Pinceles brochas y rodillos

Pinceles brochas y rodillos. Útiles de pintura.

Si bien hoy es muy fácil pintar con las pin­turas de que se dispone, no siempre se hace adecuadamente ni bien. El pintado de una superficie es una operación de acabado que no puede quedar resuelta satisfactoria­mente con unos trabajos mediocres, que en muchos casos son debidos tanto a mal utillaje como a falta de técnica. La selección de las brochas, pinceles, paletinas, etc., debe hacerse con mucho cuidado y procu­rar adoptar al máximo útiles semejantes a los que emplean los profesionales. No se gana nada, más bien irá en detrimento de un buen acabado, el buscar en estos elementos básicos del coronamiento de una obra el uso de objetos mediocres y bara­tos, esperando hacer unas economías que en otros detalles no se han tenido para nada en cuenta.

Por regla general, los artículos que se venden baratos, incluso ofrecidos especial­mente para bricolaje, no proporcionan los resultados que se conseguirán con material de buena calidad.

1 Brocha de forma oval y con el extremo redondeado para pintar y barnizar superfi­cies de gran importancia (es un útil de cuali­dad superior, con virola metálica y enman­gado plastificado). 2 Paletinas (pinceles planos) de 60, 50 Y 40 mm de anchura. Estas paletinas proporcionan un extendido muy correcto de pinturas, lacas y barnices.1 Brocha de forma oval y con el extremo redondeado para pintar y barnizar superfi­cies de gran importancia (es un útil de cuali­dad superior, con virola metálica y enman­gado plastificado).

2 Paletinas (pinceles planos) de 60, 50 Y 40 mm de anchura. Estas paletinas proporcionan un extendido muy correcto de pinturas, lacas y barnices.

3 Algunas paletinas especiales para barni­zar. Por regla general, las dedicadas a esta función especial tienen las cerdas más es­pesas y finas.

4 y 5 Pinceles redondos con diferente acabado de sus puntas, de dis­tintos diámetros (29, 25, 19 y 17 mm). Es el tipo de útil comúnmente empleado por el profesional para aplicar la mayoría de pin­turas corrientes. Las dos últimas son las de repaso de pequeñas superficies, orillas de ventana, molduras, etc. Y si se saben mane­jar con destreza, para pintar filetes.

6 Es­ta paletina, muy ancha, es conocida con el término inglés «spalter», Tiene 120 mm de ancho y se utiliza para alisar pinturas con el fin de conseguir una superficie sin rastros dejados por las cerdas. También se emplea para barnizar.

7 Pinceles finos para pintura artística en forma de paletina y redondo que se utilizan para llevar a cabo detalles ornamentales y pequeños motivos. Estos pince­les (1 a 7) están formados con cerdas (pelo de puerco), lo que constituye una garantía de su buena calidad. La virola metálica entre cerdas y mango es de acero inoxidable.

8 Escobillón con multitud de pelos en dis­posición espiral, que sirve especialmente para pintar radiadores. 9 y 10 Paletinas aco­dadas (en los dos sentidos del plano), que se emplean para pintar radiadores y rinco­nes en que los pinceles corrientes no alcan­zan debido a su disposición recta. 11 Ma­nopla para pintar tubos, acodamientos y al­gunos otros objetos situados en lugares de difícil acceso. En realidad, se trata de una manopla revestida con pelo de cordero, igual al qué se emplea para los rodillos de pintar. 12 Brocha redonda, que se utiliza especialmente para lavar y lejiar superficies que hay que prep8 Escobillón con multitud de pelos en dis­posición espiral, que sirve especialmente para pintar radiadores.

9 y 10 Paletinas aco­dadas (en los dos sentidos del plano), que se emplean para pintar radiadores y rinco­nes en que los pinceles corrientes no alcan­zan debido a su disposición recta.

11 Ma­nopla para pintar tubos, acodamientos y al­gunos otros objetos situados en lugares de difícil acceso. En realidad, se trata de una manopla revestida con pelo de cordero, igual al qué se emplea para los rodillos de pintar.

12 Brocha redonda, que se utiliza especialmente para lavar y lejiar superficies que hay que preparar, así como para em­plear pinturas espesas.

13 Brocha-cepillo, también empleada para lavar y lejiar superficies. Asimismo es muy utilizada, como la anterior, para aplicar cola a los papeles de pared, encolar los soportes e incluso para extender rápidamente ciertas pinturas, como las vinílicas.

14 Brocha especial (estarcidora) destinada a recubrir las partes huecas de una plantilla, es decir, para estar­cir.

15 Este tampón a base de mohair es de los últimos útiles incorporados al ramo de la pintura. Debido a la compacidad de los pelos que forman su velludo, se logra una excelente cualidad de acabados, sobre todo en superficies granulosas. Sirve igualmente para lacar y para barnizar.

16 Cepillo en forma de media luna, para quitar el polvo de los soportes lijados antes de pintar. Los ex­tremos aguzados del mango sirven para rascar y hacer saltar pellas de escayola, por ejemplo.

17 Cepillo para fijar el papel una vez encolado sobre la pared. Sus cerdas ne­gras, si bien no son blandas, sí son suaves para no dañar el papel.

Los rodillos.

Los rodillos constituyen una invención reciente, ya que su aparición en el ramo de la pintura data de mediados del siglo pasado. Se inspira en una técnica canadiense que consistía en pintar con una piel de cor­dero. El rodillo está concebido para pintar rápidamente grandes superficies.

Los primeros rodillos que aparecieron eran de piel peluda de cordero, tratada es­pecialmente. Así como las cerdas auténticas de puerco han demostrado ser el mejor ma­terial para pinceles y continúan mantenien­do su validez, en cambio en los rodillos se ha comprobado que otros materiales podían remplazar con ventaja la piel de cordero natural.

Tanto o más delicados que las brochas y los pinceles son los rodillos en lo que con­cierne a su mantenimiento y conservación, especialmente aquellos que están provistos de manguitos de piel o de espumas de fi­nos poros o alvéolos.

Inmediatamente que se acaban de utili­zar, tienen que ser lavados a fondo y con persistencia hasta haber eliminado total­mente los restos de pintura que pudieran quedar en su interior.

Naturalmente hay que emplear el disol­vente adecuado a la pintura que se ha utili­zado y tener presente que ciertos disolven­tes pueden perjudicar algunos materiales de que están hechos los rodillos.

Cierto es que se suelen emplear para apli­car pinturas a base de emulsión al agua y que, por tanto, bastará emplear este líquido como elemento de limpieza.

En cambio, después de haber utilizado una pintura sintética, sumergir o rociar el manguito con disolvente brevemente e in­corporar a continuación polvos de jabón algo cáusticos y continuar la limpieza por medio de un detergente o simplemente con jabón de cocina.

En función de los materiales que se utili­cen, el rodillo adquiere alguna ligera dife­rencia de formas. Esta diferencia puede ser también debida a los diversos tipos de aca­bados que se quieren obtener. Así, por ejemplo, no se empleará el mismo rodillo para extender una laca, una pintura acrílica o una pintura espesa para fachadas. La gama completa de rodillos supone asimis­mo unos rodillos «decorativos», que se pa­san después de haber dado la pintura sobre el soporte para conseguir diferentes clases de relieves.

1 Depósito rectangular, especialmente concebido para ser empleado con los rodi­llos. Tiene que ir acompañado forzosamente de la parrilla o rejilla de escurrido del rodillo después que se ha empapado con pintura en el fondo del depósito. Ello se consigue pasando el rodillo, con un movimiento de vaivén reiterado, sobre la superficie de la rejilla. Así se conseguirá depositar una capa regular de pintura sobre el soporte y no se producirán goterones al trasladar el rodillo desde el depósito hasta la superficie que se pinta.1 Depósito rectangular, especialmente concebido para ser empleado con los rodi­llos. Tiene que ir acompañado forzosamente de la parrilla o rejilla de escurrido del rodillo después que se ha empapado con pintura en el fondo del depósito. Ello se consigue pasando el rodillo, con un movimiento de vaivén reiterado, sobre la superficie de la rejilla. Así se conseguirá depositar una capa regular de pintura sobre el soporte y no se producirán goterones al trasladar el rodillo desde el depósito hasta la superficie que se pinta.

2 Rodillo de Vellugo de pelos largos (16 mm) de lana y nylon entremezclados. Está destinado a trabajos de fachadas o de acabados rugosos o rústicos, en interiores. El soporte es desmontable y se puede uti­lizar con manguitos de diferente textura.

3 Rodillo (manguito suelto sin el mango) de espuma de poliuretano que se emplea para conseguir acabados de granulación fina y con pinturas gliceroftálicas (esmaltes sintéticos).

4 Manguito de espuma colorea­da con alvéolos grandes, tipo nido de abe­jas. Está concebido para obtener superficies granulosas (con aristas vivas) y para rellenar las fisuras o grietas aplicando una pintura espesa o unos aparejos especiales.

5  Man­guito de mohair (velludo de pelo corto y compacto), empleado para aplicar lacas o barnices. Suele calificarse de rodillo lacador.

6 Rodillo de velludo de pelos algo más largos que el anterior, pero también muy compactos (10 mm de longitud). Los pelos son acrílicos y proporciona una granulación fina. Normalmente, estos rodillos con pelo corto son muy apreciados.

7 Rodillo con una textura espumada y alveolada para lo­grar efectos especiales con pinturas deco­rativas y con pinturas espesas.

8 Rodillo especiar para pintado de radiadores, que con su largo mango se utiliza también para colocar papel en la pared situado detrás de aquéllos.

9 Pequeño rodillo de espuma para pintar superficies reducidas. Debido a la blandura de la espuma, es muy utilizado para pintar molduras (en las que suele lle­gar hasta el fondo de sus relieves), plintos, cantos de puerta, etc. 10. Rodillo para án­gulos. Se puede montar en el mismo mango del rodillo anterior.

11 a 17 Rodillos «decorativos-. Los manguitos pueden utilizarse in­distintamente con el mismo mango. Suelen estar hechos a base de cauchos con diferen­te textura para proporcionar distinta clase de acabados y motivos variados. Entre los di­versos modelos existentes, aquí se presenta uno a base de puntas compactas (11) o me­nos densas (16) los hay de gran granula­ción (13 y 14) y los que proporcionan una textura que recuerda la corteza (12) o bien una especie de estrellas (17) el (15) en cambio, consigue una textura extremada­mente fina.11 a 17 Rodillos «decorativos-. Los manguitos pueden utilizarse in­distintamente con el mismo mango. Suelen estar hechos a base de cauchos con diferen­te textura para proporcionar distinta clase de acabados y motivos variados. Entre los di­versos modelos existentes, aquí se presenta uno a base de puntas compactas (11) o me­nos densas (16) los hay de gran granula­ción (13 y 14) y los que proporcionan una textura que recuerda la corteza (12) o bien una especie de estrellas (17) el (15) en cambio, consigue una textura extremada­mente fina.

18 Grupo de rodillitos de espu­ma utilizados por pintores decoradores y diseñadores gráficos para trabajos delica­dos. Los que aquí se ilustran tienen una anchura de 2, 4 y 6 cm.

19 Rejilla para es­currir los rodillos anteriores y que se puede adaptar a cualquier cubeta pequeña.

20 Rodillo especial de espuma de plástico des­tinado a aplicar pintura sobre planchas on­duladas.