Scones

 

En el Reino Unido estas galletas son muy populares, existiendo cierta controversia en como deben pronunciarse y en la manera de servirlos, si primero se pone la crema, o si lo primero es la confitura.
Independientemente de como se pronuncie o como se sirva, es un pastelito muy fácil de elaborar y que se puede preparar con lo que tengamos en la despensa, por lo que resulta idóneo en caso de recibir visita inesperada. Podemos cocinarlos sencillos o muy sofisticados, como queramos.
Ingredientes:
900 gr de harina con levadura
4 cucharaditas de levadura en polvo
una pizca de sal
60 gr de azúcar blanquilla
200 gr de mantequilla cortada en cubos
550 mililitros de leche entera
un huevo batido para untar
Preparación:
Precalentamos el horno a 180 grados.
Cubrimos con papel sulfurizado una bandeja de horno.
Tamizamos la harina, la levadura en polvo y la sal en un cuenco. Añadimos el azúcar y removemos todo bien.
Agregamos la mantequilla y mezclamos todo hasta obtener una masa con la consistencia de migas. A continuación vamos añadiendo la leche hasta formar una masa.
Extendemos la masa con un rodillo sobre la superficie donde vayamos a trabajar (ligeramente enharinada) dejando la masa con un espesor de 4 centímetros.
Cortamos círculos de masa de 7 centímetros con un cortapastas y los colocamos sobre la bandeja de horno que hemos forrado.
Con la masa que nos vaya sobrando volvemos a hacer una bola, la extendemos y seguimos cortando círculos hasta que no quede masa, procurando trabajarla lo menos posible.
Untamos la parte superior de los círculos con un poco de huevo batido y los dejamos cocer en el horno durante 15 minutos, hasta que empiecen a subir. Los retiramos del horno, quitamos el papel sulfurizado y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
Servir los scones recién salidos del horno con un poco de mantequilla y su confitura preferida.

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