Receta fácil de leche frita

Este es un postre muy tradicional, se solía preparar como dulce de semana Santa. Se trata de un dulce muy económico y sabroso, ya que tan solo se tiene que hacer una masa a base de leche y maicena, que cuan do se enfría se solidifica, después se corta en porciones se reboza y se fríe, como ves el nombre no engaña, ya que el ingrediente principal es leche.
Para que la masa coja una buena consistencia para cortarla, lo ideal es que la dejes reposar en le frigorífico unas cuantas horas, luego se corta en porciones, que pueden ser del tamaño que prefieras, yo te recomiendo que no muy grande ya que es un postre muy cremoso y con un poco es suficiente. El rebozado no tiene secreto pero si su cosa, en lugar de harina de trigo se tienen que rebozar con maicena y luego bañar los trozos en huevo batido y a freír.
No olvides rebozarlas con azúcar y canela cuando este ya frita.

 

 

A continuación puedes ver un vídeo con la elaboración paso a paso de este estupendo dulce tradicional, y no olvides visitar mi canal de youtube para ver esta y otras muchas recetas fáciles y practicas.

 

INGREDIENTES

  • 500 ml de leche entera
  • 130 g de azúcar
  • 60 g de maicena
  • Corteza de limón
  • Una rama de canela
Para rebozar
  • 1 Huevo
  • 50 g de maicena
  • Azúcar
  • Canela en polvo
  • Abundante aceite para freír
(10 Raciones)

ELABORACIÓN

Pon una cazuela a fuego medio y vierte la mitad de la leche.
Añade la corteza de limón y la rama de canela.
Cuando empiece a hervir lo dejas un par de minutos para que la leche se infusione.
Retira la cazuela del fuego y saca la corteza de limón y la rama de canela.
Vierte el resto de leche en un bol y añade los 60 g de maicena.
Remueve bien hasta que no queden grumos.
Vuelve a poner la cazuela con la leche infusionada a fuego medio-bajo.
Añade el azúcar y la mezcla de leche con maicena.
Remuévelo con un varilla.
No dejes de removerlo para que no se hagan grumos.
Cuando empiece a hervir lo dejas unos 8 minutos a fuego medio-bajo y sin dejar de remover.
Verás que empiece a espesar, tu sigue removiendo.
Pasados los 8 minutos ya puedes retirar la cazuela del fuego.
Vierte la masa de la cazuela en una bandeja honda.
Repártela bien para que quede nivelada.
Deja que se enfríe bien.
Cuando se haya enfriado se habrá solidificado.
Tapa la bandeja con papel transparente y la dejas en el frigorífico al menos 4 horas.
Después de este reposo ya puedes freírla.
Saca la bandeja del frigorífico y despega las paredes de la bandeja con un cuchillo.
Pon otra bandeja encima y le das la vuelta con cuidado, para que se despegue.
Corta la masa en unos 10 trozos iguales.
Echa los 50 g de maicena en un plato hondo.
Casca el huevo en otro plato y lo bates bien.
Pon una sartén a fuego medio y echa abundante aceite para freír.
Mientras se calienta reboza los trozos de masa.
Reboza primero en el plato de la maicena y luego los bañas en el plato del huevo batido.
Cuando el aceite esté caliente vas poniendo los trozos de masa rebozada en la sartén.
No pongas muchos a la vez para que el aceite no se enfríe.
Fríelos un minuto y medio por cada lado aproximadamente.
Hasta que estén dorados.
Sácalos de la sartén y los colocas en una bandeja sobre papel absorbente.
Sigue friéndolos hasta que estén todos fritos.
Cuando aún estén caliente los rebozas con azúcar y canela.
Ya los tienes listos para comer.

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