Como restauré unas viejas sillas de director

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Hoy vengo con una restauración de las que tanto me gustan, volver a la vida a unas viejas sillas de director que me dieron.
Estaba en muy mal estado la madera fruto de estar a la intemperie y tenían algunas partes de la patas rotas.
Si quieren ver todo el proceso les invito a pasar y les cuento la experiencia para su transformación.

Me dieron 6 sillas que iban a ser tiradas a la lumbre, pero yo enseguida vi las posibilidades que tenían al ser plegables son muy prácticas además de ser muy cómodas para sentarse en ellas.
Habían estado a la intemperie y la madera se encontraba muy sucia y reseca.
La tela en la mayoría de ellas se encontraba rota.

 

Empecé desmontando toda la tela vieja, esta tela se encontraba grapada a la estructura de la silla.
La diferencia de una silla a la otra en esta foto ya es notable, pues una ya se encuentra limpia.
Para la limpieza usé agua con una importante dosis de lejía y un estropajo, fui frotando la madera con este agua y de seguido iba aclarando con una bayeta y agua limpia y rápidamente iba secando muy bien la madera con un paño seco.
La madera una vez se secó del todo y no tenía nada de humedad, procedí a su lijado. Ya saben que con el agua el poro de la madera se abre. Primero lijé con una lija a mano del número 120 y después le di con lana de acero 000, para bruñir la madera y dejarlo perfectamente suave.
Algunas patas tenían partes rotas, como se ve en la foto, pero como ya sabemos a grandes males grandes remedios.

 

Con la sierra de calar corté para sanear la parte de la pata rota y que el corte fuera recto para que la unión con el patrón de madera que corté quedara perfectamente al unirlos.
En esta foto se ve el tornillo que tenía originalmente la silla,  este le corté con la amoladora, luego verán lo que que puse.
El trozo de madera lo corté de una madera de palet, saqué un patrón primero con un papel y luego con el patrón sobre la madera tracé el trozo que debía cortar.

 

En esta foto se ve como en los taladros pongo esos pinchos de metal que se ven, para cuando presento la madera que voy a unir exactamente me marque el punto donde debo taladrar. (Al tener un pinchito hace la marca)

 

Le meto unas espigas de madera y pongo bien de cola de carpintero. Fijo con gatos hasta que se seca.

 

En esta foto se ve como queda la pieza que empalmé, ya se que la madera de las sillas es de haya y yo sólo tenía madera de pino procedente de palet….pero tengo que apañarme con lo que tengo.
Le metí un tornillo con tuerca, para ello di un taladró con una broca del grosor del tornillo y un taladró un poco mayor para que quedará embutida la cabeza del tornillo.

 

Una vez di el acabado casi no se nota a pesar de no ser la misma madera.
En esta foto se ve otro ejemplo de la pata rota. Como se ve el roto no es regular por lo que con la sierra de calar corto saneando de manera que quede recto para luego unir la pieza que le hago.

 

En esta foto se ve la pieza que hice nueva con madera de palet también. Ya saben como expliqué anteriormente hago los taladros para que confronten al unir la pieza. Y con las espigas de madera y cola de carpintero uno la pieza.

 

 

La fijo con los gatos hasta que seca la cola.

 

Esta es la foto en que se ve por la parte delantera como queda la pieza añadida.

 

Y esta es la foto trasera de como queda la pieza añadida y como queda la cabeza de la tuerca embutida en la madera, con ello logro que esta no se afloje.
Algunas sillas las faltaba estos largueros, este de la foto le hice nuevo de madera de palet le corté las espigas de ensamble para que con cola de carpintero y los gatos quedara unida.
Así es como queda firmemente sujeta y ya dada su terminación.
Para el acabado de la madera,use el Producto de la casa Cedria «Fon-tin» de color castaño esta  esta es la ficha técnica.
 Tengo que agrader a Cedria la colaboración, pues nunca había usado sus producto y puedo decir que el resultado es admirable.
Como la madera estaba muy reseca fueron necesarias tres manos de producto, espaciadas en el tiempo. El color elegido fue el castaño y os cuento que con el paso de los días como que el color se asienta y adquiere una preciosa tonalidad, además nunca había usado producto con base al agua por lo que el olor es inexistente.
Es muy fácil su aplicación y yo lo di con brocha. Al ser a poro abierto no crea capa y deja transpirar la madera.
Admirable el color y como logra resaltar la belleza de la madera.
Para el acabado final me recomendaron dar una mano de barniz Protect.10, es incolora y mate y logra una protección extra a la madera.
Se pueden adquirir fácilmente sus productos por internet En su web. Ellos les asesoran perfectamente pues en la amplia gama de productos siempre se puede encontrar el indicado para el proyecto que tengamos entre manos.
Las fotos no hacen justicia, al precioso acabado que conseguí aplicando los dos productos anteriormente descritos.
El acabado permite ver la veta y le da un aspecto muy natural.
Siento que las fotos no son de la calidad suficiente, visto en directo el acabado es impresionante.

 

La tela la compré en Ikea, utilicé tres metros pues va puesta doble. La tela de los asientos va grapada en la estructura de la silla y los respaldo originalmente también iban grapados pero en este caso los hice para que se pudieran encajar. (Tengo que agradecer a mi madre que me sacó y cosió todas las telas, ya que yo tema de aguja no domino.)
Como siempre espero que les guste el resultado y admito muy cordialmente las críticas constructivas que me ayuden a seguir mejorando.

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Author: CREA,CONSTRUYE,RECICLA,RESTAURA