Estuche de joyería cómo se hace

Estuche de joyería, técnica de la marquetería.

Mediante una caja de madera, que podemos realizar nosotros mismos o que cabe hallar ya confeccionada en los establecimientos dedicados a bricolaje o bien en casas especializadas en la venta de artículos de madera blanca y unas cuantas hojas de chapa de variadas maderas se puede lograr en pocas horas este espléndido estuche para joyas, monedas u otras chucherías. Este delicado objeto puede constituir también un agradecido regalo a un familiar o amigo. 

Estuche de joyeríaMediante la técnica de la marquetería se puede crear una serie de objetos que tendrán indudablemente la personalidad del que los realiza, pues se habrá visto obligado a elegir un motivo decorativo que le plazca (o que piense que puede ser agradable para aquel a quien desea ofrecerle).

Los dibujos que sirven de base para la marquetería pueden sacarse de cualquier dibujo, pintura o grabado que se tenga en original o reproducción, cuando el autor no tiene suficiente confianza en sí mismo para ejecutar personalmente el diseño.

Conviene realizar un dibujo de tal modo que los perfiles que lo determinan den lugar a zonas delimitadas y cerradas. Lo interesante es proporcionar un adecuado contraste entre cada una de estas zonas, que se resolverán por una chapa de madera diferente. Con las existentes en el mercado se puede lograr esta variedad cromática.

Las diferentes piezas de chapa tienen que recortarse según el contorno que les corresponda y encolarse entre sí de manera que no se produzcan soluciones de continuidad entre ellas. Esto quiere decir que cada trozo de madera debe ajustar con las adyacentes. Gracias a esta combinación de diferentes trozos de chapas de tonalidades distintas se puede conseguir la reproducción coloreada de una pintura o motivo cromático con contornos delimitados.

Existen varios métodos para lograr la marquetería, pero el que aquí se describe, denominado de relleno de ventanas, es quizás el más fácil de realizar, sobre todo para el principiante que se inicia en la técnica. En esencia  el procedimiento es el de trasladar el dibujo que se piensa llevar a cabo sobre una chapa de tamaño grande y realizar sobre ésta aberturas o ventanas que se rellenan con las otras piezas de diferente chapa.

Una de las ventajas del método de las ventanas que aquí se describe es el de facilitar paulatinamente la elección de la chapa que cada vez se tiene que insertar y que, llegado el caso, si el recorte que se ha hecho no ajusta o no interesa utilizarlo, se puede remplazar con otra pieza nueva. Los entusiastas cultivadores de la marquetería consumen una parte muy importante de tiempo buscando la chapa adecuada a sus propósitos, ya no sólo por lo que afecta al color o tono, sino por lo que atañe al veteado, a la porosidad de la textura de la madera, etc.

Existen chapas de gran valor que, naturalmente, son mucho más cotizadas que las de otras clases de maderas. Sin embargo  sin tener que llegar a grados tan refinados de búsqueda y de diletantismo, se puede afirmar que, partiendo de maderas corrientes, se llegan a conseguir excelentes resultados que no teniendo nada que envidiar a muchos logrados con gran riqueza de medios, poseen el mérito indudable de haberse efectuado con simplicidad y, no obstante, con gran belleza. Igualmente con chapas de ramas o de maderas corrientes se pueden lograr efectos de tonalidades y claroscuros sin necesidad de pagar precios extraordinarios por chapas exóticas de maderas raras.

Para hacer el joyero que aquí se propone, cabe preparar sólo la tapa y dejar los laterales con una chapa uniforme o bien ejecutarlo tal como se ilustra en la fotografía de presentación, en que los laterales prosiguen el motivo ornamental. Desde luego, el trabajo reducido a la tapa es mucho más rápido y menos dificultoso, ya que los empalmes que se deben solucionar en el segundo caso son muy delicados y precisos. De todos modos, conviene siempre comenzar por la tapa.

El primer trabajo que hay que llevar a cabo es lijar toda la superficie exterior de la caja y poner al descubierto la madera virgen, eliminando cualquier antiguo tratamiento superficial o bien la mugre que pudiera tener, aun cuando sea de una pieza de reciente adquisición y no se trate de la recuperación de una caja que ya se poseía. Después del lijado, hay que desempolvar cuidadosamente para lograr una mayor adherencia de las chapas sobre el soporte de madera.

El motivo que aquí se ha empleado es simple, pero exige prestar atención al contorno de las flores y tallos para que se consiga una buena coincidencia en las juntas de unión de las diferentes chapas.

No es preciso realizar marqueterías con contornos sinuosos e irregulares. También se pueden conseguir muy buenos efectos con combinaciones cúbicas y rectilíneas. Esto puede servir de incentivo al neófito que se quiere iniciar en la técnica. Sin embargo, entre los amantes de lo difícil parece ser más apreciada la reproducción de temas populares y escenas naturales.

En algunos países se facilitan juegos de chapas de maderas con las cuales se puede llegar a muy buenos resultados. De otro modo, se tendrán que adquirir las chapas en almacenes especializados.

Para llevar a cabo los trabajos se necesita disponer de un lápiz blando y otro duro, papel de calco, un cútter (cuchilla afilada), una regla de acero, cola de impacto y tiras adhesivas.

Recordar que no hay que precipitarse en el recortado de la chapa, sino actuar con lentitud y seguridad para evitar  sobre todo cuando se corta en el sentido de la chapa  que ésta se desgaje.

Estuche de joyería 0Cuando se haya procedido al recortado y ajuste entre las piezas de chapa, no hay que preocuparse mucho por los pequeños resquicios que puedan quedar en las juntas de aquéllas. 

Seguramente al comprimir entre sí las piezas, estas soluciones de continuidad casi desaparecerán o bien quedarán rellenadas por los sobrantes de cola. En último caso, siempre queda el recurso de proceder a insertar otra pequeña pieza.

Después de haber encolado las piezas en los huecos y haberlas rejuntado, queda aún tiempo para procurar que encajen unas con otras lo mejor que se pueda. Cuan­do la cola se haya secado, se podrá pasar papel de lija fino para que desaparezcan las barbillas o la cola que haya rezumado.

Entonces se podrá pasar al tratamiento superficial final. Uno de los procedimientos mejores es el que resulta ser el menos complicado  un encerado, ya sea a base de encáustico adquirido en una droguería o bien con una cera conseguida por nosotros mismos diluyendo cera virgen con aguarrás al baño de María. Preferiblemente, incorporar cera de carnauba (una parte) a la cera de abejas (dos partes), si se puede hallar en una droguería.

Estuche de joyería 11.

Se necesita un juego de chapas de diferentes tonalidades, una caja y un dibujo de lo que se piensa realizar.

Puede optarse por hacer solamente la tapa de la caja.

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Estuche de joyería 22.

Trasladar el dibujo sobre una chapa grande  que servirá de fondo y en donde se practicarán las ventanas.

Hacer copia con papel carbón, dejando referencias para registro.

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Estuche de joyería 33.

Recortar la pieza mayor de chapa según el trazo en ella marcado.

Resultará una ventana que se tendrá que rellenar con otro trozo  chapa de color contrastado.

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Estuche de joyería 44.

Desplazar la ventana sobre la chapa que hay que recortar para llenarla, hasta conseguir la textura que convenga.

A continuación se recorta la pieza que ha de rellenar la ventana.

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Estuche de joyería 55.

Colocar la pieza en el interior de la ventana formada y retenerla mediante unas tiras adhesivas.

Normalmente, sólo se recorta una única ventana.

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Estuche de joyería 66.

Una vez se ha insertado ya la nueva pieza en la ventana, el centro del dibujo se ha perdido.

Hay que volver a dibujar los registros con ayuda del papel carbón.

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Estuche de joyería 77.

Todas las piezas están ya colocadas en su lugar.

La superficie lograda es algo más amplia que la de la tapa de la caja, con el fin de que se pueda ajustar con holgura.

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Estuche de joyería 88.

Se aplica la cola a la tapa, procurando que quede bien distribuida en la superficie de la caja.

Retener la chapa mediante tiras adhesivas para garantizar un buen contacto.

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Estuche de joyería 99.

Recortar los bordes sobrantes con un cútter.

Es muy importante no hacer desportillados en las piezas unidas.

Rayar reiteradamente sobre la misma línea marcada al principio. 

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