Prueba de las prendas

Prueba de las prendas

Una de las ventajas de confeccionar las propias prendas estriba en poder hacerlas a la medida, exacta del cuerpo. Para conseguir esto, cerciórate en primer lugar de tomar las medidas con precisión, en segundo lugar, de comprobar y ajustar todas las piezas del patrón antes de cortarlas y, finalmente, de probar la prenda hilvanada antes de coserla. Esta prueba debe hacerse sobre el cuerpo y no sobre un maniquí; por ello deberás contar con la ayuda de otra persona con objeto de lograr un ajuste perfecto.

Rectificaciones. 

Las rectificaciones de la prenda deben hacerse a lo largo de todo el proceso de armado, tan pronto como hayan sido efectuadas las pinzas y costuras principales. Las demás costuras y aberturas pueden mantenerse prendidas con alfileres. Aunque en teo­ría las alteraciones que se hacen en un lado de la prenda deben reproducirse con exactitud en el lado opuesto, lo cierto es que la mayoría de las figuras no son perfectamente simétricas, y en ocasiones sólo es preciso rectificar un lado para obtener una caída perfecta.

La primera prueba.

Una vez comprobados todos los detalles e hilva­nada la prenda, podrás proceder a probarla. Colócate la ropa interior y los zapatos que desees utilizar con la prenda. Prueba la prenda del revés, pren­diendo las aberturas con alfileres y abrochándote el cinturón si lo hubiera. En caso de tener que hacer alguna variación, retira los hilvanes.

Comprobación de la prenda.

La prenda debe resultar cómoda al sentarse, esti­rarse, levantar un brazo o doblar una rodilla. Prueba las chaquetas sobre una blusa o falda y los abrigos sobre vestidos para asegurar un ajuste perfecto. Para que la prenda siente bien deberá tener una holgura razonable en el busto, una cinturilla ajustada pero sin tiranteces y una buena caída entre la cintura y la cadera. Si sobra tela en la espalda deberás recogerla en la costura lateral o levantar la espalda en la cintura. Cualquier bolsa o arruga, por inapreciable que sea, ha de eliminarse rectificando la pinza o costura apropiada.

Pruebas de comodidad en la posición, sentada y estirada.

Las costuras laterales deben formar líneas verticales rectas, formando ángulos rectos con el suelo.

Comprobación de las líneas del hilo de la tela

Los escotes flojos pueden rectificarse metiendo las costuras de los hombros o haciendo plieguecitos alrededor de su perímetro.

 

 

 

Comprobación de las costuras.

Prestando atención al procedimiento seguido para efectuar las costuras y pinzas, conseguirás resulta­dos de aspecto más profesional.

Costura de la cintura.

Esta costura debe coincidir con la posición de la cintura, aunque a veces habrá de bajarse o subirse según el tipo de caída.

Pinzas.

Las pinzas del pecho deben apuntar a la parte más prominente del busto. Las de las mangas señalan hacia el codo.

Costura del hombro.

La costura del hombro debe estar exactamente sobre el borde superior del hombro.

Costuras laterales.

Las costuras laterales deben formar líneas verticales rectas, formando ángulos rectos con el suelo.

Incorporación de las rectificaciones a la prenda.

Antes de quitarte la prenda, señala las nuevas líneas de costuras con jaboncillo. Junta nuevamente las costuras e hilvánalas. Prueba otra vez la prenda para comprobar el efecto de las rectificaciones.

Rectificaciones del escote.

Para que la prenda parezca profesional, el escote ha de sentar perfectamente. Ten en cuenta que, una vez cosido, ganará 2cm de anchura todo alrededor por causa del margen dejado.

Escote flojo. Escote rectificado.

Las líneas centrales, que indican la dirección del hilo de la tela en el delantero y la espalda y que deben estar marcadas con hilvanes, han de quedar rectas y perpendiculares al suelo (excepto en pren­das cortadas al biés). Las piezas colocadas a con­trahilo en el busto y la línea de la cadera deben lle­var el hilván paralelo al suelo. El hilo longitudinal de la manga debe ser vertical desde la punta del hombro hasta el codo.

Problemas en las pruebas.

Las rectificaciones menores han de hacerse después de la primera prueba, pero antes de efectuar las costuras finales.

Parte posterior de la falda muy ajustada.

Si la falda queda demasiado prieta en las, caderas, se for­marán arrugas por debajo de la cintura. Suelta las pinzas del centro de la parte posterior, las rehaces curvándolas hacia adentro para que se adapten al cuerpo con mayor precisión.

 

 

 

 

 

Hombros caídos.

Cualquier corrección debes efec­tuarla en la parte superior de la manga. Retira los hilvanes y coloca de nuevo la manga haciendo coincidir exactamente la costura con la parte superior del hombro.

 

 

 

 

 

Pinza del pecho mal colocada.

La punta de la pinza del pecho debe coincidir con la parte más prominente del busto. Si queda demasiado alta, la rehaces pren­diéndola en la punta, pero sin modificar la posición original de la parte más ancha.

 

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