Construir una pared de ladrillos

Es ade­más un aislamiento contra el calor y el ruido, No es tan cara como parece si se la construye uno mismo, pues el material es barato. Los ladrillos vistos son considerados por el profesional como un revestimiento bastante económico, ya que las plaquetas sólo tienen la mitad de espesor que un ladrillo normal.Una pared de ladrillo visto resulta siempre muy decorativa tanto en el salón como en el recibidor.

Es ade­más un aislamiento contra el calor y el ruido, No es tan cara como parece si se la construye uno mismo, pues el material es barato. Los ladrillos vistos son considerados por el profesional como un revestimiento bastante económico, ya que las plaquetas sólo tienen la mitad de espesor que un ladrillo normal.

Estas plaquetas, con apa­riencia de ladrillos, sólo sir­ven para la decoración y se superponen a una pared ya existente. Son fabricadas, como los ladrillos gruesos, con arcilla, muy parecidas o semejantes a los ladrillos auténticos.

La arcilla se cuece a unos 1.100 c° y recibe su típica es­tructura superficial gracias a la arena seca que se le in­corpora al molde antes de la cocción. Se consiguen diversos colores (se puede escoger desde el amarillo claro hasta el rojo oscuro) añadiendo diferentes sustan­cias o graduando la tempe­ratura de cocción.

Este revestimiento barato tiene menor espesor que los ladrillos normales y sus me­didas pueden variar según los fabricantes. Para un me­tro cuadrado de muro de este tipo suelen necesitarse unas 55 ó 70 piezas, cuyo coste no representará ningún dispendio importante. A ello hay que añadir aglomerante (existen cementos-cola es­peciales para trabajos de aplacado en paredes exis­tentes) y los anclajes para ciertos muros.

Tanto los ladrillos como el restante material se pueden adquirir fácilmente en cual­quier tienda o almacén dedicados a estos artículos de la construcción.

He aquí las herramientas necesarias: gaveta para amasar el cemento-cola, cubo, pala, paleta, maceta, nivel, tendel, cepillo, má­quina universal (para taladrar), medidor de espesores, rejuntador y materiales varios.He aquí las herramientas necesarias: gaveta para amasar el cemento-cola, cubo, pala, paleta, maceta, nivel, tendel, cepillo, má­quina universal (para taladrar), medidor de espesores, rejuntador y materiales varios.

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El aglomerante ha de ser especial para revestimientos pétreos. El contenido de un saco se debe mez­clar (según instrucciones) con agua. Pri­mero se pone agua en la gaveta y des­pués se espolvorea el cemento-cola encima. Mezclar bien.El aglomerante ha de ser especial para revestimientos pétreos.
El contenido de un saco se debe mez­clar (según instrucciones) con agua.
Pri­mero se pone agua en la gaveta y des­pués se espolvorea el cemento-cola encima.
Mezclar bien.

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Hay que proteger con plástico transparenta la zona del suelo donde se va a actuar. Entonces se empezará a poner la primera hilada de plaquetas. Para ello se comienza con una capa de cemento-cola directamente sobre el suelo y se van colocando los ladrillos. Contrólese con el nivel, Para que la hilada primera quede perfectamente horizontal. De esta horizontalidad dependerá la de todo el muro.Hay que proteger con plástico transparenta la zona del suelo donde se va a actuar.
Entonces se empezará a poner la primera hilada de plaquetas. Para ello se comienza con una capa de cemento-cola directamente sobre el suelo y se van colocando los ladrillos.
Contrólese con el nivel, Para que la hilada primera quede perfectamente horizontal. De esta horizontalidad dependerá la de todo el muro.
Para evitar que las juntas verti­cales queden escalonadas es preciso colocar siete u ocho medios ladrillos por cada metro cua­drado de muro. Los medios ladrillos se pueden obtener cortando por la mitad, mediante un golpe seco, un la­drillo o plaqueta normales.Para evitar que las juntas verti­cales queden escalonadas es preciso colocar siete u ocho medios ladrillos por cada metro cua­drado de muro.
Los medios ladrillos se pueden obtener cortando por la mitad, mediante un golpe seco, un la­drillo o plaqueta normales.

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Para que todas las hiladas queden aplomadas y niveladas se asciende en altura y se va levantando el tendel a medida que se progresa. El tendel se fija clavando en sus extremos los clavos, previa comprobación con el nivel. También gracias a esta última herramienta se comprobará de vez en cuando el aplomado de las caras exteriores de los ladrillos.Para que todas las hiladas queden aplomadas y niveladas se asciende en altura y se va levantando el tendel a medida que se progresa.
El tendel se fija clavando en sus extremos los clavos, previa comprobación con el nivel.
También gracias a esta última herramienta se comprobará de vez en cuando el aplomado de las caras exteriores de los ladrillos.

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Esta regla será una buena ayuda para levan­tar la pared sobrepuesta. Para confeccionarla se necesita un trozo de tabla o tablero en el que se habrá marcado las diferentes hiladas. La se­paración entre trazo y trazo es la medida que resul­ta de la altura de la plaqueta más el grosor del mor­tero que, en este caso concreto, es de 12 mm.Esta regla será una buena ayuda para levan­tar la pared sobrepuesta.
Para confeccionarla se necesita un trozo de tabla o tablero en el que se habrá marcado las diferentes hiladas.
La se­paración entre trazo y trazo es la medida que resul­ta de la altura de la plaqueta más el grosor del mor­tero que, en este caso concreto, es de 12 mm.

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El revestimiento ha de quedar sólidamente fijado en la pared. Para ello se utilizan anclajes que consolidan la buena adherencia del cemento-cola. Con una máquina univer­sal se hacen unas perforaciones en la pared y se colocan unos tacos en los que se hincan los anclajes.El revestimiento ha de quedar sólidamente fijado en la pared.
Para ello se utilizan anclajes que consolidan la buena adherencia del cemento-cola.
Con una máquina univer­sal se hacen unas perforaciones en la pared y se colocan unos tacos en los que se hincan los anclajes.

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Las varillas de anclaje también se pueden doblar con un tubo curvado. El doblez se hace de forma que sea más corto que el grosor del ladrillo, a fin de que no sobresalga. Por cada metro cuadrado de pared es conveniente colocar unos cinco anclajes. Estos anclajes deben coincidir exactamente con las juntas. Señalar antes de ponerlos con la regla de tablero.Las varillas de anclaje también se pueden doblar con un tubo curvado. 
El doblez se hace de forma que sea más corto que el grosor del ladrillo, a fin de que no sobresalga. 
Por cada metro cuadrado de pared es conveniente colocar unos cinco anclajes. 
Estos anclajes deben coincidir exactamente con las juntas. Señalar antes de ponerlos con la regla de tablero.

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El artilugio con que se hacen los rejuntados se puede construir con trozos de listones. La ma­dera se afina de manera que quede un borde sobresaliente de unos 10 x 10 mm. Con él se repasan las juntas al cabo de una hora de colocadas las plaque­tas. Los restos de aglomerante se sacan con un cepillo suave, que se pasará de un lado a otro de la pared.El artilugio con que se hacen los rejuntados se puede construir con trozos de listones.
La ma­dera se afina de manera que quede un borde sobresaliente de unos 10 x 10 mm.
Con él se repasan las juntas al cabo de una hora de colocadas las plaque­tas.
Los restos de aglomerante se sacan con un cepillo suave, que se pasará de un lado a otro de la pared.

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Al cabo de otra hora se perfilan las juntas pasando un rejuntador (paletín de unos 10 mm de anchura). En todos los trabajos con cemento o mortero hay que cuidar que la parte frontal de los ladrillos quede siempre limpia. Asimismo hay que limpiar los ladrillos cuando se ha concluido el trabajo. Esta limpieza se hace con ácido clorhídrico rebajado (mojar primero y lavar después).Al cabo de otra hora se perfilan las juntas pasando un rejuntador (paletín de unos 10 mm de anchura).
En todos los trabajos con cemento o mortero hay que cuidar que la parte frontal de los ladrillos quede siempre limpia.
Asimismo hay que limpiar los ladrillos cuando se ha concluido el trabajo.
Esta limpieza se hace con ácido clorhídrico rebajado (mojar primero y lavar después).
Cuando el aglomerante haya secado totalmente se pasa por la pared un cepillo duro para eliminar el mortero que haya quedado. Las manchas que permanezcan se eliminan con una solución rebajada de ácido clorhídrico. Para ello conviene utilizar gafas protectoras y protegerse las manos con guantes. Si hubiesen quedado huecos en las juntas, será el momento de corregirlos.Cuando el aglomerante haya secado totalmente se pasa por la pared  un cepillo duro para eliminar el mortero que haya quedado.
Las manchas  que permanezcan se eliminan con una solución rebajada de ácido clorhídrico.
Para ello conviene utilizar gafas protectoras y protegerse las manos con guantes.
Si hubiesen quedado huecos en las juntas, será el momento de corregirlos.

Sugerencia.

El grosor del mortero deberá ser aproximadamente de unos 12 mm.

Se procurará que la pa­red a revestir quede de­terminada por un número cabal de ladrillos, ya que partir este material no es una tarea tan sencilla como parece.

Para lograr un número cabal de piezas, podrán realizarse los espesores de las juntas más o menos gruesos.

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