Encolado y apretado de la madera

Una de las principales técnicas de carpintería y ebanistería es la unión entre elementos de madera mediante simple encolado.Una de las principales técnicas de carpintería y ebanistería es la unión entre elementos de madera mediante simple encolado.

Y sin ningún otro recurso de tipo mecánico, como pueden ser clavos, tirafondos o fijaciones superpuestas o empotradas. Pero la mayoría de encolados, para conseguir toda su eficacia, requieren un apretado, durante el cual la cola se seca hasta endurecerse.

Se pueden conseguir uniones du­raderas entre dos elementos de madera recurriendo simplemente al encolado. Hay toda una gama de colas y adhesivos con los que no es preciso recurrir a ningún sis­tema mecánico como el que pueden proporcionar el clavado, el atornillado o el uso de cualquier clase de fijación auxiliar, ya sea superpuesta, ya sea empotrada en el seno de los maderos. Ahora bien, salvo algunas adhesiones de revestimientos y chapeados en los que se debe emplear cierto tipo espe­cial de colas, la mayoría de las demás colas y adhesivos que se utilizan para unir elementos de madera requieren una operación complementaria que garantiza la correcta posición de los elementos que se encolan y los retiene hasta que la cola usada ha secado, perdiendo el disolvente que contiene, o ha catalizado (endurecido) gracias a la reacción que se produce al mezclar los componentes que constituyen la cola. Esta operación inmediata al en­colado es el apretado.

Existen unos instrumentos especia­les para lograr el apretado entre las piezas encoladas que son tradiciona­les en la carpintería y ebanistería, como son los gatos, cárceles y morda­zas de apriete de diversos tipos, así como muchos otros instrumentos que si bien sirven fundamentalmente para otras misiones de retención, pueden emplearse ocasionalmente para con­seguir un eficaz apretado, como son los tornillos de banco, los planos de trabajos desplazables mediante torni­llos de ciertos bancos plegables y por­tátiles, los barriletes de retención, etc.

Mediante el acertado empleo de una cola y un posterior apretado eficaz se obtendrán objetos y muebles de made­ra capaces de aguantar durante mu­cho tiempo (no solamente años, lus­tros, sino siglos) un uso continuo. La gran mayoría de muebles antiguos que se pueden ver en museos, palacios, mansiones señoriales e, incluso, en mu­chas casas particulares, fueron monta­dos mediante uniones encoladas con la tradicional cola de carpintero.

Hoy día dicha cola ha quedado rele­gada cediendo el paso a otros adhesivos modernos de más cómodo empleo y también, en algunos casos, mucho más eficaces. Pero, incluso si se dis­pone de estos productos más fuertes que los mismos materiales que unen, no se puede confiar en la mera acción adhesiva de una cola sin aportar la ne­cesaria presión para consolidar la unión. 

1 Un armazón de grandes dimensiones para el que no es fácil disponer de cárceles puede ser sometido a apretado recurriendo a cinchas o cintas para persiana oportunamente tensadas. 2 Cuerda que se ha logrado tensar mediante un listoncillo de madera y que una vez retorcido el cordel se tendrá que retener (mediante otro cordel o un clavo) para evitar que se afloje. 3 Los laterales de cajones de poca anchura se pueden mantener en posición durante el secado haciendo recurso a fragmentos de resortes de tapicería o arcos de acero templado. 4 Dos cuñas, clavadas a los respectivos elementos que hay que encolar para un acoplamiento obtuso, los mantienen en posición apretada gracias al uso de una gato o cárcel de apriete.Sistemas diversos.

1 Un armazón de grandes dimensiones para el que no es fácil disponer de cárceles puede ser sometido a apretado recurriendo a cinchas o cintas para persiana oportunamente tensadas.
2  Cuerda que se ha logrado tensar mediante un listoncillo de madera y que una vez retorcido el cordel se tendrá que retener (mediante otro cordel o un clavo) para evitar que se afloje.
3 Los laterales de cajones de poca anchura se pueden mantener en posición durante el secado haciendo recurso a fragmentos de resortes de tapicería o arcos de acero templado.
4 Dos cuñas, clavadas a los respectivos elementos que hay que encolar para un acoplamiento obtuso, los mantienen en posición apretada gracias al uso de una gato o cárcel de apriete.

El encolado.

Es aconsejable proceder por partes en lugar de intentar el ensamblado de todas las piezas de una sola vez, espe­cialmente cuando son muchas las par­tes que hay que unir. Se procurará encolar separadamente los compo­nentes principales para, finalmente, reunirlos todos ellos.

De cualquier modo y en todos los ca­sos, es importante que antes de proce­der al encolado se compruebe que todos los elementos de la estructura a encolar se hallen realmente «a punto», es decir, respondan al proyecto y que todas las piezas se hallen cortadas, re­cortadas y ajusten correctamente.

Y, cosa fundamental, hay que proce­der a un premontaje «en seco» sin apli­cación de cola en los ensambles. De esta manera se detectarán los puntos en que los encajes no son suficiente­mente correctos (en cuyo caso se procu­rará corregirlos tanto como se pueda). También se detectarán los ensambles en que exista demasiada holgura entre los labrados, cosa que quizá podría aconsejar el empleo de una cola más resolutiva en dichos puntos.

También en este premontaje se pue­de establecer si será conveniente tra­tar superficialmente algunos elemen­tos de la estructura, en vez de tener que aguardar a después del montaje definitivo con cola. De ser así, conven­drá proteger las partes a encolar para evitar que un barniz u otro tipo de trata­miento superficial vayan a parar a los elementos labrados que constituirán parte de la unión o ensamble.

Cuando se aporte la cola a los ele­mentos que se unen será útil tener ya preparados los instrumentos de aprie­te mencionados en el premontaje.

También convendrá tener a mano un trapo o una esponja humedecidos para restañar la cola que pueda rebo­sar de las uniones cuando se proceda al apretado.

Igualmente se tendrán a mano aque­llos accesorios que puedan contribuir a la consolidación del montaje mientras dure el secado de la cola. Por ejemplo: listones diagonales o escuadras para mantener en posición los elementos que deban ir en ángulo recto.

Al aportar la cola hay que cuidar que solamente se aplique sobre las super­ficies que tienen que ser encoladas. El exceso de cola blanca, cola de carpin­tero o de ureaformaldehido se elimina­rá fácilmente con un trapo húmedo. Para eliminar las colas de resina epo­xídica convendrá que el trapo esté im­pregnado con alcohol metílico.

No sobrecargue las partes que tie­nen que recibir la cola con un exceso de la misma. No por una abundancia de cola se conseguirán mejores enco­lados. Por otra parte, el exceso de cier­tos adhesivos es una completa dilapi­dación. Este despilfarro es el que da motivos para decir que ciertas colas muy contundentes, como las epoxídi­cas, son caras, cuando, si ponemos sólo lo necesario.

Elimine los posibles grumos que se hayan podido formar en los envases de cola durante el tiempo en que han permanecido guardados, después de haberlos empleado ya anteriormente. La «piel» que se haya podido producir en la superficie o en los bordes de los tubos tiene que ser desechada.

Deje que la cola seque un poco en la superficie en donde se ha dado, antes de proceder al ensamble.

Una vez realizado el encaje -y si la cola y el tipo de unión labrada lo permi­ten- procure mover los elementos inte­grantes del encaje para repartir mejor la cola e intente que salgan expulsa­das eventuales bolsas de aire.

1 Apretado de dos lados de un bastidor contra sus otros dos laterales mediante el uso de torniquetes. 2 Apretado logrado con ayuda de un listón tope fijado sobre el banco y uso del tornillo de dicho banco. 3 Empleo de un torniquete para consolidar un bastidor; se debe ejercer presión sobre los cantos. 4 Apretado de una estructura a escuadra mediante acuñado. Previamente hemos dispuesto un marco cuyas medidas interiores son ligeramente mayores que las de la estructura.Otras sugerencias.

1 Apretado de dos lados de un bastidor contra sus otros dos laterales mediante el uso de torniquetes.
2 Apretado logrado con ayuda de un listón tope fijado sobre el banco y uso del tornillo de dicho banco.
3 Empleo de un torniquete para consolidar un bastidor; se debe ejercer presión sobre los cantos.
4 Apretado de una estructura a escuadra mediante acuñado. Previamente hemos dispuesto un marco cuyas medidas interiores son ligeramente mayores que las de la estructura.

Los instrumentos del tipo cárcel o gato son los más utilizados cuando la presión que se tiene que ejercer se orienta en una sola dirección (como ocurre en el encolado de una pieza so­bre otra o de dos paralelas sobre otra atravesada a ellas).Uso de los instrumentos de apriete.

Ya se ha dicho que cualquier tipo de unión encolada no resultará efectiva si no se mantiene establemente en posi­ción, ya que se corre el riesgo de que resbale y no se produzca la indispensable adherencia entre las paredes que tienen que quedar pegadas. Esto quiere decir que se tendrá que recurrir a diferentes tipos de instrumentos o a recursos particulares para conseguir que el apretado entre los elementos a unir sea efectivo. Habrá ocasiones, en función del tipo de cola, en que el apre­tado no exija una presión muy fuerte y baste el mantener los elementos sim­plemente en posición, a la espera de que la cola actúe. Este puede ser el ca­so en el empleo de las resinas epoxídi­cas. En cambio, convendrá que con las colas de carpintero y blanca se logre un apretado contundente, sin que por ello se lleguen a dañar los elementos de madera.

Si los elementos que se encolan tie­nen que soportar cargas o tracciones (como puede ocurrir en muebles del tipo de asiento o en mesas) convendrá utilizar instrumentos de apriete del tipo cárceles, gatos u otros sistemas en los que se logre una presión contundente mediante el atornillado.

Pero si los elementos que se enco­lan no necesitan tales presiones (como puede ser la aportación de alguna mol­dura o regrueso de algún canto), bas­tará una simple retención hincando al­guna punta sin cabeza hincada a través de ella sobre el soporte que la tiene que contener.

Los instrumentos del tipo cárcel o gato son los más utilizados cuando la presión que se tiene que ejercer se orienta en una sola dirección (como ocurre en el encolado de una pieza so­bre otra o de dos paralelas sobre otra atravesada a ellas).

En cambio, cuando se tenga que lo­grar una presión simultánea en varias direcciones, resultará mejor emplear instrumentos o dispositivos capaces de constreñir (como puede ocurrir en el encolado de un regrueso alrededor de una pieza circular o, también, en el apretado de toda la periferia de un marco, de un cajón o caja, etc.).

Hay que tener en cuenta, de todos modos, que al apretar o constreñir la madera con instrumentos contunden­tes, será conveniente, por no decir in­dispensable, intercalar entre material y elementos de apretado (especialmen­te cuando el elemento que logra esta acción de apretar es de tipo duro metá­lico) algo que evite que queden seña­les sobre la madera del objeto o mue­ble que se encola. Así, se utilizarán piezas o bloques «mártires» de made­ra, tiras de plástico flexible, hojas de cartón o varias de papel, etc. Una bue­na solución puede ser el uso de bolsas de polietileno usadas en el comercio.

Montaje definitivo.

Después de aplicar el adhesivo hay que proceder inmediatamente al apre­tado para evitar que las piezas que se unen salgan de sitio, En el caso de es­tructuras complejas, cuando se proce­de al montaje procure tener muy clara la secuencia que se tendrá que seguir, a fin de no encontrarse con una pieza que no se puede incorporar porque ya se han apretado las otras partes.

En el ensamblado final hay que colo­car los instrumentos de apriete de ma­nera que no obstaculicen los que se tendrán que poner después. Se deja el espacio suficiente no sólo para la pro­pia herramienta de apriete, sino tam­bién para accionar el dispositivo que logra el apretado.

Tenga al alcance de la mano una maza para conseguir que los elemen­tos que encajan penetren hasta el final. Bastarán unos golpes ligeros con la maza. Si no se dispone de maza, em­plee un martillo metálico.

Antes de presionar de manera defi­nitiva el o los instrumentos de apriete, compruebe que los elementos que han de quedar a escuadra lo están real­mente. Rectifique todo aquello que re­sulte necesario. Puede usar listones colocados diagonalmente o escuadras auxiliares.

Cuando se haya conseguido el apre­tado total de la estructura, dejaremos que las uniones encoladas se consoli­den en un sitio que se halle a salvo de posibles encontronazos, golpes, des­plazamientos obligados, etc.

Recuerde que la temperatura y la humedad ambientales influyen mucho en el tiempo de secado y endureci­miento de las colas. Es preferible, an­tes de aflojar los instrumentos de aprie­te, tener la máxima garantía de que el encolado ha sido efectivo: si se opera en tiempo frío o en sitios donde la hu­medad ambiental es notoria, no estará de más tomar un margen algo mayor de seguridad de lo que es normal.

En el caso de que se haya recurrido al uso de un clavo o punta para mante­ner en contacto las piezas que no han podido ser apretadas, o bien se ten­drán que arrancar o fijarlas más, según resulte conveniente. En el primer caso y si se emplean unas tenazas o unos alicates para acabar de arrancar la punta no totalmente entrada, emplee un trozo «mártir» en que apoyar la he­rramienta al efectuar la acción de apa­lancado. Actúe con suavidad y no bruscamente. Pero antes de realizar dicha extracción, asegúrese de que el encolado ha resultado efectivo, pro­bándolo con las manos.

Apretados particulares.

Desde luego, se presentarán oca­siones en que no hay otro remedio que recurrir a la imaginación para resolver maneras de apretar acudiendo a ele­mentos auxiliares o a sistemas poco normales.

Uno de estos casos particulares es, por ejemplo, el encolado de las patas de una mesa, las de una silla con el marco de asiento o de un bastidor que no tenga que estar a escuadra.

Otras veces ocurrirá que los instru­mentos de apriete de que se dispone no resultan suficientes o no alcanzan las dimensiones que se requieren.

Consecución del apretado de un cajón de manera análoga al ejemplo anterior, mediante un bastidor exterior de medidas ligeramente superiores a las del objeto que se le aprieta mediante acuñado. En cualquier apretado realizado mediante mordazas, cárceles, gatos, etc. es aconsejable recurrir a unas piezas "mártires" para evitar que las mordazas de acero dejen señal en la madera.Apretado de un cajón. Piezas »mártires».

Consecución del apretado de un cajón de manera análoga al ejemplo anterior, mediante un bastidor exterior de medidas ligeramente superiores a las del objeto que se le aprieta mediante acuñado.
En cualquier apretado realizado mediante mordazas, cárceles, gatos, etc. es aconsejable recurrir a unas piezas «mártires» para evitar que las mordazas de acero dejen señal en la madera.

Algunas sugerencias.

En caso de no disponer de sufi­cientes gatos o cárceles, se puede re­currir a «calces angulares», consisten­tes en bloques de madera (mejor que sea dura) en los que se ha hecho una muesca en ángulo recto en una esqui­na y que sirven para ser colocados en los ángulos de un marco. El apretado simultáneo de todas las esquinas del marco se logra mediante un pequeño cable o cuerda que pasa a través de los calces. Una fornitura como la emplea­da en ciertas tiras o cinturones sirve para lograr la retención después de ha­ber atirantado el cable. En lugar de un cable, cabe también la posibilidad de utilizar directamente una tira de lona o de plástico equivalente.

1 Empleo de una cinta especial de tensado para lograr la consolidación de los travesaños con las patas de una silla. 2 En el caso de no disponer de una cincha de apretado, se puede tensar una cuerda resistente alrededor de las patas mediante el empleo de un torniqueteApretado de patas de silla.

1 Empleo de una cinta especial de tensado para lograr la consolidación de los travesaños con las patas de una silla.
2 En el caso de no disponer de una cincha de apretado, se puede tensar una cuerda resistente alrededor de las patas mediante el empleo de un torniquete

Para mantener en posición apretada los elementos de un marco también puede recurrirse a cuñas que compri­man los lados del marco contra unos gruesos listones colocados estable­mente a poca separación de aquéllos. Como alternativa, también puede utili­zarse un marco más grande que sea firme y estable. Para constreñir un marco, es bueno recurrir a un cable o cordel grueso a fin de no ocasionar nin­gún daño a las aristas de los ángulos. Para evitarlo, cubrir cada esquina con un trozo de cartón doblado.

Recordar que…

En las uniones de testa o en ángulo, antes de proceder al encolado es preferi­ble, siempre que sea posible, labrar las piezas para que ensamblen, pues así se tendrá mayor garantía de estabilidad. Para uniones de testa son adecuadas las unio­nes de caja y espiga e, incluso, las de media madera. Para las uniones de ángu­lo serán muy indicados los ensambles de cola de milano.

Cuando encole dos partes en ángulo recto, hágalo siempre con ayuda de una escuadra. Coloque la escuadra contra el ángulo después de haber ensamblado las dos partes encoladas. Utilice el instru­mento de apriete mientras se mantienen firmemente en posición ambas piezas ajustadas contra la escuadra. Realice el apretado poco a poco y asegúrese, para evitar que se produzca desplazamiento entre las piezas.

Emplee siempre el adhesivo que re­sulte más adecuado para la madera utili­zada. En la mayoría de casos la cola blan­ca dará buenos resultados. Para objetos que tengan que ir expuestos al aire libre resultará mejor una cola de urea formal­dehido (si se puede disponer de ella). Para encolar piezas de materiales diver­sos o bien para conseguir resultados efec­tivos en uniones de madera con deficien­tes labrados o cuando se quiere disminuir el tiempo de endurecimiento, será preferi­ble hacer uso de resinas epoxídicas, es­pecialmente de tipo rápido en el último caso. Sin embargo, no pretenda conse­guir un encolado con ciertas resinas ter­moplásticas (como el polietileno, polipro­pileno e, incluso, el PVC) en una superficie de madera.

Para conseguir encolados de PVC y madera será mejor recurrir a las colas de contacto, especialmente cuando aquel material ha recibido por su envés (por la cara no decorativa) un tratamiento idóneo.

Cuando se constriña un marco, recu­rra a un cordel grueso o cable para no dañar las aristas de los ángulos. Para evi­tar que se produzca este daño, bastará utilizar un trozo de cartón doblado en cada esquina.

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