Cómo hacer colgante metodo vaciado

Aunque para el vaciado se suele necesitar material y equi­po caro, este método, que em­plea huesos de jibia, es fácil y barato. Todo lo que se necesi­tará, además de las herramien­tas básicas, es un crisol. Los hay de muchos tamaños, pero si no se tiene un horno en don­de fundir la plata, adquiérase un crisol no muy profundo y abierto para que el metal pue­da fundirse con un soplete.Cómo hacer colgante metodo vaciado.

Aunque para el vaciado se suele necesitar material y equi­po caro, este método, que em­plea huesos de jibia, es fácil y barato.

Todo lo que se necesi­tará, además de las herramien­tas básicas, es un crisol. Los hay de muchos tamaños, pero si no se tiene un horno en don­de fundir la plata, adquiérase un crisol no muy profundo y abierto para que el metal pue­da fundirse con un soplete.

Este método de vaciado es apropiado para el oro, la plata y el aluminio, pero no sirve para el cobre, que necesita tempera­turas muy altas para fundirse.

Al tallar los huesos de jibia recordar que se está trabajando a la inversa, de modo que las partes más profundamente ta­lladas serán aquellas que sobre­saldrán más en la pieza acabada. Dejar por lo menos un margen de 9 mm a los lados y por deba­jo de lo tallado, ya que, si no, el peso del metal caliente podría atravesarlo. Para aprove­char las bellas marcas del hueso se suelen quitar los fragmentos desprendidos durante el tallado, para que así se vea el diseño.

Cuando se haya terminado éste, cávese un embudo profun­do y ancho por la parte de arri­ba del hueso. Desde aquí, tallar un canal de al menos 5 mm de ancho y que llegue al hueco ta­llado. Un canal más estrecho impediría que la plata entrara con facilidad. Con un cuchillo afilado, abrir unas líneas que vayan desde lo tallado hasta el borde del hueso. Ello permite que se escape el aire que se va acumulando allí mientras se vierte el metal.

Sujetar el hueso labrado y el que va a hacer de apoyo con alambre. Colocar el molde en­tre asbesto y dos ladrillos. Fun­dir la plata en un crisol con un poco de soldadura en polvo. Manteniendo la llama bajo el crisol, disponerlo sobre el mol­de, retirar la llama y verter rá­pidamente el metal fundido. La experiencia dirá-la cantidad de metal necesaria. Cuando se haya enfriado el molde, abrirlo y extraer la pieza. Sumergirla en ácido para limpiarla. Limar los bordes y pulirla con un pulidor de cerdas. Al colgante reproducido en la fotografía se le ha añadido una anilla en la parte de atrás.

Aunque esta pieza sea plana por detrás, se pueden hacer objetos tridimensionales inter­calando pequeños objetos entre los dos huesos. Al presionar, algunas porciones del hueso blando se romperán y cederán ante el objeto más duro. Tam­bién deben atravesarse ceri­llas o mondadientes en las cua­tro esquinas del molde para que pueda volver a colocarse con facilidad. Abrir el molde, quitar los trozos de hueso rotos; hacer las rayas para que salga el aire, volver a colocar las ce­rillas o mondadientes y atar los dos huesos. A partir de ahora el procedimiento es el mismo.

Fotos y consejos.

l Frotar los dos huesos de gibia por su parte más blanda con la finali­dad de que queden planos. Recor­tar los bordes.l Frotar los dos .huesos de gibia por su parte más blanda con la finali­dad de que queden planos. Recor­tar los bordes.

 

 

 

 

 

 

 

2 Con un utensilio de metal o bien de madera, tallar el diseño o la for­ma que se quiera en el lado blando del hueso de gibia.2 Con un utensilio de metal o bien de madera, tallar el diseño o la for­ma que se quiera en el lado blando del hueso de gibia.

 

 

 

 

 

 

 

3 Utilizar un cepillo duro para elimi­nar el material que haya quedado en la porción tallada del hueso de gibia.3 Utilizar un cepillo duro para elimi­nar el material que haya quedado en la porción tallada del hueso de gibia.

 

 

 

 

 

 

 

4 Cávese un embudo desde la parte tallada hasta el extremo superior del hueso. Trazar unas rajitas des­de el centro hasta el borde.4 Cávese un embudo desde la parte tallada hasta el extremo superior del hueso. Trazar unas rajitas des­de el centro hasta el borde.

 

 

 

 

 

 

 

5 Sujetar fuertemente las dos caras planas de los huesos con alambre. Asegurarse de que el canal queda practicable.5 Sujetar fuertemente las dos caras planas de los huesos con alambre. Asegurarse de que el canal queda practicable.

 

 

 

 

 

 

 

6 Dispóngase el molde entre los dos ladrillos y fúndase la plata hasta que adquiera la apariencia del mercurio.6 Dispóngase el molde entre los dos ladrillos y fúndase la plata hasta que adquiera la apariencia del mercurio.

 

 

 

 

 

 

 

7 Cuando se haya logrado lo ante­rior, levantar el crisol con cuidado y verter rápidamente su contenido en el molde.7 Cuando se haya logrado lo ante­rior, levantar el crisol con cuidado y verter rápidamente su contenido en el molde.

 

 

 

 

 

 

 

8 Al cabo de unos cinco minutos, cuando el molde se haya enfriado por completo, córtese el alambre y ábrase con cuidado.8 Al cabo de unos cinco minutos, cuando el molde se haya enfriado por completo, córtese el alambre y ábrase con cuidado.

 

 

 

 

 

 

 

Este método de vaciado es una manera rápida de conse­guir .formas que difícilmente pueden obtenerse con otras técnicas de joyería. Desde cier­ta altura, viértase plata fundida en agua. Utilícese un recipiente de metal, ya que uno de plásti­co se derretiría si entrara en contacto con el metal caliente.Vaciado por sumersión.

Este método de vaciado es una manera rápida de conse­guir .formas que difícilmente pueden obtenerse con otras técnicas de joyería. Desde cier­ta altura, viértase plata fundida en agua. Utilícese un recipiente de metal, ya que uno de plásti­co se derretiría si entrara en contacto con el metal caliente.

Fundir la plata, con un poco de soldadura para mantenerla limpia, en un crisol abierto. Todavía con la llama bajo el crisol, elevarlo por encima del agua. Debe mantenerse la llama bajo el crisol hasta que se tenga encima del  recipiente de agua; ya que si no el metal se solidificaría. Viértase enton­ces en el agua.

Se aconseja intentar la opera­ción sin metal, para asegurar­se de que se puede levantar el crisol con las pinzas, ya que esto a veces resulta difícil.

Variando la altura del crisol y la velocidad al verter pueden conseguirse formas distintas. También cabe intentar verter el metal sobre piedras o sobre cubitos de hielo (siempre usan­do un recipiente profundo para evitar salpicaduras).

Aunque la plata adquiere un color dorado, desaparece con el ácido, ya que se trata única­mente de óxido.

Elegir los trozos que gusten y formar un diseño; soldarlos con soldadura media. Pueden, por supuesto, utilizarse los tro­zos sueltos, o combinarlos con piedras para conseguir contras­tes. Pulir las piezas con cuidado con un cepillo de cerdas y pro­curar no hacer desaparecer la textura.

9 Fundir el metal en un crisol y ver­terlo con cuidado en un recipiente hondo de metal que se habrá llena­do de agua.9 Fundir el metal en un crisol y ver­terlo con cuidado en un recipiente hondo de metal que se habrá llena­do de agua.

 

 

 

 

 

 

 

10 Algunas de las formas que se con­siguen con este método. Pueden obtenerse otras vertiendo el metal más rápidamente.

10 Algunas de las formas que se con­siguen con este método. Pueden obtenerse otras vertiendo el metal más rápidamente.

 

 

 

 

 

 

 

Varios trozos que habían adquirido formas interesantes se han escogido y soldado para formar este broche.Varios trozos que habían adquirido formas interesantes se han escogido y soldado para formar este broche.

 

 

 

 

 

 

 

Material necesario:

Fragmentos de plata metálica no soldada.

Huesos de jibia. Soldadura en polvo. Pinzas largas. Soplete.

Asbesto y ladrillos refractarios. Cepillo duro.