Cómo ensamblar muebles de madera

Ensamblar las uniones con lazos postizos son muy apropiadas para ensamblar ma­dera maciza y tableros listonados. Los lazos postizos se realizan con tablero contrachapado en cualquiera de los espesores habituales en el mer­cado, pero también pueden hacerse de madera maciza. Quien disponga de una sierra circular con hoja osci­lante se ahorrará mucho trabajo. Este dispositivo permite colocar la hoja obli­cuamente, pues de este modo y con una sola pasada la hoja asierra una mayor superficie colocada normalmen­te. Sin embargo, los cortes para encajar los lazos postizos se pueden reali­zar también con una sierra circular que no disponga de aquel sistema. Para ello se requiere un listón como distanciador de grosores para hacer el primer corte y luego se saca para el segundo. Se recomienda ensayar en unos cuan­tos trozos de madera antes de proce­der con el trabajo definitivo. Sobre to­do, conviene comprobar que el grosor del listón es el apropiado.Cómo ensamblar muebles de madera.

Ensamblar las uniones con lazos postizos son muy apropiadas para ensamblar ma­dera maciza y tableros listonados. Los lazos postizos se realizan con tablero contrachapado en cualquiera de los espesores habituales en el mer­cado, pero también pueden hacerse de madera maciza.

Quien disponga de una sierra circular con hoja osci­lante se ahorrará mucho trabajo. Este dispositivo permite colocar la hoja obli­cuamente, pues de este modo y con una sola pasada la hoja asierra una mayor superficie colocada normalmen­te. Sin embargo, los cortes para encajar los lazos postizos se pueden reali­zar también con una sierra circular que no disponga de aquel sistema.

Para ello se requiere un listón como distanciador de grosores para hacer el primer corte y luego se saca para el segundo. Se recomienda ensayar en unos cuan­tos trozos de madera antes de proce­der con el trabajo definitivo. Sobre to­do, conviene comprobar que el grosor del listón es el apropiado.

Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.Lo más cómodo es aserrar al mismo tiempo las tablas que deben corres­ponderse mediante los lazos postizos. De este modo no existirán diferencias en el ajuste entre ambas piezas. Una vez realizados los labrados para una unión se hacen sucesivamente los cor­tes para los demás ensamblados de la pieza que se va a construir

Hay que tener en cuenta que si para cada ensamblado se realiza la misma cantidad de cortes y en la misma posi­ción se conseguirá un efecto armónico en la pieza una vez montada y se evi­tarán varios dispositivos de aserrado.

Es muy importante que la herra­mienta no abra nunca un alojamiento más ancho que el grosor de la pieza postiza que se insertará.

Cómo se realiza lazos postizos.

1 La unión es a base de lazos posti­zos ya encolada gracias a los lazos de tablero contrachapado más oscuro se logra un buen efecto decorativo. Este ensamble es muy apropiado para uniones resistentes, como las mesas y muebles de asiento.1 La unión es a base de lazos posti­zos ya encolada gracias a los lazos de tablero contrachapado más oscuro se logra un buen efecto decorativo. Este ensamble es muy apropiado para uniones resistentes, como las mesas y muebles de asiento.

 

 

 

 

 

 

2 Hay que disponer la hoja de la sierra de modo que recorte el gro­sor justo de la madera. Esta es la gran ventaja de una hoja de sierra oscilante: permite ajustar el paso del aserrado.2 Hay que disponer la hoja de la sierra de modo que recorte el gro­sor justo de la madera. Esta es la gran ventaja de una hoja de sierra oscilante: permite ajustar el paso del aserrado.

 

 

 

 

 

 

3 Si las tablas no son muy gruesas se pueden aserrar dos o tres en una sola pasada de sierra, tras retener­las convenientemente entre sí con ayu­da de cárceles o algún otro sistema de retención estable.3 Si las tablas no son muy gruesas se pueden aserrar dos o tres en una sola pasada de sierra, tras retener­las convenientemente entre sí con ayu­da de cárceles o algún otro sistema de retención estable.

 

 

 

 

 

 

4 Para que los lazos queden enco­lados correctamente se puede recurrir a dos listones sujetos a los la­terales. No golpear con el martillo di­rectamente sobre los lazos, es conveniente interponer un taco de madera.4 Para que los lazos queden enco­lados correctamente se puede recurrir a dos listones sujetos a los la­terales. No golpear con el martillo di­rectamente sobre los lazos, es conveniente interponer un taco de madera.

 

 

 

 

 

 

 

Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.    Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.

Con madera maciza.

1 En este caso se utilizan lazos pos­tizos de la misma clase de made­ra. Las uniones no resultan tan vistosas como en el ejemplo anterior, pero son muy adecuadas para la construc­ción de muebles rústicos, bancos de rincón y arcones. Son muy gruesos los lazos postizos que se usan en estos casos.1 En este caso se utilizan lazos pos­tizos de la misma clase de made­ra. Las uniones no resultan tan vistosas como en el ejemplo anterior, pero son muy adecuadas para la construc­ción de muebles rústicos, bancos de rincón y arcones. Son muy gruesos los lazos postizos que se usan en estos casos.

 

 

 

 

 

2 Los lazos no deben tener mayor anchura que el grosor de las tablas que se ensamblan. De esta manera se evitará tener que cepillar y pulir lo que sobresalga. Después del encolado se procede al igualado de testas median­te el papel de lija en sus diversas gra­nulaciones.2 Los lazos no deben tener mayor anchura que el grosor de las tablas que se ensamblan. De esta manera se evitará tener que cepillar y pulir lo que sobresalga. Después del encolado se procede al igualado de testas median­te el papel de lija en sus diversas gra­nulaciones.

 

 

 

 

 

Con tablero listonado.

1 También el tablero listonado es indicado para ser labrado y en­samblado a base de lazos postizos. Basta realizar un encaje cada 20 cm. De esta manera tan sencilla se pueden montar estanterías y armarios muy só­lidos. Las testas de los tableros se im­pregnarán con mucha cola, para que cale en los poros de la madera.1 También el tablero listonado es indicado para ser labrado y en­samblado a base de lazos postizos. Basta realizar un encaje cada 20 cm. De esta manera tan sencilla se pueden montar estanterías y armarios muy só­lidos. Las testas de los tableros se im­pregnarán con mucha cola, para que cale en los poros de la madera.

 

 

 

 

 

2 Los lazos postizos se pueden ha­cer de tablero contrachapeado o de madera maciza con el grosor que convenga. Sugerimos que se aprove­chen listones, habitualmente utilizados para regruesos de cantos, que simple­mente habrá que cortarlos a la medida conveniente.2 Los lazos postizos se pueden ha­cer de tablero contrachapeado o de madera maciza con el grosor que convenga. Sugerimos que se aprove­chen listones, habitualmente utilizados para regruesos de cantos, que simple­mente habrá que cortarlos a la medida conveniente.

 

 

 

 

 

A manera de bisagra.

1 Los lazos postizos pueden ser utili­zados como bisagras. En este caso se encolan solamente a una tabla. Los plafones que constituyen los lados es­tán encolados a unos listones por el canto.1 Los lazos postizos pueden ser utili­zados como bisagras. En este caso se encolan solamente a una tabla. Los plafones que constituyen los lados es­tán encolados a unos listones por el canto.

 

 

 

 

 

 

2 Los listones se sujetan con ele­mentos de retención. En el des­patillado superior se traza el centro de giro y también toda la circunferencia con la máxima exactitud posible en esta simple operación.2 Los listones se sujetan con ele­mentos de retención. En el des­patillado superior se traza el centro de giro y también toda la circunferencia con la máxima exactitud posible en esta simple operación.

 

 

 

 

 

 

3 Con una fresa se rea­liza el taladrado (con un diámetro de 6 a 8 mm). El pivote de giro será un trozo de clavija de made­ra dura. Debe entrar con poca holgura y muy ajustadamente.3 Con una fresa se rea­liza el taladrado (con un diámetro de 6 a 8 mm). El pivote de giro será un trozo de clavija de made­ra dura. Debe entrar con poca holgura y muy ajustadamente.

 

 

 

 

 

 

4 Se ensamblan las dos partes. Ahora es cuando debe realizarse el curvado de las aristas, limando hasta conseguir que las curvas coincidan para cada ángulo.4 Se ensamblan las dos partes. Ahora es cuando debe realizarse el curvado de las aristas, limando hasta conseguir que las curvas coincidan para cada ángulo.

 

 

 

 

 

 

 

 

5 Este es el aspecto del abisagrado arti­ficial. Si al girar se nota cierta dificultad no hay que darle importancia, al poco tiempo de abrir y cerrar se habrán alisado las su­perficies en contacto.5 Este es el aspecto del abisagrado artificial. Si al girar se nota cierta dificultad no hay que darle importancia, al poco tiempo de uso se habrán alisado.

 

 

 

 

 

 

En ángulos no rectos.

1 También se pueden realizar en­sambles mediante los lazos posti­zos en tablas que no se unan exacta­mente a 90°. Tal es el caso de piezas modulares con formas poligonales.1 También se pueden realizar en­sambles mediante los lazos posti­zos en tablas que no se unan exacta­mente a 90°. Tal es el caso de piezas modulares con formas poligonales.

 

 

 

 

 

2 Al aserrar los encajes hay que te­ner mucho cuidado en que la testa de los tableros o tablas quede asenta­da perfectamente sobre la mesa de la sierra circular.2 Al aserrar los encajes hay que te­ner mucho cuidado en que la testa de los tableros o tablas quede asenta­da perfectamente sobre la mesa de la sierra circular.

 

 

 

 

 

3 Ésta es la manera de aserrar los lazos postizos en forma de punta de saeta: hay que aserrar previamente dos listones con el ángulo deseado. Después del encolado, se lija.3 Ésta es la manera de aserrar los lazos postizos en forma de punta de saeta: hay que aserrar previamente dos listones con el ángulo deseado. Después del encolado, se lija.

 

 

 

 

 

Muy decorativo.

1 Mediante un tablero contrachapea­do de cinco hojas, los ensambles siempre resultan de gran efecto. Sin embargo, hay que prestar mucha aten­ción al recortado para que no se pro­duzcan astillas de las chapas exteriores. El aspecto decorativo será aún mucho más vistoso si los lazos están coloca­dos muy juntos, especialmente en ca­jones o cajas.1 Mediante un tablero contrachapea­do de cinco hojas, los ensambles siempre resultan de gran efecto. Sin embargo, hay que prestar mucha aten­ción al recortado para que no se pro­duzcan astillas de las chapas exteriores. El aspecto decorativo será aún mucho más vistoso si los lazos están coloca­dos muy juntos, especialmente en ca­jones o cajas.

 

 

 

 

 

2 Al encolar las tablas que se en­samblan hay que utilizar con fre­cuencia la escuadra. Después del en­colado resulta muy molesto compro­bar que hay rendijas y soluciones de continuidad entre lazos y tablas. Se procede a un atento lijado después del encolado.2 Al encolar las tablas que se en­samblan hay que utilizar con fre­cuencia la escuadra. Después del en­colado resulta muy molesto compro­bar que hay rendijas y soluciones de continuidad entre lazos y tablas. Se procede a un atento lijado después del encolado.

 

 

 

 

 

Con dos clases de maderas.

1 Resulta muy llamativa una super­ficie elaborada con dos maderas de muy diferente tonalidad (en este caso, fresno y wengé). También se uti­lizan lazos postizos, alternando am­bas tonalidades. Hay que vigilar que las maderas encajen correctamente y no se originen resquebrajaduras o pérdidas de material.1 Resulta muy llamativa una super­ficie elaborada con dos maderas de muy diferente tonalidad (en este caso, fresno y wengé). También se uti­lizan lazos postizos, alternando am­bas tonalidades. Hay que vigilar que las maderas encajen correctamente y no se originen resquebrajaduras o pérdidas de material.

 

 

 

 

 

2 Aquí se han utilizado diferentes clases de madera para las tablas y los lazos postizos. Es importante en­colar las partes que se ensamblan so­bre una superficie totalmente plana. Después que la cola haya secado se lijarán la superficie siguiendo la di­rección del veteado y se emplean su­cesivamente distintas granulaciones.2 Aquí se han utilizado diferentes clases de madera para las tablas y los lazos postizos. Es importante en­colar las partes que se ensamblan so­bre una superficie totalmente plana. Después que la cola haya secado se lijarán la superficie siguiendo la di­rección del veteado y se emplean su­cesivamente distintas granulaciones.

 

 

 

 

 

  Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.Con los dibujos que se acompañan se pretende suge­rir algunas de las muchas po­sibilidades de ensambles me­diante este cómodo sistema de unión entre tablas de madera y que proporciona una estabilidad constructiva tan eficaz como el ensamble en cola de milano.