Impresión sobre tejido

Impresión sobre tejido.

De los sistemas de impresión sobre tejido (entre ellos contamos con la serigrafía) hay algunos procedimientos más cercanos a los profesionales, pero que son desarrollados desde el punto de vista individual, sin recurrir a grandes máquinas o a rodillos especiales que suelen estar demasiado alejados de los recursos propios de un bricolador. Aquí damos cuenta del uso de tampones y de pintado por diversos procedimientos.

Este método de impresión permite estampar varias veces un motivo decorativo sobre un tejido. Los tampones.

Este método de impresión permite estampar varias veces un motivo decorativo sobre un tejido. Se logra mediante tam­pones fabricados con diversidad de materiales: corcho, caucho, poliestireno expandido, espuma de poliuretano (con efectos es­peciales), linóleo, madera y… con una patata.

Realización de los tampones.

Se trata de lograr un relieve sobre cualquiera de los mate­riales citados anteriormente, el cual puede obtenerse por di­versos procedimientos tradi­cionales, como la talla con herramientas apropiadas (gubias, herramientas de corte, etc.). En ciertos casos, los rebajados en el material pueden conseguirse también por procedimientos menos ortodoxos, como el que­mado o tostado con lamparillas de soldar, con hierros de soldar eléctricos o calentados conve­nientemente, con aparatos do­mésticos de tostar, aunque tam­bién con punzones o herramien­tas que cada cual sabrá confec­cionarse limando las cabezas de los hierros o varillas.

Para proceder a este trabajo es conveniente señalar algunos detalles, tales como conseguir líneas muy estrechas que, en según qué clase de materiales, corren el riesgo de que se rom­pan. Es preferible buscar dibu­jos definidos con trazos anchos, limpios y bien marcados.

Por lo que concierne al material corcho se utilizará de pre­ferencia una cuchilla o cútter muy afilados que recorten lim­piamente este material blando, pero resistente. Se conseguirán fácilmente puntilleados en forma de losange, cuadraditos, etc., todos ellos con perfiles rectos siempre.

El caucho o goma en forma de placas superficialmente pla­nas también es muy apropiado para conseguir tampones de estampación. Marcar sobre la superficie el dibujo que se pien­sa realizar y hender los contor­nos o perfiles con una cuchilla afilada; se la hace correr sin hundirla demasiado, a fin de que no ofrezca mucha resistencia al avance. Las partes que deben eliminarse se desbastarán con cortes oblicuos y con raspados de escofinas curvadas.

La patata es un excelente ma­terial de fácil trabajo. Basta cor­tar una patata de gran tamaño por la mitad y tallarla con ayuda de un simple cuchillo de cocina tras marcar el dibujo.

Los tampones hechos con es­tos materiales de fácil realiza­ción tienen grandes ventajas, como ser muy adecuados para utilizarlos los niños, ya que ca­recen prácticamente de riesgos. En cambio, presentan el incon­veniente, debido a las caracte­rísticas del material y lo delica­do de su superficie, de que no se consiguen formas complica­das y muy texturadas, limitan­do sus posibilidades decorativas y obtención de tramados.

El corcho.

Con un cútter se corta un corcho como un rec­tángulo. De formas circulares se conseguirán también superficies curvadas. 1

Con un cútter se corta un corcho como un rec­tángulo. De formas circulares se conseguirán también superficies curvadas. 

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Con un pincel se entinta el tamp6n con el color elegido, el cual se emplea como viene servido y sin mezclas. 2

Con un pincel se entinta el tamp6n con el color elegido, el cual se emplea como viene servido y sin mezclas. 

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Aplicar el tampón presentándolo verticalmente contra el tejido. Apoyar con fuerza para con­seguir una buena impresión. 3

Aplicar el tampón presentándolo verticalmente contra el tejido. Apoyar con fuerza para con­seguir una buena impresión. 

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Emplear un tampón diferente para cada color. Tal como se muestra en la foto, con sencillos grafismos se logran excelentes efectos decorativos. 4

Emplear un tampón diferente para cada color. Tal como se muestra en la foto, con sencillos grafismos se logran excelentes efectos decorativos. 

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Después de que la pintura ha secado por completo se plancha la tela para fijar los colores. 5

Después de que la pintura ha secado por completo se plancha la tela para fijar los colores. 

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Taco de caucho o goma de borrar.

Después de haber recortado me­diante incisiones el taco de goma según el perfil 1

Después de haber recortado me­diante incisiones el taco de goma según el perfil que se desea lograr, los contornos del tampón se eliminan con la ayuda inapreciable de un cútter bien afilado. 

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 Impregnar el tampón de goma por medio de un pincel. 2

Impregnar el tampón de goma por medio de un pincel. 

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Con el taco de goma (que puede ser una goma de borrar) se logran motivos mejores que con un tampón de corcho, como en este babero de niño. 3

Con el taco de goma (que puede ser una goma de borrar) se logran motivos mejores que con un tampón de corcho, como en este babero de niño. 

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La patata.

Cortar una patata de gran tama­ño por la mitad y efectuar en po­sitivo el motivo a reproducir. 1

Cortar una patata de gran tama­ño por la mitad y efectuar en po­sitivo el motivo a reproducir.

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La patata proporciona un estampado muy limpio y definido.2

La patata proporciona un estampado muy limpio y definido. Antes de pintar con este tipo de tampón hay que repasar la superficie con un trapo saco que absorberá su humedad.

Poliestireno espandido.

El poliestireno expandido per­mite trabajos más elaborados y de tallas mayores. Se dibuja primero con un lápiz blando la superficie con el tema ele­gido y con una pirosierraeléctrica (ver la foto) se recorta fácilmente el material. La pirosierra consi­gue el recortado por calenta­miento de materiales combusti­bles, como son, además del po­liestireno, el mismo papel y el cartoncillo, algunos materia­les termoplásticos e incluso lá­minas muy delgadas de madera (chapas).

Otro aparato bastante análogo a él es el pirograbador, en el que se adoptan varias herra­mientas calentadas por una re­sistencia eléctrica. Es como un soldador eléctrico con el cam­bio de cabezas. Usado para re­blandecer y dibujar sobre mate­riales de bajo punto de fusión (como el poliestireno expandi­do), con él se marcarán trazos finos y nervaduras que, al que­dar rehundidas y no ser entin­tadas, saldrán en negativo cuan­do se haga la impresión.

Poliestireno expandido.

Dibujar con un rotulador de punta fina el motivo que se quiera reproducir sobre la superficie de la placa a propósito. 1

Dibujar con un rotulador de punta fina el motivo que se quiera reproducir sobre la superficie de la placa a propósito. 

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Recortar con atención la placa de poliestireno, para lo cual se resigue el contorno del dibujo con la pirosierra. 2

Recortar con atención la placa de poliestireno, para lo cual se resigue el contorno del dibujo con la pirosierra. 

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Para conseguir dibujos de nervaduras, rayas, contornos de flores, etc., emplear un pirogra­bador en el que se adaptará el cabezal que convenga. 3

Para conseguir dibujos de nervaduras, rayas, contornos de flores, etc., emplear un pirogra­bador en el que se adaptará el cabezal que convenga. 

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Impregnar el tampón con ayuda de un pequeño rodillo de espuma de poliure­tano. 4

Impregnar el tampón con ayuda de un pequeño rodillo de espuma de poliure­tano. Añadir a la tinta algo de espesante si el tejido es muy fino. 

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Aplicar el tampón sobre el tejido y apoyar fuertemente, tanto más cuanto más grande sea la superficie que se estampa. 5

Aplicar el tampón sobre el tejido y apoyar fuertemente, tanto más cuanto más grande sea la superficie que se estampa.

Entintado.

Se utiliza una tinta adecuada, que se podrá adquirir en las tiendas de artículos para artis­tas. Aun cuando aquí se usan los colores puros, pueden mez­clarse y conseguir tonos inter­medios y degradados.

Aparte estas tintas especiales se pueden emplear la tinta normal ti­pográfica, que tiene el inconve­niente de que tarda algo más en secar. Asimismo los colores de guache pueden servir para es­tampar sobre tejidos en los que se renuncia expresamente a la­varlos, pues con esta acción el color se disolvería. Los colores para serigrafía pueden emplear­se siempre y cuando tengan una consistencia espesa.

Mediante un pincel o rodillo se entinta la superficie del tam­pón. Una vez impregnado se aplica con fuerza el tampón so­bre el tejido para cada nueva impresión. Si ésta se nota de­fectuosa es preferible corregirla con el pincel. Es muy práctico usar pequeños rodillos de espu­ma cuando el tampón es de po­liestireno expandido.

Una vez está bien seca la impresión, se fijan los colores mediante planchado entre dos hojas de papel crepé. Emplear la plancha con la graduación «algodón »,

El linograbado.

El tampón conseguido con placas de linóleo tiene la venta­ja de que lo mismo puede em­plearse como tal tampón, con reiteradas aplicaciones sobre una superficie de tela, como en el sistema de impresión mediante la acción de una prensa o tórculo.

En el primer caso, el elemento impresor es móvil y se desplaza sobre un soporte plano; en el segundo, la placa impresora está fija.

La impresión que usa tampón tiene por objeto reiterar un mis­mo motivo o dibujo. En cam­bio, la impresión sobre mesa fija, más artística, permite reali­zar cuadros o decorados de mucho mayor dimensión.

La ventaja del linograbado estriba quizás en esta mayor posibilidad de grabar sobre una placa de grandes dimen­siones. Sin embargo, ahora es preferible emplear trozos de linóleo que permitan ser apretados contra el tejido por un sistema puramente manual, sin ninguna máquina.

Una vez elegido el motivo, se dibuja sobre la placa de li­nóleo y luego, con las herra­mientas propias para este tipo de trabajo (diferentes clases de gubias y de cuchillas), se efectúa la talla, que puede ser en positivo o en negativo. El sistema en negativo es de mu­cho más fácil la realización, ya que no requiere arrancar de­masiado material, pues basta repasar los contornos del dibujo con una gubia en forma de V. En cambio, el dibujo en positivo implica que se elimine el mate­rial que rodea el motivo.

Por tanto, lo primero que debe hacerse es determinar el contorno del motivo con una cuchilla puntiaguda y aguzada, y luego retirar el material colin­dante con una gubia curva de vaciado. Cuando se realiza este trabajo hay que sostener firme­mente el mango (ver foto), apo­yar la base de la herramienta y empujarla hacia delante de ma­nera continuada.

Hay que trabajar siempre de abajo arriba reteniendo la placa con la mano, de manera que ésta no se halle nunca en la dirección de trabajo de la herramienta, a fin de no provocar percances si la gubia se escapase al empu­jarla.

Una vez acabado el grabado sobre la placa, y antes de pro­ceder a su entintado, se coloca sobre un trozo de papel de pe­riódico o de embalar, que se irá cambiando a medida que vaya ensuciándose.

Sobre un trozo de cristal se deposita la cantidad de tinta ne­cesaria y con un rodillo de espu­ma pasando sobre ella se impreg­na la superficie del linóleo ya ta­llado. Este entintado se ejecuta con un movimiento de vaivén del rodillito, cuidando de cubrir toda la superficie. La tinta no penetra­rá en las partes rebajadas. A continuación se podrá proceder a la impresión del tejido actuan­do por presión. No hay que ol­vidar cambiar o superponer el papel situado debajo de la pla­ca, que lógicamente se habrá manchado durante la operación anterior.

A fin de conseguir una perfec­ta impresión es aconsejable la técnica siguiente: arrollar el teji­do alrededor de una varilla o un tubo de cartón o de plástico, para desplegarlo gradualmente sobre la placa entintada, Y colo­car la placa y el tejido en un mismo eje de simetría.

A continuación, cuando la tela está depositada sobre la placa, pasar suavemente en toda su dimensión sobre la tela el fro­tador o taco, que consigue que la tinta cale en las fibras de la tela.’ Levantar con cuidado el te­jido y dejar secar la tinta.

Cuando está seca la tinta se fijan los colores planchando el tejido con la graduación «algodón». Hacerlo intercalando dos hojas de papel crepé o de periódico. Limpiar la placa al chorro de agua antes de que los colores se sequen en la misma placa.

Después de haber calcado el di­bujo se repasan todos los perfiles mediante un lápiz blanco del llamado tipo acuarela. 1

Después de haber calcado el di­bujo se repasan todos los perfiles mediante un lápiz blanco del llamado tipo acuarela. 

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Aplicar la hoja de papel de calco en el lugar conveniente de la placa de linóleo y repasar luego los per­files del dibujo. 2

Aplicar la hoja de papel de calco en el lugar conveniente de la placa de linóleo y repasar luego los per­files del dibujo. 

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Con una gubia en V se repasen los trazos. Avanzar la herra­mienta mientras se mantiene la placa con la otra mano. 3

Con una gubia en V se repasen los trazos. Avanzar la herra­mienta mientras se mantiene la placa con la otra mano. 

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Emplear una gubia en forma de U para rehundir las superficies an­chas de la placa. 4

Emplear una gubia en forma de U para rehundir las superficies an­chas de la placa. 

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Una vez acabado el grabado de linóleo se deposita sobre una hoja de papel de embalar o de periódico, antes de aportar la tinta. 5

Una vez acabado el grabado de linóleo se deposita sobre una hoja de papel de embalar o de periódico, antes de aportar la tinta. 

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El entintado del rodillito de espuma se realiza sobre una placa de vidrio en la que se habrá depositado la cantidad de pintura necesaria. 6

El entintado del rodillito de espuma se realiza sobre una placa de vidrio en la que se habrá depositado la cantidad de pintura necesaria. 

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Con ayuda del rodillito de espuma de poliuretano creado especialmente con esta finalidad se entinta por completo la placa de linóleo ya grabada. 7

Con ayuda del rodillito de espuma de poliuretano creado especialmente con esta finalidad se entinta por completo la placa de linóleo ya grabada. 

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Arrollar el tejido alrededor de una varilla de madera,8

Arrollar el tejido alrededor de una varilla de madera, plástico o cartón ya continuación des­plegarlo paulatinamente sobre la placa de linóleo. 

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Repasar cuidadosamente con el frotador toda la superficie de la tela, a fin de que el colo­rante penetre en las fibras de ella. 9

Repasar cuidadosamente con el frotador toda la superficie de la tela, a fin de que el colo­rante penetre en las fibras de ella. 

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Separar delicadamente el tejido de su base. El motivo tiene que quedar limpia­mente impreso en el tejido. 10

Separar delicadamente el tejido de su base. El motivo tiene que quedar limpia­mente impreso en el tejido. 

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Para lograr una cenefa u orla de color alrede­dor del dibujo se puede enmascarar el motivo y pasar el rodillo de es­puma por el contorno.11

Para lograr una cenefa u orla de color alrede­dor del dibujo se puede enmascarar el motivo y pasar el rodillo de es­puma por el contorno.

Con el tejido ya seco se recorta el material so­brante de los orillos 

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Mediante la técnica del linograbado se realizan tampones para reitera­das estampaciones de un mismo motivo.12

Mediante la técnica del linograbado se realizan tampones para reitera­das estampaciones de un mismo motivo.

Aquí el tema es en positivo. Como en el caso prece­dente, se entinta con un rodillo de espuma. 

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El tampón, es decir, el elemento de estampa­ción móvil que se des­plaza sobre el tejido, per­mite obtener decoracio­nes de mucho efecto por su reiteración. 13

El tampón, es decir, el elemento de estampa­ción móvil que se des­plaza sobre el tejido, per­mite obtener decoracio­nes de mucho efecto por su reiteración.

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