Pastel de chocolate y cardamomo

Desde siempre los humanos, han mantenido viva la inquietud por enriquecer el sabor de las comidas, utilizando substancias adicionales. como pueden ser las hiervas aromáticas, que tras su conocimiento y estudio y dada la lejanía de algunas de ellas, recibieron el nombre de especias. Estas, mezcladas racionalmente han dado lugar a los preparados y compuestos naturales que se conocen con la denominación genérica de condimentos. Unas y otras, son substancias vegetales que se añaden a ciertos alimentos para realzar su sabor, modificar el gusto y facilitar la digestión.

Ingredientes para 10 personas:

110 gr de mantequilla blanda
210 gr de azúcar blanquilla
3 huevos
300 gr de harina
una cucharadita de bicarbonato sódico
2 cucharaditas de cardamomo molido
1/2 cucharadita de canela molida
120 gr de crema agria
Ingredientes para la ganaché:
100 gr de chocolate
50 mililitros de nata
Preparación:
Precalentamos el horno a 160 grados.
Engrasamos un molde en forma de anillo de 23 centímetros.
Mezclamos la mantequilla y el azúcar hasta formar una crema ligera y esponjosa (yo he hecho la mezcla en un robot de cocina). Añadimos los huevos uno a uno y vamos pasando una paleta por el interior de la cubeta cada vez que incorporemos un huevo.

Tamizamos los ingredientes secos en un cuenco y los incorporamos a la crema agria. Mezclamos todo bien con la mantequilla, el azúcar y los huevos.
Vertemos la masa en el molde dándole unos golpecitos para que la masa se compacte bien y quede nivelada.

Metemos al horno durante 30 minutos aproximadamente hasta que al insertar una brocheta nos salga limpia.
Mientras tanto preparamos la ganaché, derretimos el chocolate en un cuenco al baño Maria, hasta que se derrita de forma uniforme. Una vez derretido vertemos la nata sobre el chocolate y removemos de forma enérgica hasta que ambos ingredientes estén bien mezclados.
Retiramos el pastel del horno y lo dejamos enfriar durante unos 10 minutos, lo desmoldamos y lo colocamos sobre una rejilla. Decoramos con la ganaché y servimos, por supuesto con una buena taza de café.

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