Mantenimiento de cisternas y descargas de WC

Mantenimiento de cisternas y descargas de WC

Toda cisterna tiene, generalmente, una entrada y una salida del líquido, puntos a los que hay que prestar atención para un correcto mantenimiento. En las descargas de WC, que son llenadas y vaciadas con mucha frecuencia, es habitual que se presenten problemas.Toda cisterna tiene, generalmente, una entrada y una salida del líquido, puntos a los que hay que prestar atención para un correcto mantenimiento. En las descargas de WC, que son llenadas y vaciadas con mucha frecuencia, es habitual que se presenten problemas.

Las descargas de WC, compara­das con la mayoría de otras cis­ternas para agua, son de una ca­pacidad mucho más reducida. Pero esta pequeña cantidad de agua que contienen es vaciada y relle­nada varias veces cada día. Es in­dudable que los dispositivos que ali­mentan el depósito y se encargan de vaciarlo sufren, además de las even­tuales acciones de la misma agua o de los elementos que arrastran, un nota­ble desgaste en los mecanismos.

Por lo tanto, e independientemente del perfeccionamiento que puedan acreditar los mecanismos que se en­cargan de controlar el llenado y el va­ciado, es importante que se preste atención a cualquier anomalía que se detecte.

Dispositivos de una descarga de WC.

Hay que efectuar una revisión perió­dica de todos los dispositivos, como medida de precaución, aunque no se note ningún fallo en el funcionamiento. Si bien casi todas las cisternas para agua están dotadas de los mismos elementos de funcionamiento que las descargas de WC -es decir, un dispo­sitivo de entrada y control del llenado de agua, junto con otro para la salida de la misma-, es en las descargas de WC donde ambos dispositivos están en verdad más dotados de perfeccio­namientos en los mecanismos que los integran.

En una cisterna corriente, ambos, sistemas de entrada y de vaciado pue­den quedar limitados a sendos grifos corrientes de accionamiento manual a los que se acude cada vez que es ne­cesario. En cambio, en las descargas de WC interesa, debido a las reitera­das veces que se hace servir, que es­tos dispositivos actúen con el máximo de autonomía, pero en perfecta coordi­nación automática: cada vez que se vacía de inmundicias la taza, da lugar a un llenado, que se realiza de manera que, al llenarse el depósito en la medida calculada, se cierra la entrada del agua.

Así pues, hay dos elementos básicos en una descarga de WC: el sistema de entrada y el sistema de salida.

Dispositivos de entrada.

El dispositivo de entrada, además de un grifo que permite cortar la ali­mentación del depósito en caso nece­sario y que suele estar situado fuera, pero en un sitio inmediato a la cisterna, es una válvula que se abre cuando el depósito ha quedado vaciado de agua y que se cierra cuando el líquido ha al­canzado un nivel previsto.

El control de este nivel se suele con­seguir con un flotador o boya, situado en un extremo de una varilla que tiene en su otro extremo una válvula de ob­turación que cierra el paso del agua. No todos los dispositivos de entrada responden por completo a esta fórmu­la simplificada, pero casi todos ellos, de una forma u otra, aplican este prin­cipio, aunque sea de un modo más complejo.

Dispositivo de descarga.

Dispositivos de diversa índole, gene­ralmente a base de una palanca ma­nual o de un mando electromecánico, hacen que se vacíe de manera súbita y en el mayor caudal posible el agua re­tenida en la cisterna. Además de recu­rrir a la colocación de la cisterna en un sitio elevado para aprovechar así la fuerza de gravedad, hay otros siste­mas que, sin estar el depósito elevado, sino situado junto a la misma taza, con­siguen igualmente esta fluxión impor­tante de agua capaz de arrastrar las in­mundicias.

Un sistema que aún subsiste en vi­viendas antiguas es el de una campa­na de fundición, muy pesada y que, al ser levantada, deja completamente abierto el conducto de desagüe. Al sol­tar la cadena, mediante la cual se ac­ciona la palanca que la levanta, la cam­pana cae y tapona el conducto de salida, logrando de este modo la obtu­ración.

Debido al deterioro de las campa­nas, por estar inmergidas y ser propen­sas, por lo tanto, a la corrosión, este sistema ha sido reemplazado casi de manera general por unas válvulas de obturación que pueden actuar por sim­ple depositación o cuyo contacto está reforzado por la acción de un resorte que empuja constantemente la válvula.

El fluxómetro.

Además de las variantes de los sis­temas de descarga que se acaban de mencionar, hay un modo de limpiar mediante una intensa fluxión de agua la taza de un WC. Esto se logra me­diante los aparatos denominados flu­xómetros. Estos dispositivos son gri­fos especiales de cierre automático capaces de dar paso a una fluxión de dos litros por segundo. Ahora bien, es­tos aparatos solamente pueden fun­cionar cuando se dispone de una gran presión en las conducciones de ali­mentación, cosa que no es corriente en la mayoría de viviendas, tanto unifa­miliares como de muchos vecinos. En cambio, sí los tienen algunos grandes edificios urbanos, además de ser nor­malmente utilizados en una gran ma­yoría de hoteles y en algunos locales públicos.

Posibles averías.

La descarga de WC es uno de los puntos que requieren mayor número de reparaciones, debido al reiterado uso de sus dispositivos ya que los me­canismos están en contacto con el agua. Se ha avanzado bastante con el uso de accesorios no metálicos en los dispositivos utilizados tanto en el siste­ma de entrada como en el de vaciado.

Otro inconveniente, casi subsanado en los depósitos incorporados a la mis­ma taza, es el de tener que acceder a sitios incómodos cuando se utilizan cisternas de descarga situadas en un sitio elevado: para disimularlas, en al­gunos casos se alojan en un altillo in­mediato, de difícil acceso. Este oculta­miento puede motivar accidentes, ya que, al no detectar fácilmente su mal funcionamiento, se pueden producir escapes y, en algunos casos, incluso inundaciones.

Por lo tanto, y esto vale igual para cual­quier tipo de cisterna, tanto si se halla a la vista como situada en un lugar escon­dido, conviene que sean periódica­mente lubricados sus elementos.

Las averías de un depósito de des­carga se pueden agrupar en dos ele­mentos básicos, a los que ya se ha he­cho alusión: la válvula de admisión de agua y la válvula de descarga o vacia­do. No hay que olvidar, pese a esta in­dividualización, que existe una corres­pondencia entre ambos dispositivos y que previamente hay que asegurarse cuál es la causa principal que origina el defectuoso funcionamiento de una cis­terna.

Defectuoso ajuste de la válvula.

Los elementos que intervienen en la obturación no logran que ésta sea per­fecta. Puede deberse a que las su­perficies que entran en contacto, ya sea por herrumbre o por haberse ad­herido alguna impureza, no quedan perfectamente adheridas y, conse­cuentemente, al carecer de perfecta estanqueidad, el agua aunque sea de manera casi mínima, continúa flu­yendo.

Para solventarlo, hay que proceder en primer lugar, después de separar convenientemente ambos elementos, a limpiarlos con cuidado, preferible­mente con estropajo metálico o puliendo las superficies con tela esmeril. Para actuar, se tendrá que haber ce­rrado el grifo de entrada al depósito y, a continuación, haber vaciado todo el depósito actuando sobre la válvula de descarga. Entonces se podrá, des­montando convenientemente el dispo­sitivo de entrada, llegar a cada una de las piezas. Al haber vaciado de agua el depósito, la boya o flotador habrá caí­do hacia el fondo; accionando arriba y abajo la varilla que la retiene en su ex­tremo, se podrá detectar el fallo de la válvula.

Después de pulir las paredes respec­tivas de la válvula, no estará demás engrasar con un desoxidante, antes de montarla de nuevo y de comprobar que funciona correctamente, abriendo de nuevo el grifo de paso. Al llegar la boya al punto más alto, no debe fluir más agua. Muchos dispositivos de entrada suelen tener un tubo cuya función es evitar la libre caída del agua desde la válvula.

Conviene que este tubo esté libre de impurezas y es aconsejable además limpiarlo si es fácil separarlo del cuer­po principal. Hay que controlar que el agua fluye bien y que cesa la fluxión al cerrarse la válvula.

Los modernos dispositivos de válvu­la de admisión atenúan casi totalmente el ruido del agua al entrar en el depósi­to después de haberse descargado éste.

Defectuoso funcionamiento de la boya o flotador.

Aunque con el uso de los materiales plásticos, especialmente las espumas de poliestireno, se puede decir que han desaparecido casi todos los pro­blemas de funcionamiento del flotador, es conveniente que se continúen te­niendo en cuenta, especialmente si se comprueba que la cisterna dispo­ne de boyas huecas o de campanas, tanto si son metálicas como de mate­rial plástico.

Las boyas están inmergidas en el agua solamente en su mitad inferior. Si lo estuvieran más, la varilla que la re­tiene quedaría sumergida y no logra­ría, por lo tanto, que la válvula de ob­turación cerrara totalmente.

Esta inmersión (que puede ser total si una boya de bola hueca de material metálico o plástico tiene un agujero) da lugar a una entrada continua de agua por la válvula de admisión; si no existe un aliviadero suficiente que compense la cantidad de agua que entra en el dis­positivo de descarga, se origina un re­bosamiento del depósito y una inunda­ción del sitio en donde está emplazada la cisterna.

Para evitar posibles accidentes, es­pecialmente en casas con instalacio­nes anticuadas, se recomienda cerrar siempre la llave de paso general del agua durante ausencias prolongadas. Esta es la forma de asegurarse de que no se produzca un escape de agua y se inunde la vivienda.

Reemplazar una boya no ofrece in­convenientes, pues la deteriorada puede ser sustituida fácilmente o bien se puede renovar todo el sistema de entrada de agua con un recambio idó­neo de los que hay en el mercado.

Otras intervenciones en el flotador.

La varilla del flotador, por cualquier circunstancia, como una revisión pe­riódica, por ejemplo, puede quedar de­formada. Si es así, pueden darse dos casos: uno de ellos es que la varilla quede doblada hacia arriba y que se produzca un nivel más alto del necesa­rio en el agua de la cisterna; el otro ca­so es que, inversamente, la varilla que­de doblada hacia abajo, con lo que la cantidad de agua depositada en la cis­terna será algo menor. Tanto en una si­tuación como en la otra, bastará actuar con ambas manos para corregir la de­formación.

Este accionamiento sobre la varilla, que se puede efectuar sin necesidad de cortar la entrada del agua en el gri­fo de alimentación, puede resultar in­teresante realizarlo cuando se desee aumentar la cantidad de agua que se vierte en la taza o, inversamente, re­ducirla.

Este último caso es importante te­nerlo en cuenta si se quiere reducir el consumo de agua, por ejemplo en cir­cunstancias de escasez. Se ha de re­cordar que la cantidad de agua que se descarga es muchas veces excesiva para lograr una buena evacuación de las inmundicias contenidas en la taza, particularmente cuando se trata sólo de aguas menores.

Defectos de la válvula de descarga.

Dejando aparte el sistema de des­carga mediante campana, de difícil re­paración si no se encuentra una cam­pana idéntica a la deteriorada por la herrumbre, los dispositivos de descar­ga suelen basarse en dos sistemas esenciales.

Válvulas que obturan por la sola pre­sión del agua acumulada en el depósi­to. Son muy divulgadas, pero, al ser tan precaria la presión existente en una cisterna, con sólo una pequeña partícula intercalada entre los elemen­tos encargados de lograr la estanquei­dad, ésta no se realiza totalmente. Ello suele detectarse fácilmente, viendo que en la taza se producen unos refle­jos que demuestran el continuo fluir, aunque casi sea imperceptible, del agua. Pese a este insignificante flujo, hay que tener en cuenta que la perma­nencia de este defecto puede repre­sentar a la larga unas pérdidas impor­tantes de agua y elevar bastante el consumo.

La única manera de corregir este de­fecto consiste en llevar a cabo una es­merada limpieza de los elementos que entran en contacto, a fin de conseguir la obturación. Para ello se cierra la en­trada de agua, se vacía la cisterna y se desmonta todo el dispositivo de des­carga. Salvo que se detecten deterio­ros en el material de las juntas (en cuyo caso hay que reemplazarlos), es casi seguro que se notará la presencia de corpúsculos, generalmente arrastra­dos por la misma agua que se utiliza, que han quedado retenidos o en­cajados parcialmente en el cuerpo blando de las juntas de estanquei­dad. Puede ser que estas partículas hayan deteriorado asimismo las jun­tas blandas, en cuyo caso se deberán sustituir.

Válvulas que obturan mediante un resorte. En este caso, debido a la pre­sión del resorte, es muy probable que las partículas depositadas entre las juntas blandas no logren una separa­ción entre éstas y que se produzca, por lo tanto, una pérdida a través del siste­ma de obturación.

Si existe pérdida, será señal de que las partículas estacionadas son impor­tantes en tamaño y dureza. También en este caso convendrá proceder a la limpieza cuidadosa de los elementos de obturación, eliminando con todo es­mero los cuerpos extraños que ocasio­nan la fuga.

Para evitar esta clase de pérdidas, que se inician, por regla general, casi imperceptiblemente y suelen ir au­mentando con el tiempo, se recomien­da revisar periódicamente los elemen­tos que intervienen en una cisterna de descarga de WC. En cualquier inter­vención, sea de mantenimiento, de inspección o de reparación, es impor­tante no olvidar la lubricación de los elementos que tienen articulación, ro­zan entre sí o encajan.

Conjunto de taza de W.C. con cisterna incorporada, del tipo denominado "de mochila", dotada de dispositivo de entrada de agua Fluidmaster, que casi elimina los ruidos y ofrece un eficaz y largo rendimiento. Además de un modelo para entrada de agua lateral tiene otro para entrada de agua inferior.Conjunto de taza de W.C. con cisterna incorporada, del tipo denominado «de mochila», dotada de dispositivo de entrada de agua Fluidmaster, que casi elimina los ruidos y ofrece un eficaz y largo rendimiento. Además de un modelo para entrada de agua lateral tiene otro para entrada de agua inferior.

 

 

 

 

 

 

Esquema del funcionamiento de una cisterna de descarga muy divulgada. 1 Dispositivo de alimentación para entrada lateral de agua. La válvula está alojada en un cuerpo cerrado del que sale por su parte inferior el tubo que conduce el agua hacia el fondo del depósito, evitando así la caída libre y el consiguiente ruido. 2 Flotador en forma de vaso invertido, situado en el extremo de una varilla redonda. Al descargarse la cisterna, el flotador cae y abre la válvula para que entre el agua. 3 Dispositivo de descarga especialmente concebido para que sea efectivo en una cisterna baja ("de mochila"). 4 Pomo que asoma sobre la tapa de la cisterna. Tirando de él hacia arriba, se abre la válvula de descarga. 5 Tornillos de fijación de la cisterna a la taza de W C. provistos de palomillas que se atornillan por la parte inferior trasera de la taza.
Esquema del funcionamiento de una cisterna de descarga muy divulgada.

1 Dispositivo de alimentación para entrada lateral de agua. La válvula está alojada en un cuerpo cerrado del que sale por su parte inferior el tubo que conduce el agua hacia el fondo del depósito, evitando así la caída libre y el consiguiente ruido.

2 Flotador en forma de vaso invertido, situado en el extremo de una varilla redonda. Al descargarse la cisterna, el flotador cae y abre la válvula para que entre el agua.

3 Dispositivo de descarga especialmente concebido para que sea efectivo en una cisterna baja («de mochila»).

4 Pomo que asoma sobre la tapa de la cisterna. Tirando de él hacia arriba, se abre la válvula de descarga.

5 Tornillos de fijación de la cisterna a la taza de W C. provistos de palomillas que se atornillan por la parte inferior trasera de la taza.

En la tapa va incorporado el pomo tirador, cuyo extremo inferior en forma de L se engarza en el alojamiento de la parte superior del dispositivo de descarga.En la tapa va incorporado el pomo tirador, cuyo extremo inferior en forma de L se engarza en el alojamiento de la parte superior del dispositivo de descarga.

 

 

 

 

 

 

 

Los depósitos de descarga situados en lo alto continúan siendo muy usados. Su principal objetivo es proporcionar una caída intensa del agua en el interior de la taza. Las válvulas de descarga actuales facilitan el mismo objetivo sin tener que colocar la cisterna en la parte alta o esconderla en un altillo situado encima del cuarto de aseo.Los depósitos de descarga situados en lo alto continúan siendo muy usados. Su principal objetivo es proporcionar una caída intensa del agua en el interior de la taza. Las válvulas de descarga actuales facilitan el mismo objetivo sin tener que colocar la cisterna en la parte alta o esconderla en un altillo situado encima del cuarto de aseo.

 

 

 

 

 

 

Esquemas de dos sistemas tradicionales de sistemas de llenado y vaciado de cisternas. El de la parte superior ha suplido, en varias versiones y patentes, al sistema más antiguo de campana, que se representa en la parte inferior.Esquemas de dos sistemas tradicionales de sistemas de llenado y vaciado de cisternas. El de la parte superior ha suplido, en varias versiones y patentes, al sistema más antiguo de campana, que se representa en la parte inferior.

 

 

 

Válvula de alimentación de agua del tipo Fluidmaster para cisternas alimentadas por la parte inferior.Válvula de alimentación de agua del tipo Fluidmaster para cisternas alimentadas por la parte inferior.

 

 

 

 

 

 

 

 

Una válvula de alimentación de agua del tipo Fluidmaster para cisternas que reciben el agua por la parte superior.Una válvula de alimentación de agua del tipo Fluidmaster para cisternas que reciben el agua por la parte superior.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dos versiones de dispositivos de alimentación para cisternas. El de arriba tiene incorporado el flotador de poliestireno expandido. El de abajo carece del flotador, pero dispone de un tubo que dirige el agua hacia el fondo de la cisterna, evitando el ruido provocado por la caída libre del agua desde te válvula.Dos versiones de dispositivos de alimentación para cisternas. El de arriba tiene incorporado el flotador de poliestireno expandido. El de abajo carece del flotador, pero dispone de un tubo que dirige el agua hacia el fondo de la cisterna, evitando el ruido provocado por la caída libre del agua desde te válvula.

 

 

 

 

Dos equipos de válvula de descarga y los complementos para su fijación y para tirar de la palanca de accionamiento. El de la izquierda consigue el cierre por la simple presión del agua, en tanto que el de la derecha tiene un resorte que contribuye a la obturación.Dos equipos de válvula de descarga y los complementos para su fijación y para tirar de la palanca de accionamiento. El de la izquierda consigue el cierre por la simple presión del agua, en tanto que el de la derecha tiene un resorte que contribuye a la obturación.

 

 

 

 

 

 

 

El fluxómetro es un sistema utilizado para evacuación de aseos cuando se dispone de agua con mucha presión en la instalación.El fluxómetro es un sistema utilizado para evacuación de aseos cuando se dispone de agua con mucha presión en la instalación.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cisterna de material cerámico, en la que se ven sus sistemas y dispositivos para entrada y descarga del agua. Estos elementos se muestran individualizados fuera.Cisterna de material cerámico, en la que se ven sus sistemas y dispositivos para entrada y descarga del agua. Estos elementos se muestran individualizados fuera.

 

 

 

 

 

 

Accionamiento para doblar la varilla en cuyo extremo está el flotador, de modo que este quede a un nivel inferior al que tendría si estuviera recto.Accionamiento para doblar la varilla en cuyo extremo está el flotador, de modo que este quede a un nivel inferior al que tendría si estuviera recto.

 

 

 

 

La varilla doblada hacia abajo hace que el flotador, al hallarse más abajo, obture la válvula de entrada y en el depósito haya menos agua.La varilla doblada hacia abajo hace que el flotador, al hallarse más abajo, obture la válvula de entrada y en el depósito haya menos agua.

 

 

 

 

Para enderezar la varilla, se retiene cerca de la válvula de entrada y se apalanca hacia arriba desde el extremo donde se halla el flotador.Para enderezar la varilla, se retiene cerca de la válvula de entrada y se apalanca hacia arriba desde el extremo donde se halla el flotador.