El horno de serrín

Levántese el horno sobre suelo llano. Colóquese la primera hilada de ladrillos en el suelo, tal como se muestra en la ilustración. Si los ladrillos fuesen huecos, pónganse de modo que sus lados abiertos se orienten hacia el interior. Cada pared de un horno de tamaño medio tiene una longitud aproxi­mada de 3 ladrillos y medio, dando persona puede hacerlo y mane­jarlo.El horno de serrín estándar se construye con 90 ladrillos aproximadamente.

Estos ladrillos se colocan en seco, es decir, sin que medie nin­gún tipo de material adherente entre ellos, tales como el mortero o el cemento.

Levántese el horno sobre suelo llano. Colóquese la primera hilada de ladrillos en el suelo, tal como se muestra en la ilustración. Si los ladrillos fuesen huecos, pónganse de modo que sus lados abiertos se orienten hacia el interior. Cada pared de un horno de tamaño medio tiene una longitud aproxi­mada de 3 ladrillos y medio, dando persona puede hacerlo y mane­jarlo.

Los hornos de serrín se constru­yen con ladrillos corrientes y pue­den colocarse en cualquier espacio exterior. Una de las ventajas de estos hornos es que el calor ape­nas se transmite al exterior, por lo que pueden construirse y utilizarse con seguridad en escuelas y cole­gios.

De hecho, los hornos de serrín constituyen un método de cocer vasijas que está al alcance de cual­quier escuela, incluso la más ele­mental, y de cualquier casa con jardín.

El horno de serrín es uno de los métodos más sencillos y menos ca­ros de cocer vasijas. Produce efec­tos maravillosos de variado colo­rido y los materiales que requiere se adquieren con facilidad. Su construcción y su funcionamiento son tan sencillos, que cualquier un total de unos 12 ladrillos para cada hilada. Déjese una separa­ción de unos 6 mm entre cada la­drillo, aunque en las últimas hila­das puede aumentarse algo dicha separación.

El horno puede tener entre 7 y 12 hiladas de altura, según el nú­mero de vasijas a cocer. Déjese una separación de 25 mm entre los ladrillos situados en la hilada superior.

Cúbrase el fondo del horno con unos 20 cm de serrín, material su­mamente barato (un saco grande de serrín suele ser suficiente para una cocción). Colóquese la primera serie de vasijas, totalmente secas, boca arriba directamente sobre dicho fondo. Déjense unos 50 mm como mínimo entre cada vasija y las paredes del horno.

Esta primera serie de vasijas debe estar formada por el grupo no sólo de las más grandes, sino tam­bién de las más pesadas.

Todas las que se vayan a cocer deberán rellenarse con serrín, ex­cepto las botellas y demás objetos de cuello estrecho.

Cúbrase la primera serie de vasi­jas con 5 cm de serrín y colóquese la segunda serie. Continúese ha­ciendo lo propio hasta que la capa superior, formada por las vasijas más ligeras, haya sido dispuesta. A continuación cúbrase con 30 centí­metros de serrín. Deben quedar siempre dos o más hiladas de la­drillos sobre la superficie superior del serrín.

El horno se enciende por su par­te de arriba, utilizando un trozo grande de saco viejo empapado con fuel-oil o petróleo. Colóquese el saco empapado sobre la parte superior del serrín y tápese con una ligera capa (6-12 mm) de serrín. Déjense que sobresalgan las esqui­nas del saco y préndaseles fuego.

Cuando el serrín de la parte superior del saco comience a que­mar, échese por arriba más fuel-oil o petróleo hasta obtener una buena intensidad de calor en toda la superficie.

Entonces puede cubrirse el hor­no con una tapadera de metal, tal como se aprecia en la fotografía’ número 4, o bien con una placa de horno.

Generalmente, el proceso no re­quiere mayor atención hasta que la cocción haya concluido.

Del horno suele surgir alguna que otra llama mientras se quema el serrín de las capas superiores de ladrillos, cosa que dura unos 30 minutos, tras los cuales sólo emite humo. La cantidad de humo desprendido disminuye considerablemente después de la primera hora.

Si las llamas continúan des­pués del referido período, es pro­bable que se deba al viento reinan­te; en este caso, las separaciones entre los ladrillos de la pared en­carada al viento deberán tapo­narse con una mezcla de arcilla y arena o chamota.

El serrín arde lentamente hacia abajo, cociendo todas las vasijas que se encuentran entre él.

El proceso suele durar entre 12 y 36 horas, según el tipo de serrín empleado y las condiciones atmos­féricas.

Las vasijas se encontrarán enton­ces depositadas en el fondo del horno, y normalmente reflejan los atractivos y variados efectos deri­vados del contacto de las arcillas y barnices con el fuego directo.

En las escuelas es aconsejable construir una segunda pared con mayores separaciones entre los la­drillos (50 mm) alrededor del hor­no y a unos 15 cm del mismo, así como utilizar otro tipo de cubierta en vez de la tapadera de metal, la cual se calienta en seguida.

La temperatura del interior del horno puede elevarse algo ha­ciendo un fuego con maderas entre el horno y su pared exterior. Este fuego debe iniciarse una hora después de haberse encendido el serrín y durar por lo menos otra hora, debiéndose repetir cada dos horas.

Las vasijas a cocer en hornos de serrín deben tener consistencia de arcilla de contextura porosa y contener una cantidad razonable de chamota o arena, o de ambas a la vez.

Aunque otras vasijas menos cha­motadas pueden asimismo cocerse en hornos de serrín, están más pro­pensas a sufrir daños.

Las vasijas altas rara vez no se cuecen bien en hornos de serrín, pero siempre deben colocarse hori­zontalmente.

Colóquese sobre suelo llano la pri­mera hilada de ladrillos, que pue­de estar formada por unas 7-12 uni­dades, según la capacidad requerida.Colóquese sobre suelo llano la pri­mera hilada de ladrillos, que pue­de estar formada por unas 7-12 uni­dades, según la capacidad requerida.

 

 

 

 

 

 

Poner encima las demás hiladas, teniendo en cuenta que la separa­ción entre los ladrillos debe ser algo mayor en las hiladas superiores.Poner encima las demás hiladas, teniendo en cuenta que la separa­ción entre los ladrillos debe ser algo mayor en las hiladas superiores.

 

 

 

 

 

 

Llénese la base de serrín y colóque­se las vasijas en sucesivas capas, dejando siempre otra de serrín entre cada una de aquéllas.Llénese la base de serrín y colóque­se las vasijas en sucesivas capas, dejando siempre otra de serrín entre cada una de aquéllas.

 

 

 

 

 

 

Enciéndase el horno por arriba con un saco empapado en fuel-oil o pe­tróleo. No debe cubrirse hasta que el serrín arda vivamente.Enciéndase el horno por arriba con un saco empapado en fuel-oil o pe­tróleo. No debe cubrirse hasta que el serrín arda vivamente.

 

 

 

 

 

 

Una vez concluida la cocción, las vasijas cocidas en este tipo de horno se encontrarán depositadas entre las cenizas de la base del mismo.Una vez concluida la cocción, las vasijas cocidas en este tipo de horno se encontrarán depositadas entre las cenizas de la base del mismo.
Material necesario:

De 7 a 12 hiladas de ladrillos para la construcción, como los repre­sentados en la figura 1.

Serrín.

Saco empapado de fuel-oil o pe­tróleo.

 

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