Mesita de centro de rápida construcción

Mesita de centro de rápida construcción.- Manualidades muebles. Pieza barata y rápidamente realizada que ocupará su lugar en la sala de estar y prestará muchos servicios, ya que en ella caben revistas y algunos cachivaches. Su superficie es suficientemente resistente para ponerle vasos con bebidas, sin miedo a posibles manchas.Mesita de centro de rápida construcción.- Manualidades muebles.

Mesita de centro. Pieza barata y rápidamente realizada que ocupará su lugar en la sala de estar y prestará muchos servicios, ya que en ella caben revistas y algunos cachivaches. Su superficie es suficientemente resistente para ponerle vasos con bebidas, sin miedo a posibles manchas.

Aquí tenemos esta mesita de centro, que puede servir tanto en un salón de recibir como para usar­la en cualquier ocasión que se nos ofrezca ante nuestros amigos. Con ella podremos completar nuestro modesto mobiliario y tenerla a ma­no como mueble para todo uso.

La construcción de la mesa es extremadamente simple, tal como se puede ver en el croquis despie­zado que se acompaña. El material se reduce a un tablero listonado o aglomerado chapado de 19 mm de grosor y a una tira de chapa para forrar los cantos, preferi­blemente del tipo que se encola mediante el calor proporcionado por una plancha eléctrica.

Fotos y consejos.

Montaje a media madera de los dos tableros que forman la peana. Chapar previamente los tableros, si no lo están.
Montaje a media madera de los dos tableros que forman la peana. Chapar previamente los tableros, si no lo están.

En la mesita aquí representada se ha utilizado tablero chapado con pino por ambas caras. Pero también puede usarse otro tipo de revestimiento que esté en conso­nancia con los demás muebles que deben acompañar a la mesita. Qui­zá merecen tenerse en cuenta las posibles tiras de chapa en una u otra maderas antes de tomar una decisión respecto al chapado del tablero.

De todos modos, si se nos ocurre elegir una madera de color oscuro es casi seguro que podrá igualarse la chapa de grueso a la de los tableros tiñéndola conveniente­mente. Esta labor es recomendable antes de aplicar la chapa al canto. Se realizará más fácilmente y no se correrá el riesgo de manchar la superficie de la mesita con el tinte que se emplee. Un tinte a base de anilina al agua servirá para el caso.

Recuérdese que antes de aplicar definitivamente el baño de teñido conviene realizar unas pruebas para asegurarse de la intensidad en que quedará coloreada la chapa. Debe recordarse que el tinte se repartirá más homogéneamente si antes se ha humedecido ligera­mente la tira de chapa y se ha deja­do secar.

En el caso de proceder a este teñido de las tiras de chapas es preferible extender las tiras correspondientes a cada canto (las dos tiras de, por lo menos, 280 cm, para forrar los tableros hori­zontales, y las cuatro de casi 35 cm, para forrar los cantos de los tableros verticales que unen los dos anteriores y forman como una peana) sobre un papel de periódi­co dispuesto sobre una tabla y re­tenidos sus extremos por una pun­ta o un trozo de tira adhesiva. Por ello conviene dar un margen en la longitud para el chapado.

Manera de conseguir una junta casi imperceptible entre los dos extremos de la chapa de los cantos de los tableros de la mesita.
Manera de conseguir una junta casi imperceptible entre los dos extremos de la chapa de los cantos de los tableros de la mesita.

Los tableros pueden encargarse y limitarse al montaje y encolado de los elementos que componen la mesita. Pero también pode­mos proceder al recortado de cada una de las piezas y llevar a cabo las dos ranuras que sirven para en­samblar a media madera los dos tableros dispuestos en cruz. Hay que ser muy precisos en este tra­bajo, lo cual requiere un previo trazado exacto de las ranuras, cuya anchura debe corresponder al grosor de los tableros. Buena manera de realizar estas ranuras será mediante la sierra circular os­cilante si se dispone de ella, ya que en una sola pasada se tendrá sin duda todo el grosor que requiere la ranura.

De otra forma, ya sea con una sierra circular normal, con una de vaivén (utilizando las guías late­rales sobre todo, para mantener la rectitud del corte) o bien con un serrucho de costilla, se podrán efectu­ar igualmente las ranuras para el ensamblado.

Una vez presentadas las piezas a ensamblar y rectificados los eventuales retoques que sean pre­cisos, se pasa al encolado. Se re­comienda utilizar un adhesivo epó­xido de dos componentes del tipo rápido, ya que así se podrá pro­ceder al acabado final con menos tiempo. Eliminar la cola que pueda sobresalir de los cantos. Los table­os horizontales también se unen a la cruz a media madera mediante unas clavijas y la cantidad suficient­e de resina epóxi.Una vez presentadas las piezas a ensamblar y rectificados los eventuales retoques que sean pre­cisos, se pasa al encolado. Se re­comienda utilizar un adhesivo epó­xido de dos componentes del tipo rápido, ya que así se podrá pro­ceder al acabado final con menos tiempo. Eliminar la cola que pueda sobresalir de los cantos. Los table­os horizontales también se unen a la cruz a media madera mediante unas clavijas y la cantidad suficient­e de resina epóxi.

Para que ofrezca resistencia al desgaste y al derrame de bebidas consiste el acabado en un barnizad­o a base de poliuretano transpa­rente en una primera mano, luego un lijado con granulación fina y otras dos capas finas. Es preferible utilizar pistola si se dispone de tal útil al darle este tratamiento final.

Materiales necesarios para hacer una mesita de centro.

2 tableros listonados o aglomerados chapados de 70 x 70 x 1 ,9 cm

2 tableros listonados o aglomerados chapados de 64 x 35 x 1,9 cm

4 tiras para chapar cantos verticales, con un excedente, de 35 cm

2 tiras para chapar cantos horizontales, con un excedente, de 280 cm

Eventualmente se pueden añadir 4 ruedas si se desea trasladar la mesita.