Cómo hacer cinturones de cuero

Cinturones de cuero de todas clases.

El trabajo con el cuero tiene la gran ventaja de que, además de constituir una ocupación divertida y nada complicada de procesos, ofrece gran cantidad de objetos y artículos que complementan la indumentaria de cada día. En ellos no sólo se manifestará la personalidad aplicada al artículo realizado, sino también «vestir» una pieza original, muy diferente de los productos industriales y, además, conseguido a un precio de coste mucho más bajo que los otros comercializados y de serie.El trabajo con el cuero tiene la gran ventaja de que, además de constituir una ocupación divertida y nada complicada de procesos, ofrece gran cantidad de objetos y artículos que complementan la indumentaria de cada día. En ellos no sólo se manifestará la personalidad aplicada al artículo realizado, sino también «vestir» una pieza original, muy diferente de los productos industriales y, además, conseguido a un precio de coste mucho más bajo que los otros comercializados y de serie.

En este artículo ofrecemos dos posibles realizaciones a manera de sugerencia: un cinturón constituido por una tira continua de cuero y otro formado por una serie de piezas a manera de eslabo­nes. El primero es de reali­zación rápida y fácil. El se­gundo, si bien requiere una dedicación mayor, ya que cada eslabón es preciso re­cortarlo pieza a pieza y luego proceder a las incisiones que proporcionan los agujeros longitudinales por donde se ensartan los sucesivos esla­bones, tampoco resulta de difícil ejecución.

No hay que decir que se pueden hacer combinacio­nes de ambos sistemas y realizar una parte lisa (por ejemplo, la posterior del cin­turón) y otras dos (las delan­teras correspondientes a la hebilla) con el sistema de es­labones.

Mediante recortado de las piezas de cuero, realización de taladrados y utili­zación de remaches se pueden llevar a cabo trabajos que, por sencillos que parezcan, no estarán nunca exentos de sobria personalidad.Mediante recortado de las piezas de cuero, realización de taladrados y utili­zación de remaches se pueden llevar a cabo trabajos que, por sencillos que parezcan, no estarán nunca exentos de sobria personalidad.

Para realizar el cinturón de una sola tira es preciso recortarla de una pieza ma­yor valiéndose de una chaira (cuchilla afilada que utilizan los zapateros y los que tra­bajan el cuero) o un cútter y una regla metálica.

Esta de­be mantenerse apretada contra la pieza de cuero pa­ra evitar que se produzcan desviaciones en el cortado. Se marca y corta por la parte inversa de la piel, es decir, por aquella cara interior don­de la piel no es lisa.

Este cinturón exige dispo­ner de una pieza de dimen­siones importantes si se quiere obtener de una sola vez. Si bien cabe la posibi­lidad de empalmar dos tiras por medio de cola, esta so­lución no es muy recomen­dable, habida cuenta de las tracciones que se producen en un cinturón. En el caso de que, por no disponer de la pieza de cuero de la sufi­ciente dimensión, se deba obtener la tira en dos trozos, es preferible unirlos median­te remaches o, aún mejor, intercalar una anilla (redon­da o rectangular), doblando por uno y otro lados las tiras, de modo que, al retornarlas sobre sí mismas, se puedan realizar dos o más remacha­dos.Este cinturón exige dispo­ner de una pieza de dimen­siones importantes si se quiere obtener de una sola vez. Si bien cabe la posibi­lidad de empalmar dos tiras por medio de cola, esta so­lución no es muy recomen­dable, habida cuenta de las tracciones que se producen en un cinturón.

En el caso de que, por no disponer de la pieza de cuero de la sufi­ciente dimensión, se deba obtener la tira en dos trozos, es preferible unirlos median­te remaches o, aún mejor, intercalar una anilla (redon­da o rectangular), doblando por uno y otro lados las tiras, de modo que, al retornarlas sobre sí mismas, se puedan realizar dos o más remacha­dos.

Cuando se tenga la tira cortada se procede a la per­foración de los agujeros que permitirán acoplar la hebilla. En función de la hebilla adquirida se tendrán que hacer unos agujeros más o menos grandes y asimismo de diferente posición. El prin­cipio de fijación de la tira con la hebilla es el mismo que se ha expuesto antes para el empalmado mediante una anilla: ajuste de la aguja pasándola por el agujero co­rrespondiente y doblado so­bre sí misma de la tira para consolidar ambos lados me­diante remachado.Cuando se tenga la tira cortada se procede a la per­foración de los agujeros que permitirán acoplar la hebilla. En función de la hebilla adquirida se tendrán que hacer unos agujeros más o menos grandes y asimismo de diferente posición. El prin­cipio de fijación de la tira con la hebilla es el mismo que se ha expuesto antes para el empalmado mediante una anilla: ajuste de la aguja pasándola por el agujero co­rrespondiente y doblado so­bre sí misma de la tira para consolidar ambos lados me­diante remachado.

En el otro extremo se traza­rá una línea en mitad de la ti­ra y se realizan los sucesivos agujeros que han de recibir­se en la aguja de la hebilla. Se hacen una o dos anillas de cuero con dos tiritas para re­tener el cinturón replegado después de haberlo abrocha­do. Estas tiras sólo son nece­sarias si el cinturón es muy completo y sobra bastante trozo más allá de la hebilla. Las tiritas que forman la anilla se empalman haciéndoles previamente un rebajo en ca­da extremo, de modo que se correspondan en el sesgo al unir ambos extremos y en­colando las zonas rebajadas. Para mayor seguridad puede emplearse una o dos grapas corrientes de oficina.En el otro extremo se traza­rá una línea en mitad de la ti­ra y se realizan los sucesivos agujeros que han de recibir­se en la aguja de la hebilla. Se hacen una o dos anillas de cuero con dos tiritas para re­tener el cinturón replegado después de haberlo abrocha­do. Estas tiras sólo son nece­sarias si el cinturón es muy completo y sobra bastante trozo más allá de la hebilla. Las tiritas que forman la anilla se empalman haciéndoles previamente un rebajo en ca­da extremo, de modo que se correspondan en el sesgo al unir ambos extremos y en­colando las zonas rebajadas. Para mayor seguridad puede emplearse una o dos grapas corrientes de oficina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el otro extremo se traza­rá una línea en mitad de la ti­ra y se realizan los sucesivos agujeros que han de recibir­se en la aguja de la hebilla. Se hacen una o dos anillas de cuero con dos tiritas para re­tener el cinturón replegado después de haberlo abrocha­do. Estas tiras sólo son nece­sarias si el cinturón es muy completo y sobra bastante trozo más allá de la hebilla. Las tiritas que forman la anilla se empalman haciéndoles previamente un rebajo en ca­da extremo, de modo que se correspondan en el sesgo al unir ambos extremos y en­colando las zonas rebajadas. Para mayor seguridad puede emplearse una o dos grapas corrientes de oficina.

Los agujeros se realizan cómo­damente me­diante el empleo de la herramien­ta denominada sacabocados, que permite di­ferentes tama­ños de agujeros.Los agujeros se realizan cómo­damente me­diante el empleo de la herramien­ta denominada sacabocados, que permite di­ferentes tama­ños de agujeros.

 

 

 

 

 

 

Este cinturón a base de eslabones, además de originalidad, tiene la gran ventaja de que es muy fácil realización.
Este cinturón a base de eslabones, además de originalidad, tiene la gran ventaja de que es muy fácil realización.

El cinturón a base de esla­bones es de ejecución más premiosa, pues se tienen que llevar a cabo todos los esla­bones que luego se deben empalmar para formar la tira.

Tiene la ventaja este sistema de que permite aprovechar trozos pequeños de cuero y que, por lo tanto, no se nece­sita una pieza de grandes proporciones, tal como exige el cinturón antes descrito. Pero, en cambio, tiene el in­conveniente de que el mate­rial que se precisa es prácticamente más del doble del anterior, pues en todo esla­bón no sólo retorna la tira so­bre sí misma, sino que cada uno carga sobre una parte doble del anterior.

 

 

Primeramente hay que proceder a recortar todos los eslabones que serán necesa­rios para formar el cinturón. En esta página se proporcio­na la silueta del eslabón a medida natural. Lo más có­modo es realizar una plantilla según este dibujo. Si bien una plantilla de cartón puede ser suficiente, es mucho más fuerte y se utilizará con ma­yor agilidad y menos deterio­ro una plantilla hecha de cha­pa de acero o bien de tablero de fibra.Primeramente hay que proceder a recortar todos los eslabones que serán necesa­rios para formar el cinturón. En esta página se proporcio­na la silueta del eslabón a medida natural. Lo más có­modo es realizar una plantilla según este dibujo. Si bien una plantilla de cartón puede ser suficiente, es mucho más fuerte y se utilizará con ma­yor agilidad y menos deterio­ro una plantilla hecha de cha­pa de acero o bien de tablero de fibra.

 

 

 

 

 

 

Realización de los eslabones que integrarán el cinturón, enhebrados los unos con los otros mediante el paso de la parte más estrecha, en donde se dobla cada eslabón por la zona más ancha en que se ha realizado un agujero longitudinal correspondiente a aquella anchura. El último eslabón carece de agujero y se une por remachado y encolado.

Por regla general se preci­sarán de 15 a 20 eslabones para la confección de un cin­turón para personas de talla normal. Los extremadamente gruesos necesitarán muchas más. Pero esto tiene solución rápida, pues bastará prepa­rar y añadir los eslabones que sean necesarios, des­pués de haberse probado el cinturón que haya resultado de la primera ejecución, aun­que ya se haya colocado la hebilla.Por regla general se preci­sarán de 15 a 20 eslabones para la confección de un cin­turón para personas de talla normal. Los extremadamente gruesos necesitarán muchas más. Pero esto tiene solución rápida, pues bastará prepa­rar y añadir los eslabones que sean necesarios, des­pués de haberse probado el cinturón que haya resultado de la primera ejecución, aun­que ya se haya colocado la hebilla.

 

 

 

 

 

 

 

 

Por regla general se preci­sarán de 15 a 20 eslabones para la confección de un cin­turón para personas de talla normal. Los extremadamente gruesos necesitarán muchas más. Pero esto tiene solución rápida, pues bastará prepa­rar y añadir los eslabones que sean necesarios, des­pués de haberse probado el cinturón que haya resultado de la primera ejecución, aun­que ya se haya colocado la hebilla.Por regla general se preci­sarán de 15 a 20 eslabones para la confección de un cin­turón para personas de talla normal. Los extremadamente gruesos necesitarán muchas más. Pero esto tiene solución rápida, pues bastará prepa­rar y añadir los eslabones que sean necesarios, des­pués de haberse probado el cinturón que haya resultado de la primera ejecución, aun­que ya se haya colocado la hebilla.

Si se quieren aprovechar retales de cuero diferentes no hay inconveniente alguno en ello. Simplemente el cin­turón cobrará entonces un alegre tono algo desenfada­do que en ciertos casos po­drá encajar con el de un ves­tido poco convencional.

Hechos los eslabones a partir de la plantilla, se con­tinúa utilizando ésta para practicar las incisiones de los agujeros alargados que exis­ten en cada una de las palas. Procurar realizar estos cortes con toda precisión, apoyan­do la hoja del cuchillo contra los cantos de la plantilla. Rea­lizados los trazos largos, dos breves incisiones en punta servirán para arrancar el tro­zo desechable. Si se desea un acabado redondeado se puede utilizar el sacaboca­dos para cortar estas tiras por cada uno de sus extre­mos.

Lo primero que hay que hacer entonces es colocar la hebilla en el primer eslabón. Para su colocación se ten­drán que hacer los cortes que el tipo de hebilla requiera. Las hebillas corrientes con una sola punta sólo precisan un agujero.Lo primero que hay que hacer entonces es colocar la hebilla en el primer eslabón. Para su colocación se ten­drán que hacer los cortes que el tipo de hebilla requiera. Las hebillas corrientes con una sola punta sólo precisan un agujero.

Colocada la primera malla, se van enfilando una tras otra las restantes, haciéndolas pasar por las fisuras de ambas caras, cuidando siempre que las caras lisas de la piel queden al exterior.

Cuando todos los eslabo­nes están convenientemente enfilados y se ha comproba­do la longitud del cinturón, se tiene que rematar el extre­mo, pues las dos palas del úl­timo eslabón quedan sueltas. Estas palas pueden unirse simplemente mediante un remachado y encolado o también rematarse, y quizá con mayor eficacia, aportan­do una pequeña pieza que, doblada sobre una y otra pa­las, las retenga por medio de uno o dos remachados.

Antes de realizar el rema­chado hacer los correspon­dientes agujeros con el saca­bocados. Otro sistema de re­mate sería efectuar una serie de agujeros junto al borde de las palas y enhebrar por estos agujeros un cordón de cuero.Antes de realizar el rema­chado hacer los correspon­dientes agujeros con el saca­bocados. Otro sistema de re­mate sería efectuar una serie de agujeros junto al borde de las palas y enhebrar por estos agujeros un cordón de cuero.

 

 

 

 

 

 

Estos cinturones pueden dejarse tal como quedan al finalizarlos y esperar que sea el tiempo quien les propor­cione la pátina o bien tratar su superficie con una crema incolora para calzado y abri­lIantar luego con un cepillo de lustrar. Si se utiliza una crema de calzado es preferi­ble que la pasta contenga si­liconas, pues con este pro­ducto se protegerá más efi­cazmente la piel de posibles manchas y de ciertos depó­sitos de polvo.Estos cinturones pueden dejarse tal como quedan al finalizarlos y esperar que sea el tiempo quien les propor­cione la pátina o bien tratar su superficie con una crema incolora para calzado y abri­lIantar luego con un cepillo de lustrar. Si se utiliza una crema de calzado es preferi­ble que la pasta contenga si­liconas, pues con este pro­ducto se protegerá más efi­cazmente la piel de posibles manchas y de ciertos depó­sitos de polvo.

 

 

 

 

Este sistema puede ser uti­lizado no sólo como cinturón, sino también como elemento de otros objetos: tiras para suspender bolsas de costa­do, correas de reloj, etc.Este sistema puede ser uti­lizado no sólo como cinturón, sino también como elemento de otros objetos: tiras para suspender bolsas de costa­do, correas de reloj, etc.

En estas cuatro fotos se ven de­talles comple­mentarios de la obtención del cinturón a base de eslabones: realización del agujero longitu­dinal, recepción de la hebilla en el eslabón co­rrespondiente y perforado y re­machado del es­labón terminal opuesto a la he­billa.