La jarcia 10

La jarcia 10

Esquema de cómo se amarraba un estay de foque a principios del siglo XIX. Obsér­vese la forma y posición del yugo sobre el bauprés.

Aunque los rizos no suelen incluirse en la jarcia, si son una parte integrante de la vela. Consisten en cabos que permiten reducir la superfi­cie de la vela cuando el viento es excesivamente fuerte. Tirando de la jarcia antedicha, la vela forma una serie de pliegues y reduce su superficie. Para mantener esta superficie reducida, los rizos -que atraviesan la ve­la- se atan con un nudo do­ble sobre la verga, resultan­do así una vela de menor superficie que soporta mejor los esfuerzos del fuerte vien­to y da más manejabilidad al buque.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.