Sillón de mimbre – Ventajas de un mueble para (casi) toda la vida

El sillón de mimbre es un clásico en muchos hogares españoles.

Pero es que además de clásico, vuelven a estar de moda, por lo que comienza una fuerte demanda de estos productos naturales.

Allá por los años ochenta los sillones de mimbre y, en realidad muchos más muebles de mimbre, estuvieron muy de moda.

Pero ahora han vuelto, gracias en gran parte a la conciencia ecologista. Las fibras naturales (esparto, mimbre, ratán, cáñamo, bambú,..) son cada vez más demandadas.

Y es que son especialmente ecológicos y biosaludables.

Sigue leyendo y descubre qué puedes esperar y qué no de un sillón de mimbre, así como precios aproximados.

sillón de mimbre auténtico
Sillón de mimbre a juego con cabecero y mesitas de noche

El mimbre

El mimbre es la fibra natural que se saca de las mimbreras. Una mimbrera es una planta que crece en muchas latitudes del globo. En España se encuentra mimbre de forma natural en muchos lugares, frecuentemente en las riberas de los ríos.

Su color rojizo y su flexibilidad es su característica predominante.

De hecho la forma más sencilla de reconocerlos es ésta: el color rojo de los extremos de los tallos y ramas. Si tenemos una planta así y que crece en la orilla de un río o un lago es casi seguro  que es un mimbre. Si además comprobamos que al intentar doblar no conseguimos partirlos, sino que son extremadamente flexible, entones sin duda estamos ante una planta de mimbre.

El mimbre ha sido utilizado para la realización de cestos y utensilios varios, así como muebles, desde muy antiguo. Se conoce de su uso desde el antiguo Egipto.

Sillón de mimbre

Uno de los muebles más conocidos es el sillón de mimbre. Quién no ha visto u oído hablar de Emmanuelle, película erótica de hace cuarenta años, famosa por la mujer sentada en el sillón de mimbre.

Pues bien, los sillones de mimbre, como el resto de los muebles, son más antiguos todavía, mucho más. Se puede decir que incluso de principios del siglo XX.

En esa época hubo algunos diseños de muebles, principalmente sillas y sillones, que se hicieron muy famosos. Eran utilizados principalmente como mobiliario de exterior, en terrazas o zonas al exterior.

Las cualidades de de robustez y de ligereza los hacía especialmente interesante para estos usos: se podían sacar a la terraza y, en un momento dado, cuando amenazara lluvia, volver a meterlos dentro en un momento.

Las estampas de aquella época están repletas de sillones y sillas de mimbre en terrazas de hoteles de lujo y de viviendas sofisticadas. No eran unos sillones de la clase media, sino que eran especiales para sitios de categoría.

Más avanzado el siglo XX empezaría a generalizarse su uso, con lo que empezaron a usarse cada vez más. Ya era común tener este tipo de mobiliario para terrazas o en algunos rincones del salón.

Muy típica también era la pequeña silla de mimbre para los más pequeños de la casa.

Silla sillón de mimbre tejido a mano.

Mimbre versus ratán

En primer lugar comentarte que son materiales prácticamente iguales. Sólo la vista de ojos expertos puede diferenciar un sillón hecho de mimbre de un sillón hecho de ratán.

El ratán es una fibra natural semejante al mimbre. Todo el ratán es de importación, no existe el ratán nacional. Proviene de plantas trepadoras extremadamente largas, que se desarrollan principalmente en el sudeste asiático, aunque también en la zona ecuatorial del Oeste africano. En cuanto a su longitud, puede ser de cientos de metros.

El ratán es semejante en cualidades al mimbre, siendo bastante flexible, con lo que se consigue realizar muebles semejantes a los realizados en mimbre. Pero es más resistente que el mimbre, por lo que en muchos casos es preferible a éste.

La única razón por la que nos puede gustar menos que el mimbre es porque no sea nacional y tenga que venir de importación, con todos los costos asociados a ese transporte de larga distancia (costes económicos y medioambientales).

En cuanto a diferenciar el mimbre del ratán en un mueble es bastante difícil. Algunos detalles pueden delatar que estemos ante mimbre: por ejemplo el hecho de que se vean muchas puntas. En este caso es posible que se trata de mimbre, que es mucho más corto que el ratán (las fibras de mimbre pueden tener 3 metros de largo a lo sumo), con lo que tiene muchas más puntas que aquel.

Como resumen de este pequeño apunte sobre las diferencias del mimbre sobre el ratán, comentar que prácticamente son fibras equivalentes, con algo más de resistencia en el ratán.

Son tan semejantes que incluso muchos de los sillones o sillas que se venden actualmente en España y que pone que son de mimbre, en realidad están fabricados con ratán. Son tan iguales que nadie lo diría. Es más, a nadie le importa, ya que prácticamente son iguales.

Por eso, cuando en este artículo hablemos de muebles de mimbre nos estaremos refiriendo también a sillones y sillas de ratán de forma indistinta.

Cualidades del mimbre

Una de las cualidades que más me gusta del mimbre es que es un producto natural.

Además, cuando se trata de mimbre nacional se trata de un producto que proviene de un lugar cercano, con lo que no hay mucho coste medioambiental asociado en cuanto a su transporte.

Al ser natural tampoco provoca alergias ni ningún tipo de reacción a pieles sensibles o atópicas. Son productos naturales, sin químicos.

En cuanto a resistencia, el mimbre es bastante resistente y durable, siendo más o menos impermeable. No se pueden dejar a la intemperie, eso sí. En el momento en que no hagamos uso de ellos lo mejor es meterlos en el interior de casa para protegerlos del sol y, sobre todo, de la lluvia.

El ratán es algo más resistente a los elementos, pero tampoco es recomendable dejarlos en el exterior.

El mimbre sintético para fabricar un sillón de mimbre

Los únicos muebles de mimbre o ratán que se pueden dejar en el exterior son los de mimbre artificial. Claro que en este caso estamos hablando de otro material: el mimbre o ratán sintético son fibras fabricadas con plásticos especiales. Se fabrican fibras especiales a semejanza de las naturales, pero con plásticos especiales. Posteriormente se fabrican las sillas o sillones de la misma forma que con las fibras naturales, incluso de forma totalmente artesanal. La única diferencia es el origen de las fibras, que en el mimbre sintéticos son de plástico.

Las fibras sintéticas están perfectamente conseguidas. Realmente parecen fibras naturales. Sólo al tacto o con una inspección visual más cercana conseguirás distinguir estas fibras sintéticas.

Una forma de distinguir las fibras sintéticas es que los muebles fabricados con ellas no tienen apenas puntas. Y en el caso de que tengan, en estas puntas es más sencillo ver que son artificiales.

Otra forma de distinguirlas es por el hecho de que estas fibras no se pueden clavar, a diferencia de las naturales. Y es que el mimbre natural (o ratán) se suele clavar en algunas zonas, como por ejemplo en la zona del asiento. Las fibras de mimbre que forman el respaldo y patas se clavan a la zona del asiento, para dar estabilidad al conjunto.

mimbre auténtico
El mimbre se puede clavar, a diferencia de las fibras sintéticas. La calidez y el tacto especial de las fibras naturales no tiene comparación.

En el caso de las fibras sintéticas esto no se puede hacer, por lo que se usan pegamentos o se termosueldan.

Las antiguas fibras sintéticas tenían algunos inconvenientes importantes: por ejemplo el tema de la carga estática. Al ser fibras de plástico te cargabas de electricidad estática al sentarte en ellas.

Sin embargo, en los nuevos plásticos esto ya no pasa.

El mimbre sintético se usa muchísimo en restauración. De hecho prácticamente se puede decir que casi cualquier silla o sillón de mimbre que veas en un bar, cafetería o restaurante prácticamente al 99% de probabilidades que sean de imitación al mimbre, también denominado mimbre sintético.

Resumen final sobre sillón de mimbre

Como resumen final comentar los aspectos más importantes sobre estos muebles que han vuelto a estar tan de moda:

El mimbre natural y el ratán son productos naturales y prácticamente equivalentes. Un sillón de mimbre y uno de ratán son prácticamente equiparables.

Son productos naturales y ecológicos, tanto porque no llevan químicos como porque se fabrican de forma artesanal o semiartesanal.

Los sillones de mimbre (o ratán) son durables y resistentes, pero no tanto como para dejarlos a la intemperie sin proteger. De hecho son más adecuados para mobiliario de interior que para dejarlos todo el rato en el exterior.

Prácticamente todas las sillas y sillones de mimbre que ves en cafés y restaurantes están fabricados en imitación al mimbre, con fibras sintéticas. Mucho más resistentes y duraderas que las naturales, son, sin embargo, otra cosa: no tienen la gracia ni son productos ecos.

En cuanto a precios, encontrarás para todos los gustos. Desde algunas sillas-sillones de ratán natural desde tan sólo 50 €, hasta modelos más de diseño de marcas de prestigio por unos 500 €. El precio más común que hemos encontrado para un buen sillón de mimbre fabricado a mano es de unos 150 € aproximadamente. Puedes encontrar muchos modelos como el que tenemos, que compramos en un lugar emblemático de la artesanía del mimbre en España: Gata de Gorgos. Hay una amplia gama de muebles tejidos a mano en este bello municipio de la provincia de Alicante.

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Author: Celia