Pernos, tornillos y tuercas

Pernos, tornillos y tuercas.

Pernos, tornillos y tuercas. En el mercado se ofrece una gran variedad de elementos roscados que sirven esencialmente para retener dos piezas de igual o distinto material.Pernos, tornillos y tuercas. En el mercado se ofrece una gran variedad de elementos roscados que sirven esencialmente para retener dos piezas de igual o distinto material.

Establecer una clara diferencia entre tirafondos, tornillos cónicos, tornillos cilíndricos y pernos, es algo en lo que no han logrado ponerse todavía de acuerdo los fabricantes, los encargados de ferreterías y los usuarios.

La diferencia primordial entre tornillos cónicos y cilíndricos siempre ha sido evidente para todos. Los primeros, con distintos tipos de cabezas, se usan esencialmente para madera, penetrando entre sus fibras de dos o de más piezas.

Los tornillos cilíndricos, también denominados pernos, se emplean sobre todo como elementos pasantes a través de agujeros hechos en dos o más piezas, que pueden ser del mismo o de distinto material, logrando su retención entre la cabeza y la tuerca que se rosca en el fileteado de su parte opuesta.

Tornillos para metal. Sirven tanto para elementos metálicos como para retener plásticos rígidos. En algunos casos, los tornillos se insertan en adminículos de metal alojados dentro del material plástico cuando es transformado (inyectado). Suelen tener un fileteado triangular aguzado (de 60º) y generalmente el fileteado es total en la espiga. Además de acero, se utiliza el latón (en bruto o niquelado) y el aluminio. Un tipo muy particular es el denominado Allen, de cabeza cilíndrica y que en lugar de ranura diametral tiene un alojamiento hexagonal, lo que requiere una llave especial con dicha sección.

Pero a esta clasificación más o menos definida se han venido a añadir, debido a nuevas exigencias de la técnica, unos elementos que, participando de ambos conceptos esencialmente diferenciadores entre tornillos cónicos y cilíndricos, es difícil catalogar de manera inequívoca en uno u otro grupo.

Así han ido surgiendo los tornillos (o tirafondos) autorroscantes, muy similares a los tirafondos de carpintería y que están concebidos más bien para trabajos con metales, especialmente para chapas y carrocería.

Y dentro de estos mismos tornillos o tirafondos autorroscantes han aparecido otros (de forma mucho más cilíndrica incluso que los utilizados para metales), concebidos especialmente para carpintería.

Su objetivo es, sin duda, conseguir una buena retención con un tipo especial de material que, si bien es muy análogo a la madera, no lo es totalmente: los tableros aglomerados y de fibras (incluyendo, naturalmente, los DM).

Los tornillos en general comportaban otro condicionamiento según la manera de ser fabricados: diferentes formas y medidas.

Especialmente estas últimas suscitaban inconvenientes en el suministro continuado, cosa que, por resultar grave para la gran producción industrial, ha acabado resolviéndose en una normalización, que ha tardado en ser admitida por todos, pero que se ha ido imponiendo casi de manera general.

Identificación básica.

Los tornillos autorroscantes tienen como característica esencial el que no requieren una hembra roscada, cosa que se asemeja, dando lugar a equívocos, a los tirafoncfos cónicos. La retención se logra por el propio avance del fileteado, que se va abriendo paso en el material. Los dos tipos principales son los tirafondos para aglomerado y los que se emplean en carrocería o chapas metálicas.

Con el fin de contribuir a la identificación elemental de estos instrumentos tan fundamentales como son los tornillos, se ha procurado aquí establecer unos grandes grupos de los tipos más corrientes, así como de sus complementos indispensables: tuercas y arandelas.

Tornillos para metal.

Sirven tanto para elementos metálicos como para retener plásticos rígidos. En algunos casos, los tornillos se insertan en adminículos de metal alojados dentro del material plástico cuando es transformado (inyectado).

Suelen tener un fileteado triangular aguzado (de 60º) y generalmente el fileteado es total en la espiga. Además de acero, se utiliza el latón (en bruto o niquelado) y el aluminio.

Un tipo muy particular es el denominado Allen, de cabeza cilíndrica y que en lugar de ranura diametral tiene un alojamiento hexagonal, lo que requiere una llave especial con dicha sección.

El catalanismo perno se ha divulgado para designar tornilfos cilíndricos y, especialmente, los que no tienen toda la espiga fileteada, quedando un cilindro liso cerca de la cabeza. En realidad, son de uso mucho más general y antiguo que los tornillos totaímente fileteados descritos anteriormente. Pueden tener la cabeza exterior hexagonal o cuadrada, o bien estar el hexágono encajado (Afien). En diámetros pequeños existe casi tanta diversidad de pernos como de tornillos para metal. 

También requieren el uso de una llave los tornillos de cabeza hexagonal que pueden tener un roscado total o parcial de la espiga. Para instrumentos pequenos,accesonos eléctricos o electrónicos, juguetería, etc., se emplean los tornillos con ranura diametral, pero también, cada vez más, con alojamiento cruciforme o estrellado con distintos tipos de cabeza (generalmente redonda, pero las hay además en formas conicas, cilíndricas, etc.).

Se pueden encontrar igualmente tipos muy variados, como los que se ilustran. Es corriente el tornillo de cabeza redonda con ranura diametral o cruciforme. Los fileteados varían según se destinen a un material u otro.

La retención en el material plástico solamente queda garatizada si se incluye una pieza metálica.

Tornillos autorroscantes.

En cambio, la mayoría de otros pernos y tornillos para metal requieren dos herramientas: una para atornillar o retener la cabeza y otra para retener o apretar la tuerca. Los tornillos autorroscantes tienen como característica esencial el que no requieren una hembra roscada, cosa que se asemeja, dando lugar a equívocos, a los tirafoncfos cónicos.

La retención se logra por el propio avance del fileteado, que se va abriendo paso en el material. Los dos tipos principales son los tirafondos para aglomerado y los que se emplean en carrocería o chapas metálicas.

Suelen tener un filete triangular agudo o ligeramente trapezoidal sobre una espiga cilíndrica; a veces no existe dicha espiga y solamente hay fileteado. Pueden tener punta aguzada o casi carecer de ella, y hay muchas variedades de cabezas.

En algunos casos, ciertos tornillos autorroscantes pueden ser remplazados por tornillos comentes para metal en el caso de tenerlos que sustituir. Si el material o plancha a la que se han de roscar es muy débil, se suele emplear una especie de resorte de acero templado, que suele denominarse con el nombre inglés de fastener.

 Pernos y tuercas.

En cambio, la mayoría de otros pernos y tornillos para metal requieren dos herramientas: una para atornillar o retener la cabeza y otra para retener o apretar la tuerca. 

El catalanismo perno se ha divulgado para designar tornilfos cilíndricos y, especialmente, los que no tienen toda la espiga fileteada, quedando un cilindro liso cerca de la cabeza. En realidad, son de uso mucho más general y antiguo que los tornillos totaímente fileteados descritos anteriormente.

Pueden tener la cabeza exterior hexagonal o cuadrada, o bien estar el hexágono encajado (Afien). En diámetros pequeños existe casi tanta diversidad de pernos como de tornillos para metal.

Los pernos pueden ofrecerse también en distintos acabados: en bruto, cincados, galvanizados, dorados, cromados, etc. El denominado «tornillo negro», con la cabeza redonda sobre una base cuadrada que permitía que la cabeza quedase asentada en un alojamiento de la madera, fue muy usado en carpintería y para la construcción de muebles desmontables, requiriéndose de este modo solamente una llave para el apretado.

En cambio, la mayoría de otros pernos y tornillos para metal requieren dos herramientas: una para atornillar o retener la cabeza y otra para retener o apretar la tuerca. En cambio, la mayoría de otros pernos y tornillos para metal requieren dos herramientas: una para atornillar o retener la cabeza y otra para retener o apretar la tuerca.

Una variedad del tornillo negro es el de «cabeza de muerto», cuya cabeza esférica tiene cuatro agujeros laterales que sirven para retenerla cuando se atornilla la tuerca. Se utilizó y continúa utilizándose mucho para camas y armarios desmontables.

 

 

 

 

Retenedores o fijadores (fasteners) para fijación de tornillos que atraviesan una chapa o placa de poco grosor o de escasa consistencia.Retenedores o fijadores (fasteners) para fijación de tornillos que atraviesan una chapa o placa de poco grosor o de escasa consistencia.

 

 

 

 

 

 

 

La galga de identificación de pasos de rosca es muy útil para comprobar el tipo y el grado de roscado. Sirve tanto para identificar pasos métricos como para pasos Whitworth, así como para tornillos machos y para el fileteado interior de tuercas.La galga de identificación de pasos de rosca es muy útil para comprobar el tipo y el grado de roscado. Sirve tanto para identificar pasos métricos como para pasos Whitworth, así como para tornillos machos y para el fileteado interior de tuercas.