Cuidado del cuerpo

La medida más importante para el cuidado del cuerpo es el baño completo.

El agua caliente relaja la piel y los músculos y posibilita una acción más intensa de las diferentes sustancias adicionadas al baño. Según los complementos añadidos, hablamos de baño limpiador, protector o curativo en sentido amplio. En el primero se retiran de la superficie de la piel suciedad, grasa sobrante (sebo) y productos orgánicos de desecho. Tras el baño debe extenderse por todo el cuerpo un aceite corporal.

El baño protector limpia y protege la piel al mismo tiempo. Al curativo se le añaden sustancias vegetales de efecto refrescante, relajante, favorecedor de la circulación sanguínea o reparador de defectos de la piel. El cuerpo asimila a través de las mucosas de las vías respiratorias la mayoría de los aceites esenciales que contienen los extractos vegetales.

La temperatura de los baños limpiadores y protectores debe situarse, dependiendo de su gusto o sensibilidad personal, entre los 37 y los 39 grados centígrados, y su duración entre los 10 y los 20 minutos. La temperatura de los baños curativos debe mantenerse lo más constante posible en torno a los 35 grados, y su duración no debe exceder de los 15 minutos. Después del baño debe guardar reposo durante 20 minutos.Así se suaviza la piel.

La temperatura de los baños limpiadores y protectores debe situarse, dependiendo de su gusto o sensibilidad personal, entre los 37 y los 39 grados centígrados, y su duración entre los 10 y los 20 minutos. La temperatura de los baños curativos debe mantenerse lo más constante posible en torno a los 35 grados, y su duración no debe exceder de los 15 minutos. Después del baño debe guardar reposo durante 20 minutos.

El efecto de una ducha limpiadora o protectora no es tan intenso como el de un baño completo.

Para no sobrecargar en exceso la piel con el masaje, conviene utilizar aceites de masaje, que son, por un lado, aceites puros que suavizan la piel por su contenido en grasa, y por otro, aceites con emulsionantes que penetran con rapidez en la piel confiriéndole blandura y suavidad. Con ayuda de los aceites de masaje vegetales, que actúan favoreciendo la circulación sanguínea, se suprimen cierto tipo de arrugas en algunas zonas concretas del cuerpo.

Conviene aplicar crema varias veces al día en la delicada piel de los labios bien una crema facial, o mejor aún, un producto específico para ellos, un lipgloss (bálsamo labial).Cuidado de los labios.

Conviene aplicar crema varias veces al día en la delicada piel de los labios bien una crema facial, o mejor aún, un producto específico para ellos, un lipgloss (bálsamo labial).

Aceites vegetales y ceras suavizan y protegen la piel de esta zona.

Para el cuidado de las manos existen productos específicos que deberían emplearse con regularidad. Las labores cotidianas del hogar -que entrañan un uso frecuente del agua, productos de limpieza, detergentes- agrietan, resecan y vuelven la piel frágil. Frente a este tipo de reacciones dérmicas existe un supremo mandamiento: póngase guantes para fregar y limpiar.Cuidado de las manos.

Para el cuidado de las manos existen productos específicos que deberían emplearse con regularidad. Las labores cotidianas del hogar -que entrañan un uso frecuente del agua, productos de limpieza, detergentes- agrietan, resecan y vuelven la piel frágil. Frente a este tipo de reacciones dérmicas existe un supremo mandamiento: póngase guantes para fregar y limpiar.

Lávese siempre las manos con un jabón suave y, a continuación, aplíquese por lo menos 3 ó 4 veces al día una crema o una loción para las manos. Someta a, sus manos, al menos una vez por semana, a un baño de 10 minutos de duración con un suplemento oleoso. La piel recupera su elasticidad y es capaz de absorber mejor los agentes activos protectores contenidos en la crema. Suaviza asimismo la cutícula de las uñas, que al secarse las manos se retira con gran facilidad con la toalla de rizo.

Tras el baño oleoso extienda sobre la piel y las uñas una fina capa de aceite de uñas, su absorción las fortalece, ablanda la piel y cura pequeñas heridas. Si tiene las uñas demasiado quebradizas, aplíquese una o dos veces por semana un endurecedor de uñas.

Sus pies, al igual que sus manos, precisan de un especial cuidado. Zapatos y medias impiden durante buena parte del día una idónea respiración de la piel, provocando sequedad o una secreción exagerada de sudor. Dese todos los días durante 10 minutos un baño de pies añadiéndole un importante suplemento: sal de baño si su piel es normal o suda en exceso, o un aceite de baño si la tiene seca.Cuidado de los pies.

Sus pies, al igual que sus manos, precisan de un especial cuidado. Zapatos y medias impiden durante buena parte del día una idónea respiración de la piel, provocando sequedad o una secreción exagerada de sudor. Dese todos los días durante 10 minutos un baño de pies añadiéndole un importante suplemento: sal de baño si su piel es normal o suda en exceso, o un aceite de baño si la tiene seca.

Seque bien sus pies a continuación y aplíquese una crema protectora por medio de masajes. Puede también tratar sus uñas y cutículas con un aceite de uñas. En caso de tenerlas muy quebradizas, recomendamos el uso de un endurecedor.

Para el cuidado de los pies puede utilizar el aceite y endurecedor recomendado para las manos. Tras haberse dado un baño de 20 minutos y aplicado la crema, ya puede usted ponerse de nuevo medias y zapatos. Una cosa más: acostúmbrese a correr descalza con, frecuencia tanto en su casa como fuera de ella, sobre todo en verano por los prados. Esa actividad, además de refrescar la piel, revitaliza el cuerpo.

El empleo de desodorantes y colonia.

Los desodorantes, al contrario que los inhibidores del sudor o antitranspirantes, no impiden la sudoración natural sino la rápida proliferación de bacterias sobre la piel que descomponen el sudor, provocando un desagradable olor corporal. El agua de colonia refresca por su elevado contenido en alcohol. El aroma del aditivo perfumante se evapora con relativa rapidez debido a su reducida concentración.

El uso de protectores solares.

La exposición intensa al sol irrita la piel (quemadura solar). Dependiendo de la duración, esa irritación se traduce en un ligero enrojecimiento o en la formación de ampollas, con la posterior pérdida de piel en la zona. Proteja su piel antes del baño de sol con un filtro solar que le permitirá tomarlo sin peligro y durante más tiempo. (Los aceites protectores naturales tienen un factor de protección aproximado de 1 a 2.) En caso de quemaduras solares aplíquese, inmediatamente después de tomar el sol una crema de protección solar de cola de caballo. Los enrojecimientos leves desaparecen con rapidez, a menudo en unas pocas horas, y los intensos se mitigan y se calman los dolores. Si la quemadura es fuerte y abarca una gran superficie corporal, hay que consultar al médico, máxime si los afectados son niños.

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