Cómo se hacen boyas de pescar

Cómo se hacen boyas de pescar.

Boyas de pescar. Al aficionado a la pesca le gusta estar bien equipado. Y un equipo completo suele ser costoso. Por ello se ha pensado en dar ideas a estos deportistas para que ellos mismos puedan realizarse unas boyas o flotadores. En este caso se trata sólo de sugerir la manera de proceder, pues siguiendo el método empleado pueden construirse toda clase de boyas de diferentes formas y tamaños diversos. Unas servirán para la pesca en agua dulce y otras para el agua salada. Estas últimas pueden alcanzar los 40 u 80 cm, según las exigencias de cada deportista. Tales boyas son de tan excelentes resultados como las que se puedan adquirir en el comercio.

Indudablemente el precio de coste de estas boyas cons­truidas por nosotros mismos será muy diferente al que tendremos que pagar en cual­quier tienda de artículos de pesca.

La gracia del proceso des­crito es que lo mismo vale para una pequeña boya de agua dulce como para las más grandes de las utiliza­das en el mar. Las formas sugeridas no deben tomar­se al pie de la letra. En la posible variedad de formas estriba el dar libre curso a la imaginación y llegar a descu­brir cuál es la más indicada para cada caso y circuns­tancia.

Un verdadero aficionado experimentará hasta dar justo sentido y aplicación a cada una de ellas. Un deta­lle importante es el perfec­to equilibrio del lastre de plomo que hay en cada boya para que contrarreste la flo­tabilidad del material y quede más o menos sumergida, pues caben una serie de experimentos y modificaciones.

La mayor ventaja de las boyas que nosotros mismos nos fabricaremos será el pre­cio, pero en muchos casos es la perfección del acabado, pese a cierta rusticidad que puedan tener No hay que decir que con los elemen­tos modulares que inter­vienen en su fabricación las podremos corregir con mayor facilidad que otras cons­truidas por sistemas con­vencionales. Los materiales requeridos para la fabrica­ción de las boyas son muy reducidos y de fácil adquisi­ción madera de balsa, tubo de plástico que tenga un diámetro exterior de 2 mm, con un orificio interior de 1mm

Asimismo las herramien­tas son las propias de cual­quier bricolador equipado mínimamente: un cuchillo afilado (con preferencia una cuchilla o cútter), una sierra de arco para calar, una má­quina universal con soporte vertical o columna y una broca de 2 mm. Como ele­mentos auxiliares se requieren un ángulo de madera hecho con dos retales de tabla, laca celulósica, diso­lvente, pintura acrílica (para modelista) y un pincel de buena calidad

La madera de balsa se ha elegido por varias razones: por tratarse de una madera muy ligera (la menos pesada de todas las conocidas) que, por tanto, flota estu­pendamente; por razón de su poco peso y gran porosidad, que permite ser trabajada fácilmente a mano con una buena herramienta de corte; incluso los taladrados po­drían realizarse sin necesi­dad de máquina, llegado e caso Sin embargo, el uso de ésta garantiza el correcto taladrado vertical.

La madera de balsa podrá adquirirse en cualquier es­tablecimiento dedicado al modelismo, en los especia­lizados en bricolaje e inclu­so, si se solicita en cierta cantidad, en los almacenes de madera.

Las medidas más conve­nientes para la realización de las boyas es la de sección 20 x 20 mm, algo superior al diámetro de mayor anchu­ra de la boya más grande.

Cómo hay que proceder.

Se corta la madera de bal­sa con la misma sierra de arco para marquetería. La longitud para una boya nor­mal es de 60 mm. Por tanto, la del tubo de plástico será algo mayor, es decir, 75 mm. El tubo de plástico se cor­tará fácilmente con la cu­chilla o cútter.

Conviene realizar ahora el taladrado en el centro y a lo largo de las tiras de ma­dera de balsa previstas para cada boya. Se empleará una broca de 1,5 mm para que comprima el tubo de 2 m

El agujero debe practicar­se exactamente en el centro de las caras más peque­ñas paralelepípedas de ma­dera de balsa previamente recortada. Trazar las dia­gonales para localizar el centro. El agujero debe tras­pasar en toda su longitud la pieza. Ello significa que, si la broca es suficientemen­te larga, se podrá hacer de una sola vez, pero que si no alcanza a toda la longitud de la pieza se tendrá que taladrar por ambas caras. Para facilitar este trabajo es conveniente servirse de un útil auxiliar, que consiste en un ángulo de madera hecho con dos retales de tabla, de modo que ambas piezas queden perfectamente a 90°. Apoyando la pieza de balsa contra el ángulo se tendrá una excelente referencia para realizar el taladrado desde las caras opuestas.

En boyas muy largas, en caso de que no se consiga atravesar totalmente la pie­za taladrando por una y otra cara, la parte que falte se abrirá haciendo pasar for­zadamente por los taladra­dos anteriores una aguja de hacer punto que corres­ponda en grosor al de la broca de 1,5 mm.

Realizado el agujero se introducirá en él el tubo de plástico mediante pequeños golpes de martillo o maza o con un trozo de tabla de ma­dera. El tubito ha de aso­mar por ambos lados unos 5mm.

A continuación se podrá desbastar cada una de las aristas hasta dar una forma más o menos parecida a la definitiva. En esta operación más vale pecar por defecto que por exceso, ya que el trabajo siguiente consiste en uniformar las aristas me­diante papel de lija conve­nientemente retenido en un taco de madera.

Ahora ha llegado el mo­mento de realizar un útil auxi­liar para los acabados fina­les. Este útil es un trozo de tabla que se retiene en la base del soporte de taladrar con ayuda de una cárcel. En ella y con la máquina univer­sal se efectúa un taladrado de 2 a 2,5 mm de diámetro.

Entonces se coloca un extremo de la boya, en la que hay el tubito de plástico en­trando éste en el agujero. Después se baja poco a poco la taladradora hasta que el mandril o porta brocas pueda aprisionar el otro extremo del tubito de plástico que asoma por la parte superior De hecho, habremos prepa­rado una especie de torno vertical, gracias al cual al poner en movimiento la má­quina (a velocidad reducida) se podrá lijar uniformemen­te la boya, que quedará perfectamente redonda. Si la máquina va a mucha veloci­dad se puede deteriorar por recalentamiento del tubito asentado en la plataforma e incluso fundirse.

Este mismo dispositivo servirá para realizar los ani­llos que adornan la boya (utilizados como referencias al calado). Estos anillos se trazan con pintura acrílica y pincel. Cuando la pintura esté seca se barnizará toda la boya y se dará una capa de pintura fluorescente so­bre la zona que se haya pin­tado de blanco, recubriéndo­la nuevamente con barniz transparente.

Fotos y consejos.

Una boya en sus cuatro fases principales de realización (de izquierda a derecha); trozo de madera de balsa ya agujereado y con el tubito de plástico pasado; madera ya desbastada con la cuchilla; la boya rectificada después del torneado, y ya terminada.Una boya en sus cuatro fases principales de realización (de izquierda a derecha); trozo de madera de balsa ya agujereado y con el tubito de plástico pasado; madera ya desbastada con la cuchilla; la boya rectificada después del torneado, y ya terminada.

 

 

 

 

 

 

 

Varias boyas de diversos tamaños realizadas con madera de balsa. Las pequeñas son apropiadas para la pesca en agua dulce, en tanto que las de mayor tamaño sirven para agua salada.Varias boyas de diversos tamaños realizadas con madera de balsa. Las pequeñas son apropiadas para la pesca en agua dulce, en tanto que las de mayor tamaño sirven para agua salada.

 

 

 

 

La cantidad de plomo depende del tamaño (y del peso) de la boya. Generalmente son suficientes 2 a 3 g de plomo. Los perdigones se introducen en el tubito después de haberlo obturado por la parte inferior tras recalentarlo simplemente con una cerilla.La cantidad de plomo depende del tamaño (y del peso) de la boya. Generalmente son suficientes 2 a 3 g de plomo. Los perdigones se introducen en el tubito después de haberlo obturado por la parte inferior tras recalentarlo simplemente con una cerilla.

 

 

 

Madera de balsa cortada en paralelepípedos de 20 X 20 mm de sección, tubo de plástico de 2 mm de diámetro exterior y 1 mm del interior, madera para la plataforma del soporte de taladrar, dos trozos de tabla para un útil en forma de ángulo recto. Como herramientas. Máquina universal con soporte vertical, broca de 1,5 mm, sierra de arco para marquetería, cuchilla, Otros materiales. Pincel de buena calidad, pintura acrílica para modelista, barniz celulósico y disolvente.Materiales necesarios para la construcción de boyas o flotadores.

Madera de balsa cortada en paralelepípedos de 20 X 20 mm de sección, tubo de plástico de 2 mm de diámetro exterior y 1 mm del interior, madera para la plataforma del soporte de taladrar, dos trozos de tabla para un útil en forma de ángulo recto.

Como herramientas.

Máquina universal con soporte vertical, broca de 1,5 mm, sierra de arco para marquetería, cuchilla,

Otros materiales.

Pincel de buena calidad, pintura acrílica para modelista, barniz celulósico y disolvente.