen gran resistencia a que se arranquen. Para ello, la espiga del clavo tiene resal­tos en forma de espiras, que se insertan entre las fibras de la madera y proporcionan una fijación muy estable.Para lograr una perfecta consolidación de todos estos accesorios se utilizarán cla­vos especiales de anclaje que, una vez hincados, ofre­cen gran resistencia a que se arranquen.
Para ello, la espiga del clavo tiene resal­tos en forma de espiras, que se insertan entre las fibras de la madera y proporcionan una fijación muy estable.
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