Sabías que las marionetas son personajes movidos por hilos

Las marionetas son pequeños personajes que se mueven por medio de hilos o con la mano.Las marionetas son pequeños personajes que se mueven por medio de hilos o con la mano.

Cuando miramos a una marioneta guardada en su caja o colgada de un clavo, sólo vemos en ella un objeto inerte, de madera o de trapo. Sin embargo, esa misma marioneta, cuando se agita en el re­ducido marco de su teatro (el «Castillo» de los muñecos medievales), adquiere vida a nuestros ojos gracias al talento de su manipulador: el milagro del teatro se ha realizado, los personajes cobran vida. El guardia de la porra que persigue al malo, los que hacen llorar y los que hacen reír: todos provocan en el espectador un vivo interés.

Marionetas sicilianas: el duelo de Orlando y Reinaldo ante la bella Alda. Sostenidas por la cabeza por medio de una varilla, este tipo de marionetas son más bien agitadas que movidas por el manipulador.Marionetas sicilianas: el duelo de Orlando y Reinaldo ante la bella Alda. Sostenidas por la cabeza por medio de una varilla, este tipo de marionetas son más bien agitadas que movidas por el manipulador.

De hilos o de funda.

La marioneta de hilos, antaño lla­mada fantoche, es sin duda la más antigua. Los brazos y las piernas, por lo general articulados en los codos y en las rodillas, se unen al cuerpo de madera por medio de goznes o bisa­gras. La cabeza, que es de madera, de cartón o de barro cocido, se inserta en una cavidad del cuerpo sobre la cual puede girar.

Con un poco de plomo en los pies para que el movimiento de las piernas parezca más natural, está suspendida de hilos. Éstos van atados a un pe­queño aparato llamado «tablilla» o «Cruz», que sirve para su manejo.

La marioneta de funda, llamada tí­tere, es de una técnica más simple: es movida por el brazo del «exhibidor», cuya mano calza. El dedo índi­ce se aloja en la cabeza, el pulgar y el del corazón en cada una de las man­gas y los dos últimos dedos quedan doblados bajo la funda.

Teatro Bunraku, en Osaka (Japón).
Teatro Bunraku, en Osaka (Japón). Estas marionetas están tan perfeccionadas que se diría que nos hallamos ante actores de verdad. Gracias a un juego de palancas, pueden abrir la boca y mover los ojos y los dedos.Estas marionetas están tan perfeccionadas que se diría que nos hallamos ante actores de verdad. Gracias a un juego de palancas, pueden abrir la boca y mover los ojos y los dedos.

Esqueleto de plata.

Las marionetas de hilos estaban muy extendidas en la antigua Grecia, como distracción de los niños y de los adultos. Los propietarios ricos habían recurrido a ellas para amenizar los banquetes. Igual que otros muchos elementos de la cultura griega, las ma­rionetas fueron adoptadas por los ro­manos. El escritor Petronio cuenta que, en determinados festines, se agi­taba ante los invitados un pequeño es­queleto de plata a fin de despertar en ellos el gusto por la vida.

El teatro de sombras: el wajang de Java.  Estas marionetas de varillas, creadas en el siglo XIII, están recortadas sobre madera, cuero o metal.  Se manipulan delante de una luz que proyecta sus sombras sobre una pantalla interpuesta entre ellas y el público.El teatro de sombras: el wajang de Java.
Estas marionetas de varillas, creadas en el siglo XIII, están recortadas sobre madera, cuero o metal.
Se manipulan delante de una luz que proyecta sus sombras sobre una pantalla interpuesta entre ellas y el público.

El teatro de sombras está muy extendido en determinadas regiones de Asia (Bali, Siam), así como en Turquía, donde evoca las aventuras de los héroes mitológicos.

De Polichinela a Petruska.

Nacido en Italia, en el siglo XVI, Pulcinella se convierte luego en Polichinela. Varios autores escriben para él piezas satíricas. Su fama conquista Europa: así en Inglaterra aparece Punch, Kasperle en Austria y en Alemania, don Cristóbal Polichinela en España (protagonista, en este siglo de algunas obras de García Lorca) y por último, Petruska en Rusia. En el siglo XX, lgor Stravinski creó el ballet Petruska, que resucita a la marioneta.

Marionetas de hilos, suspendidas de una especie de horquilla y manipuladas por debajo del brazo; títere o marioneta de funda.Marionetas de hilos, suspendidas de una especie de horquilla y manipuladas por debajo del brazo; títere o marioneta de funda.

Historias piadosas y bufonadas.

En la Edad Media, los teatros de marionetas circularon por casi toda Europa: se representaban grandes epopeyas inspiradas en los cantares de gesta: esa tradición se ha conser­vado hasta nuestros días en determi­nadas regiones de España y de Italia (en especial, en Sicilia, donde todavía se representan la historia de Carlo­magno y la de las Cruzadas).

El nombre de marioneta viene del diminutivo francés de María usado en la Edad Media: Marion, personaje que era el centro de algunas representa­ciones de tipo religioso dadas en pe­queños teatros instalados en los atrios de las iglesias.

Luego, a partir del Renacimiento, el espectáculo de marionetas va apro­ximándose poco a poco a las demás formas teatrales. En Nápoles nació el personaje de Pulcinella, cuyo traje y máscara se inspiraban en los de la commedia dell’arte; este personaje ha dado origen a la voz española polichi­nela.

A principios del siglo XVIII, el ita­liano Giovanni Briocci, llamado Jean Brioché en Francia, país al que llevó sus burattini (marionetas de funda), fue el que divulgó el tipo de polichi­nela, personaje gritón, peleón, tra­gón y bebedor. Sin temer a nada ni a nadie, apalea a los guardias y confun­de al demonio, riéndose de tal modo que su chambergo emplumado se es­tremece. El éxito de Polichinela es in­menso; tanto que no sólo distrae a los reyes y a los cortesanos, en los peque­ños «teatrinos» instalados en los pa­lacios, sino que su nombre sirve des­de entonces para referirse en general a las marionetas de funda.

El Guignol de los Campos Elíseos de París (1856). Nacido en Lyon, Guignol conquistó en seguida todos los jardines públicos de Francia, haciendo las delicias de los padres y de los niños. Hoy, su éxito parece bastante disminuido por el cine y la televisión. Litografía de Guérard. Colección particular.El Guignol de los Campos Elíseos de París (1856). Nacido en Lyon, Guignol conquistó en seguida todos los jardines públicos de Francia, haciendo las delicias de los padres y de los niños. Hoy, su éxito parece bastante disminuido por el cine y la televisión. Litografía de Guérard. Colección particular.

El triunfo de Guignol.

A finales del siglo XVIII reina en Lyon una gran miseria. Un tal Mour­guet, que no sabe qué hacer para ga­narse la vida, se convierte en saca­muelas improvisado. Y, para atraer a los papanatas, se vale de Polichinela. Poco a poco, la gente acude a él, no para arrancarse las muelas, sino para aplaudir a Polichinela. Mourguet se asocia, entonces, con un antiguo can­tante, el tío Thomas, al que un día se le ocurre tallar en un tarugo de made­ra una cabeza de marioneta. Así nace Guignol, personaje que se hará famo­so en todo el mundo, junto con su compañero Gnafron. Con una casa­quilla de paño pardo, con su cara re­donda y sonriente, y tocado con un bi­cornio (sombrero de dos picos) de cuero cuyas alas siempre están caídas a fuerza de bastonazos, Guignol es adoptado por los obreros de Lyon, cuyas miserias comparte. Explotado como ellos por patronos rigurosos, or­gullosos y avaros, toma las cosas con humor y de todo se ríe: del dinero, de los militares y de los burgueses.

Algo más tarde, rehuyendo la re­glamentación de los espectáculos, las marionetas se refugian en los parques públicos. Si hoy ya no están de moda los espectáculos de marionetas dedi­cados a personas mayores, triunfan en cambio las funciones dedicadas a los niños, que abarrotan en los días de fiesta las salas donde se representan. 

Acerca de richar3000 (686 artículos)
trucos y manualidades