Jarra y tetera

La mayoría de las vasijas se utilizan como recipientes de líquidos o para repartirlos. Y aunque gene­ralmente la técnica de elaboración de jarras o cántaros es una mera variante de la utilizada para cilin­dros, requiere además la fabrica­ción de picos y pitorros.Técnicas básicas para hacer una jarra o una tetera.

La mayoría de las vasijas se utilizan como recipientes de líquidos o para repartirlos. Y aunque gene­ralmente la técnica de elaboración de jarras o cántaros es una mera variante de la utilizada para cilin­dros, requiere además la fabrica­ción de picos y pitorros.

Picos.

Elaborar un pico es tarea muy simple, pues únicamente se requie­re efectuar una ligera modifica­ción en la vasija. Algunos ceramis­tas hacen el pico inmediatamente después de tornear la pieza; otros prefieren esperar una o dos horas, lo suficiente para que la pieza pier­da su primera humedad. El pico sólo debe hacerse si la arcilla está blanda y en estado maleable.

Selecciónese el lugar del borde de la vasija donde se desea efectuar el pico y sujétense las zonas adya­centes de la pared por ambos lados con el índice y el dedo mayor de la mano izquierda. A partir de aquí el pico se hace mediante la acción del dedo índice de la mano derecha (si se desea un pico ancho, utilí­cense dos dedos). Téngase presente que el líquido debe fluir suavemen­te desde la parte más ancha del interior de la vasija; por consi­guiente, el pico deberá comenzar­se en dicha zona.

Mójese el dedo índice de la mano derecha en agua y, mediante unos cuantos movimientos suaves, pero firmes, estírese poco a poco la arcilla de la boca de la vasija hasta conseguir el pico deseado.

Por último, púlase el pico con un trocito de piel de ante húmeda.

Pitorros.

Los pitorros son simples apéndi­ces, elaborados con el torno, que se unen con un poco de barbotina a las piezas principales. Pese a que son muy fáciles de hacer, los cera­mistas inexpertos suelen encon­trar innumerables dificultades al colocarlos, pues deben estar en perfecta armonía con la pieza.

Tornéese y desbástese el cuerpo de la vasija, pero manténgase hú­medo en el interior del armario. Realícense en el torno unos cuan­tos cilindros pequeños y déjense endurecer en el mismo grado que la vasija. Utilícese un cuchillo para dar forma a la base del pitorro, con vistas a su futura unión a la vasija.

Agujeréese la pared de la vasija, para hacer el colador, con un pe­queño perforador de madera o bien con la punta de un cuchillo.

Rásquense las superficies que deben pegarse mediante un pun­zón, aplíquese una capa de barbo­tina y júntense ambas piezas.

Si se desea, pueden efectuarse ulteriores modificaciones tanto en el caño como en la figura, pero posteriormente la vasija deberá co­locarse de nuevo en el armario hú­medo para que la humedad se dis­tribuya uniformemente.

Asas.

Las asas se consiguen mediante una habilidad que se va adquirien­do poco a poco, por lo que no de­ben esperarse resultados positivos de inmediato.

Empiécese con un rollo grueso de la misma arcilla utilizada en la elaboración de la vasija, pero hú­meda y bien amasada.

Córtese un trozo del rollo de unos 10 cm de largo y sosténgase con la mano izquierda.

Mójese la mano derecha y estí­rese el trozo de rollo hacia abajo entre el pulgar y los restantes de­dos. Se requerirán doce o más ac­ciones de este tipo para llevar a cabo dicha tarea. Lubríquese la mano derecha cada vez.

Seguidamente, dóblense las asas hasta que adopten la curvatura re­querida y déjense endurecer en una tabla de madera al aire libre duran­te una hora aproximadamente. Eli­mínese la arcilla sobrante y pé­guense las asas, con un poco de barbotina espesa, a las zonas pre­viamente rascadas de la vasija.

Tapas.

Las tapas constituyen las tapa­deras más fáciles de hacer, pues se trata de pequeños cilindros que, en posición invertida, se ajustan al cuello de la vasija.

Hágase la tapa inmediatamente después del cuerpo principal de la vasija. Utilícense unos calibradores para medir el diámetro exterior del cuello de la pieza y hágase con el torno un pequeño cilindro del mis­mo diámetro interior.

Déjense endurecer la vasija y la tapa conjuntamente y desbástense a la vez. Péguese la tapa al plato del torno y púlase su base.

La tapa debe ajustarse a la vasija. En caso de que no sea así, eli­mínese algo de arcilla de la pared exterior de la vasija.

Sosténgase con cuidado la pared de la vasija a cada lado del punto que se ha elegido para efectuar el pico.Sosténgase con cuidado la pared de la vasija a cada lado del punto que se ha elegido para efectuar el pico.

 

 

 

 

 

 

Obténgase el pico por la aceren del dedo índice de la mano dere­cha. Púlase el borde con un troci­to de piel de ante.Obténgase el pico por la aceren del dedo índice de la mano dere­cha.
Púlase el borde con un troci­to de piel de ante.

 

 

 

 

 

Para hacer el pitorro, elabórese con el torno un pequeño cilindro puntiagudo. Déjese endurecer antes de seguir adelante.Para hacer el pitorro, elabórese con el torno un pequeño cilindro puntiagudo.
Déjese endurecer antes de seguir adelante.

 

 

 

 

 

Rásquense ambas superficies con un punzón y efectúese la rejilla-­colador. Aplíquese barbotina an­tes de colocar el pitorro.Rásquense ambas superficies con un punzón y efectúese la rejilla-­colador.
Aplíquese barbotina an­tes de colocar el pitorro.

 

 

 

 

 

Para hacer la tapadera, mídase el diámetro exterior del cuello de la vasija con la ayuda de unos cali­bradores.Para hacer la tapadera, mídase el diámetro exterior del cuello de la vasija con la ayuda de unos cali­bradores.

 

 

 

 

 

 

Dicha medida equivale al diáme­tro interno de la tapadera la cual se tornea como si se tratara de un cilindro pequeño.Dicha medida equivale al diáme­tro interno de la tapadera la cual se tornea como si se tratara de un cilindro pequeño.

 

 

 

 

 

 

Desbástese la parte superior de la tapadera del mismo modo que se procede cuando se trata de la base de un cilindro o de un bol.Desbástese la parte superior de la tapadera del mismo modo que se procede cuando se trata de la base de un cilindro o de un bol.

 

 

 

 

 

 

Elabórese el asa con arcilla bien amasada. Sosténgase la arcilla con la mano izquierda y estírese y apriétese con la derecha.Elabórese el asa con arcilla bien amasada.
Sosténgase la arcilla con la mano izquierda y estírese y apriétese con la derecha.

 

 

 

 

 

Con la mano derecha húmeda, dese forma al asa con cuidado. Dóblese cuanto sea preciso y dé­jese endurecer sobre una tabla.Con la mano derecha húmeda, dese forma al asa con cuidado. Dóblese cuanto sea preciso y dé­jese endurecer sobre una tabla.

 

 

 

 

 

 

Rásquense las superficies a unir y aplíquese barbotina sobre las mismas. Suéldense ambas piezas firmemente.Rásquense las superficies a unir y aplíquese barbotina sobre las mismas. Suéldense ambas piezas firmemente.
 
 

Selecciónese el lugar del borde de la vasija donde se desea efectuar el pico y sujétense las zonas adya­centes de la pared por ambos lados con el índice y el dedo mayor de la mano izquierda. A partir de aquí el pico se hace mediante la acción del dedo índice de la mano derecha (si se desea un pico ancho, utilí­cense dos dedos). Téngase presente que el líquido debe fluir suavemen­te desde la parte más ancha del interior de la vasija; por consi­guiente, el pico deberá comenzar­se en dicha zona.Material necesario para hacer jarras y teteras.

Arcilla húmeda bien amasada. Bol pequeño con agua. Esponja “oreja de elefante”. Punzón.

Cuchillo.

Alambre.

Una tira de piel de ante.

Calibradores.

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