Las paredes revestidas con tela tienen distintas ventajas: disimulan muchas irregularidades superficiales, proporcionan un buen aislamiento térmico y sonoro, estabilizan la humedad y facilitan a todo el ambiente una agradable y confortable atmósfera cálida.
Depende de la clase del material usado el hecho de que el ambiente adquiera un carácter de sobria elegancia, de confortable rusticidad o de contrastes de color y de textura con los demás elementos de la pieza o acaso de amigable entonación, casi de neutralidad con ellos.
En este artículo se ofrecen diversas muestras de calidad, tanto de la fibra como del color y de la textura.
Telas de yute, arpilleras y algodón.
La mayor utilización del yute es en la fabricación de sacos para recoger ciertos productos, como granos y frutos secos.
Otro campo de aplicación del yute es el de la elaboración textil de telas decorativas, pues suele tejerse con filamento de tela y en diferentes clases de densidad. Los tejidos muy ralos, poco espesos, con hilos levemente retorcidos, constituyen las denominadas arpilleras, muy utilizadas desde hace tiempo para forrar paredes con soporte o sin él entre la arpillera y la pared.
Como es un tejido ralo permite tensarlo y ser fijado de diversas formas a la pared: por clavado directo, con arandelas de cartoncillo, por medio de grapado y por toques de cola. Actualmente existen arpilleras y otras clases de telas de yute que se encolan sobre papel y pueden ser colocadas por tiras encoladas, como cualquier papel de pared tradicional. Incluso hay papeles, recubiertos con yute, algodón, lino o cualquiera otra fibra en que los hilos se encolan directamente sobre el papel, sin necesidad de que estén tejidos.
A pesar de lo fácil que es colocar estas telas encoladas sobre papel, los efectos finales son muy diferentes de los conseguidos mediante superposición de una tela o tejido directamente sobre la pared. También son distintos los resultados obtenidos en cuanto a las condiciones de absorción térmica y acústica e incluso para contrarrestar los efectos de una eventual humedad o condensación de la misma.
Del 1 al 11.
Distintas clases de tejidos ralos de yute, cuyo aspecto cambia según se hayan utilizado diferentes hilos para trama y para el urdido, que el ligamento sea más o menos claro, que los hilos sean más o menos retorcidos.
Generalmente, todos ellos se ofrecen en una sola tonalidad, tanto para los hilos de urdimbre como para los de trama.
12. Tejido de algodón imitando las arpilleras de yute por la textura, pero con un sencillo dibujo de greca.
Telas con soporte de papel, lonas y cañamazos.
Los tejidos con soporte de papel tienen siempre un dorso liso que facilita su fijación a la pared por simple encolado como cualquier papel de pared.
Las lonas o tela de velas son tejidos muy recios, de hilos muy retorcidos, que, además de su empleo marítimo, encontró luego amplio uso en aplicaciones de telas que permanecieran al aire libre: toldos, tiendas de campaña, techos de tenderetes, carpas de circo y de fiestas mayores, etc. Pero además de estas aplicaciones, la lona ha sido siempre un material muy utilizado para el revestimiento de paredes, por encolado directo (las telas permiten, debido a su escasa permeabilidad, ser embadurnadas con colas por su envés) y clavado o grapado.
Estas lonas tienen la ventaja de que pueden ser lavadas fácilmente con una esponja embebida con agua jabonosa y luego ser enjuagadas con agua clara, sin que lleguen a empaparse de agua. Por otra parte, las lonas suelen ser siempre teñidas con colores muy sólidos para que resistan la intemperie y, por tanto, no existe el riesgo de que se destiñan.
Hay lonas lisas y otras formando dibujos listados, a rayas o cuadros. Las lonetas cuyo hilo es menos grueso pueden ser utilizadas también para el forrado de paredes.
1 a 10.
Diversas clases de tejidos con soporte de papel en que se emplean diferentes fibras y varias combinaciones textiles. De algodón con muestra es el 1, de fibras de viscosa el 2, de viscosa con lino los 3 y 4, de cáñamo muy ralo el 5, una loneta a cuadros con lana recuperada el 6, de algodón regenerado el 7, de yute con hilos diferentes de trama y urdimbre el 8, y finalmente de hilos de lana encolados sin tejer los números 9 y 10.
11. Lona tejida con dibujo a cuadros en hilos de colores diversos.
12. Lona de color difuso único, cuya mezclilla se logra mediante hilos de color diferente en la trama y en la urdimbre.
Telas de lino, fieltro y tejidos mixtos.
Recientemente, el lino ha cobrado gran difusión como material de revestimiento de paredes por sus grandes cualidades de resistencia, ser lavable y por sus tonos alegres, tanto si la tela es monocroma como estampada. Esta predilección ha motivado que se empleen muchas otras fibras imitando las particularidades propias del lino.
Todas estas clases de telas, así como las que son de otras fibras que lo imitan, ofrecen una gran ventaja para el tapizado de paredes: que suelen hacerse en anchos mucho mayores que las otras telas normales, eliminándose así tener que hacer costuras para revestir un paramento. Sus anchos van desde el normal de 1,20 ó 1,30 m hasta 3 m, los cuales son suficientes para cubrir con holgura cualquier pared normal de un apartamento moderno.
También el fieltro se suele utilizar para revestir paredes. Su principal cualidad es el espesor de la tela, que tiene muy buenas propiedades de absorción acústica y, por tanto, de aislamiento térmico. Las habitaciones tapizadas con fieltros son acogedoras y cálidas. Existen otras clases de tejidos mixtos que imitan los fieltros y terciopelos.
Generalmente, las telas de lino y de fieltro suelen fijarse sobre rastre les de madera previamente colocados en los bordes de las paredes que se van a recubrir. Recientemente han aparecido unos rastreles de plástico que, una vez fijados a la pared, permiten entrar los orillas de los tejidos y sacarlos con igual facilidad cuando el paramento se quiere lavar.
1 y 2.
Varias muestras de tejidos de lino con ligamento bastante claro y de color liso.
3. Papel recubierto con filamentos encolados.
4. Tejido a manera de galón para rematar y hacer orlas en otros paramentos.
5. Fieltro a base de algodón. 6 y 7. Fieltros sobre soporte de papel.
8. Fieltro con soporte de papel autoadhesivo.
Tejidos barnizados y fibras de vidrio tejidas.
Los tejidos que se muestran han recibido un tratamiento final a base de barnizado, que les proporciona una gran regularidad superficial y, por tanto, no se deforman al ser tensados en cualquier dirección, lo cual no impide que se puedan clavar, grapar e incluso encolar. Pese a su relativa rigidez, permiten ser atirantados durante su colocación y que queden los paramentos bien tersos y sin ninguna clase de arrugas. Debido a este mismo tratamiento, estos tejidos suelen ofrecer gran brillo o un matiz más bien satinado.
Los hechos con filamentos de vidrio (incoloros, blancuzcos o de varios colores) poseen gran resistencia a toda clase de acciones atmosféricas, no son susceptibles de mancharse con podredumbres ni se deforman, pues, debido a su material mineral, mantienen una gran estabilidad dimensional. Permiten ser pintados cuando se desea colocarlos o bien al cabo de cierto tiempo, cuando el polvo depositado entre los filamentos hace que el tejido muestre ya cierto ajamiento.
A modo de sustitutivo de las clásicas lonas de algodón y lino hoy se realizan también tejidos con fibras sintéticas no afectadas por eventuales podredumbres que algunas veces atacan a las fibras naturales. Estos tejidos pueden lavarse incluso con productos alcalinos y ligeramente cáusticos, manipulados con cierta precaución cuando se trata de telas con fibras vegetales o animales.
1 a 3.
Tejidos con fibras sintéticas que imitan arpilleras y lonetas.
4 a 9. Tejidos barnizados con laca a base de PVC brillante.
Suelen tener anchos alrededor de 1,90 m. muchos de estos tejidos se presentan en una infinita variedad de colores.
10 a 12. Tejidos con filamento de vidrio y que además reciben un apresto final. Existen varias clases de texturas más finas o más burdas, de carácter rústico, que pueden lavarse con suma facilidad.