Cuidado de la piel

Hay dos posibilidades radicalmente distintas entre sí para el cuidado de la piel.

Por un lado, el cuidado externo mediante un tratamiento a base de cremas, aceites y lociones, y por otra el cuidado desde dentro o interno.

Nuestro cuerpo expulsa a través de la piel una ingente cantidad de materias de desecho, además de las secreciones de las glándulas sudoríparas y sebáceas, es decir, agua y grasa. Con excepción del agua, que se evapora, el resto de dichas materias se deposita sobre la piel.Limpieza cuidadosa.

Nuestro cuerpo expulsa a través de la piel una ingente cantidad de materias de desecho, además de las secreciones de las glándulas sudoríparas y sebáceas, es decir, agua y grasa. Con excepción del agua, que se evapora, el resto de dichas materias se deposita sobre la piel.

A éstas hay que añadir, sobre todo en el rostro más expuesto a las influencias del entorno, impurezas de todo tipo -partículas de polvo, residuos de los gases de combustión de los coches e industrias, agentes patógenos- que nos rodean constantemente. Por si fuera poco, la piel está asimismo expuesta al influjo de numerosos factores externos, empezando por la sequedad del aire en los lugares climatizados, pasando por los humos y la nicotina del tabaco, hasta llegar a la lluvia, el viento, el calor del verano y el frío del invierno.

Nuestra piel tiene que defenderse de todo esto y superarlo sin dejar de cumplir sus múltiples funciones. Una importante contribución a esta tarea la constituye la limpieza cuidadosa y el cuidado individual.

Cuidado individual.

Los agentes activos aplicados sobre la epidermis protegen esta capa de la piel, actuando sobre su elasticidad y sobre su firmeza, cualidades ambas de trascendental importancia para el aspecto de la piel. En este punto, el estado eventual de la hipodermis también ejerce una influencia visible; por ejemplo: si en el curso de una reducción de peso (debida al ayuno, a una dieta cero o a una alimentación baja en calorías) la piel no recibe los cuidados suficientes, no tarda en parecer cansada, envejecida y marchita.

La razón es que la hipodermis guarda los mayores depósitos de grasa de nuestro cuerpo y si éstos disminuyen de volumen, todas las capas de la piel se relajan. Precisamente para el tejido celular subcutáneo es vital el cuidado interno o desde dentro.

Medidas cosméticas.

Para conservar sana y capaz de funcionar con eficacia, la piel necesita una limpieza activa y un cuidado individualizado. Las recetas para elaborar fórmulas de limpieza y tratamiento a partir de sustancias naturales se recogen en el artículo «Cuidado de la piel de la cabeza a los pies».

Acerca de richar3000 (686 artículos)
trucos y manualidades